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miércoles, 25 de enero de 2012

LA DAMA DE HIERRO (o “la soledad era esto” (*))


TÍTULO: La Dama de Hierro. TÍTULO ORIGINAL: The Iron Lady. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Reino Unido y Francia. DIRECCIÓN: Phyllida Lloyd. GUIÓN: Abi Morgan. MÚSICA ORIGINAL: Thomas Newman. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Meryl Streep. Jim Broadbent, Alexandra Roach, Harry Lloyd, Olivia Colman, Anthony Head, Richard E. Grant, Paul Bentley, Robin Kermode, John Sessions, Matthew Marsh. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.theironladymovie.co.uk/blog/.


Margaret Thatcher fue Primera Ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990. Junto a la presidencia de Ronald Reagan en Estados Unidos (1981-1989), su mandato es considerado fundamental en la caída del comunismo y en el cambio de política económica aplicada en los países occidentales, con el abandono de las medidas intervencionistas, el repliegue de los mecanismos de protección social y el dominio de la desregulación y las privatizaciones. En suma, del triunfo de lo que ha venido a denominarse, con cierta imprecisión, neoliberalismo. La importancia de Margaret Thatcher provoca que cualquier espectador se haya hecho una idea previa de cómo puede ser una película biográfica (biopic) sobre el personaje; puede esperar una película crítica sobre sus ideas y su concepción del mundo (en la línea de la canción Margaret on the Guillotine de Morrisey –creo que con el título sobran más comentarios-: http://www.youtube.com/watch?v=Qx1yO9I8qM4 y del cómic de Alan Moore V de Vendetta, que es un ataque nada disimulado a la gestión de la política conservadora: http://es.wikipedia.org/wiki/V_de_Vendetta) o una película llena de alabanzas a su programa (para lo que cualquier guionista podría encontrar fácilmente ejes a partir de los cuales narrar su historia: http://historia.libertaddigital.com/solventando-la-deuda-con-margaret-thatcher-1276237831.html). Igualmente, sería posible articular una narración más aséptica, que se centrase en mostrar los complicados recovecos del poder y las vicisitudes que llevan de la gloria a la miseria de la mano de tus propios partidarios (http://www.ilustracionliberal.com/37/margaret-thatcher-antonio-golmar.html). O podría dirigir su atención a las siempre problemáticas relaciones entre la sociedad y sus políticos, para lo cual también sería fácil encontrar material (http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120107/54243696036/juan-jose-lopez-burniol-cara-y-cruz-de-la-dama-de-hierro.html). Aunque algo de todo ello hay, algo muy distinto será lo que se encontrarán en La Dama de Hierro.









Si cronometráramos el tiempo en que el film se dedica a rememorar el pasado de la mandataria y el tiempo en que se centra en la época más reciente, con una Margaret Thatcher ya retirada de cualquier actividad política y aquejada claramente de principio de Alzheimer, veríamos que este segundo aspecto es el que, sorprendentemente, tiene más peso en la trama. En medio de los avatares de una mujer ya anciana, que un día llegó a ser la persona más poderosa del Reino Unido, se van introduciendo retazos de su vida pasada, como fogonazos de flashes en medio de la oscuridad. Esta sorprendente opción para narrar una biografía tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas se refieren a que, al huir de la forma canónica de narrar la biografía de una persona (nace, se educa, tiene una vocación, la desarrolla, se enamora, se casa, tiene hijos, se le acumulan los problemas y, al final, -según el caso-, triunfa o fracasa), se abren las posibilidades a enfoques inesperados y puntos de vista sorprendentes. En contra de lo que puede pensarse, esta forma (no lineal o no convencional) de contar una vida es más frecuente en la historia del Cine de lo que parece: la misma Ciudadano Kane (1941) de Orson Welles, que es una semiobiografía (no declarada) del magnate de la prensa William Randolph Hearst, sigue un esquema similar. Recientemente, Last Days (2005) de Gus Van Sant y El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (2007) de Andrew Dominik, se centran en los últimos días del líder de Nirvana, Kurt Cobain y del bandido Jesse James, respectivamente, desarrollando más los aspectos psicológicos que los estrictamente biográficos. Pero decíamos que esta estrategia tiene, también, sus cosas malas: y la principal es que, si se carece de un discurso unificador a lo largo del film, la narración puede quedar deslavazada e inconexa sin que puedan llegar a sacarse muchas conclusiones. En mi opinión, en ese defecto incurre La Dama de Hierro. Los pasajes biográficos del pasado político de Margaret Thatcher quedan claramente desdibujados a favor de su situación presente, de forma que lo que, quizás, más nos pueda interesar de la historia, apenas tiene peso en el film.




Si logramos superar el desconcierto que nos provoca lo arriba apuntado, llegaremos, no obstante, a apreciar muchas de las virtudes de la cinta. En primer lugar, la soberbia interpretación de Mery Streep. Magníficamente caracterizada en el papel de Margaret Thatcher, logra crear, con naturalidad, un personaje poderoso, con perfiles perfectamente trazados, pero sin caer en la imitación simple y grosera de los tics y gestos de la mandataria (error en el que se incurre en numerosísimas ocasiones a la hora de interpretar a personalidades conocidas). Sólo por disfrutar de esta actuación merece la pena ver esta película. En segundo lugar, si nos abstraemos de la temática esperada, nos daremos cuenta que el film es, en primera instancia, una reflexión de la soledad que acaba provocando el paso por el poder y las circunstancias del mismo (cuestión que se repite insistentemente una y otra vez a lo largo de la Historia –basta recordar los últimos años de las vidas de Carlos V o Napoleón- y que sigue dándose en la actualidad: pueden ver http://www.eldigitalcastillalamancha.es/un-querido-y-destacado-ex-de-la-region-entre-los-poquisimos-que-visitan-a-adolfo-suarez-102597.htm y http://www.diezminutos.es/familia-real/monarquia/revita-diez-minutos-numero-3152) y, quizás, la amarga constatación de cómo se sienten quienes llegan a la tercera edad y van perdiendo las bases sobre las que se asentaban sus vidas.


En resumen, La Dama de Hierro es un título muy interesante pero que necesitaría un discurso unificador más potente para que el espectador no le acabara sabiendo a poco.

Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: la interpretación de Meryl Streep.

Lo que menos me gustó: una narración deslavazada.

(*) La soledad era esto es el título de una novela de Juan José Millás, que ganó el Premio Nadal del año 1990.


GANADORES DE LOS GLOBOS DE ORO Y NOMINACIONES A LOS OSCAR

Se acerca la fecha de la gala de entrega de los Oscar y Hollywood empieza a calentar motores.  El 15 de enero  se entregaron los Globos de Oro (premios concedidos por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood) y The Artist y Los descendientes (película protagonizada por George Clooney y dirigida por Alexander Payne) resultaron ser las grandes triunfadoras. Los principales premios fueron los siguientes:

MEJOR PELÍCULA (DRAMA): Los descendientes.

MEJOR PELÍCULA (COMEDIA O MUSICAL):
The Artist.

MEJOR DIRECCIÓN:
Martin Scorsese por La invención de Hugo.

MEJOR ACTOR (DRAMA):
George Clooney por Los descendientes.

MEJOR ACTRIZ (DRAMA): Meryl Streep por La Dama de Hierro.

MEJOR ACTOR (COMEDIA O MUSICAL): Jean Dujardin por The Artist.

MEJOR ACTRIZ (COMEDIA O MUSICAL):
Michelle Williams por My Week With Marilyn.

MEJOR ACTOR DE REPARTO:
Christopher Plummer por Beginners.

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Bérénice Bejo por The Artist.

Respecto a las candidaturas para los Oscar, La invención de Hugo, con 11 nominaciones,y  The Artist, con 10, parten con ventaja. En este enlace, podrán ver la lista completa de nominados:

http://www.elmundo.es/especiales/premios_oscar/candidatos.html

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TRAILERS DE PRÓXIMOS ESTRENOS

J. EDGAR

El próximo viernes se estrena la nueva película de Clint Eastwood, J. Edgar. Se trata de un biopic sobre John Edgar Hoover, primer director del FBI desde 1924 a 1972. Personaje polémico donde los haya, me da la impresión que va a gustar mucho entre los espectadores.





ALBERT NOBBS


También el próximo 27 de enero se estrena esta cinta, dirigida por Rodrigo García (Cosas que diría con sólo mirarla, Nueve vidas) y que narra la historia de una mujer que se hace pasar por hombre durante el siglo XIX en Irlanda para poder trabajar y sobrevivir. Aunque la película ha recibido críticas algo tibias, todos han alabado el trabajo de Glenn Close en el papel protagonista.






MONEYBALL: ROMPIENDO LAS REGLAS

Para el 3 de febrero, está previsto el estreno de este film. Protagonizada por Brad Pitt y dirigida por Bennet Miller (director de Truman Capote en 2005), cuenta la historia de un entrenador de béisbol que implantó métodos revolucionarios en el equipo del Oakland Athletics.





YOUNG ADULT

Y para terminar, una comedia dramática que se estrenará el próximo 10 de febrero, protagonizada por Charlize Theron y dirigida por Jason Reitman (Juno, Up in the air).