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viernes, 24 de febrero de 2012

MONEYBALL: ROMPIENDO LAS REGLAS y WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA)


MONEYBALL: ROMPIENDO LAS REGLAS (o avatares y desventuras de un pionero)

TÍTULO: Moneyball: Rompiendo las reglas. TÍTULO ORIGINAL: Moneyball. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Bennett Miller. GUIÓN: Steven Zailian y Aaron Sorkin, según una historia de Stan Chervin, adaptando el libro “Moneyball: The art of Winning an Unfair Game” de Michael Lewis. MÚSICA ORIGINAL: Mychael Danna. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Brad Pitt, Jonah Hill, Philip Seymour Hoffman, Robin Wright, Chris Pratt, Stephen Bishop, Brent Jennings, Tammy Blanchard, Casey Bond, Nick Porrazzo, Kerris Dorsey. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.moneyball-movie.net/


Aunque parece que el deporte no es un tema usualmente tratado por la cinematografía, si empezamos a repasar títulos llegaríamos a la conclusión de que ello dista mucho de la realidad. Aparte del famoso documental Olimpiada (1938), que realizara Leni Riefensthal sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 –especialmente brillante, la escena donde se recoge la carrera femenina de relevos-, hay películas sobre atletismo (Carros de fuego -1981- de Hugh Hudson), sobre baloncesto (La vieja música -1985- de Mario Camus, Hoosiers: más que ídolos -1986- de David Anspaugh), sobre fútbol americano (Jerry Maguire -1996- de Cameron Crowe, Un domingo cualquiera -1999- de Oliver Stone), sobre fútbol (Once pares de botas -1954- de Francisco Rovira Beleta, Los ases buscan la paz -1955- de Arturo Ruiz Castillo, El fenómeno -1956- de José María Elorrieta, Two half times in hell  -1962- de Zoltan Fabri, Volver a vivir -1968- de Mario Camus, Evasión o victoria -1981- de John Huston, El partido de sus vidas -2005- de David Anspaugh, The Damned United -2009- de Tom Hooper), sobre rugby (Invictus -2009- de Clint Eastwood), sobre boxeo (Sueño dorado -1939- de Rouben Mamoulian, El ídolo de barro -1949- de Mark Robson, The Set-Up -1949- de Robert Wise, Más dura será la caída -1956- de Mark Robson, La gran esperanza blanca -1970- de Martin Ritt, Rocky -1976- de John G. Avildsen, con sus secuelas, Toro Salvaje -1980- de Martin Scorsese, Ali -2001- de Michael Mann, Cinderella Man -2005- de Ron Howard, The Fighter -2010- de David O. Russell) y, por supuesto, sobre béisbol (El orgullo de los yanquis -1942- de Sam Wood, El mejor -1984- de Barry Levinson, Los búfalos de Durham -1988- de Ron Shelton, Campo de sueños -1989- de Phil Alden Robinson, Ellas dan el golpe -1992- de Penny Marshall)… A este último grupo se incorporaría Moneyball: Rompiendo las reglas. Pero no se equivoquen: en realidad, esta no es una película sobre béisbol…





Moneyball narra la historia de Billy Beane (interpretado por Brad Pitt), director del equipo de béisbol de los Oakland Athletics (The A’s). Sin embargo, no vamos a ver demasiadas escenas de béisbol en la película. Porque, en la vida real, Billy Beane no está presente en los partidos de su equipo (si ven la cinta, sabrán por qué) y el film, que gira, total y absolutamente, en torno a este personaje, adopta su punto de vista a la hora de desarrollar la trama. Y la misma, más que hablar de deporte, habla, sobre todo, de las dificultades de los procesos de cambio. 

Como se refleja en la primera escena, The A’s es un club que maneja un presupuesto de 40 millones de dólares, frente, p. ej., a los New York Giants, que gasta 114 millones de dólares. La dificultad para conseguir buenos resultados es evidente. Beane verá la luz al final del túnel cuando, en una visita a las oficinas de un equipo rival (los Cleveland Indians), descubre que uno de sus empleados utiliza un sofisticado sistema, apoyado en un programa informático, para identificar jugadores infravalorados, es decir, jugadores poco apreciados, cuyos precios de traspaso no son muy elevados, pero que obtienen muy buenos datos en su juego. De este modo, este empleado será el primer fichaje de la nueva temporada. Y, claro está, cuando, aplicando el nuevo sistema,  Beane anuncia quiénes serán los jugadores que se van a incorporar al equipo, será la “guerra”… El entrenador, los ojeadores, los periodistas se pondrán en su contra… Y hasta ahí voy a contar…

El film, de este modo, se convierte en una disección implacable de las dificultades que pasa quien se atreve a ir a contracorriente, las resistencias que encuentra en su entorno y los errores que pueden cometer quienes eligen esta opción. Ayuda a ello el estupendo guión coescrito por el también director Steven Zailian (quien dirigió Acción civil en 1998 y ha colaborado en los guiones de La lista de Schindler -1993-, Gangs of New York -2002- y American Gangster -2007-) y el conocido guionista Aaron Sorkin (autor, entre otros, de los guiones de Algunos hombres buenos -1992-, Malicia -1993-, La red social -2010- y de la serie el Ala Oeste de la Casa Blanca). Magníficamente interpretada por Brad Pitt, Philip Seymour Hoffman (como entrenador del equipo) y Jonah Hill (en el papel del joven empleado que podrá patas arriba los modos y formas tradicionales), los espectadores disfrutarán de esta película si logran trascender de su tema aparente y dirigen su mirada a la cuestión de fondo. (Voy a darles una clave más: si en España hubiera que hacer una película sobre esa misma cuestión de fondo, pienso que la historia que se debería escoger sería la de Adolfo Suárez y todas sus dificultades para llevar a cabo la Transición).

Y se preguntarán: ¿cómo acaba todo?¿Bien o mal? Bueno, pues la resolución del film no es tan obvia como pueden pensar. Pero, créanme, eso, al final, es lo de menos (lo cual vendría a ser, o no, según se mire, otra moraleja del film).

Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: la habilidad para desarrollar el tema de fondo del film.

Lo que menos me gustó: es difícil que no sea vista como una mera película sobre béisbol.

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WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA) (o ¡qué grande es Spielberg!)

TÍTULO: War Horse (Caballo de batalla). TÍTULO ORIGINAL: War Horse. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Steven Spielberg. GUIÓN: Lee Hall y Richard Curtis, adaptando una novela de Michael Morpurgo. MÚSICA ORIGINAL: John Williams. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Jeremy Irvine, Peter Mullan, Emily Watson, Niels Arestrup, David Thewlis, Tom Hiddleston, Benedict Cumberbatch, Celine Buckens, Patrick Kennedy, David Kross, Liam Cunningham. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.caballodebatalla.es/.  


Steven Spielberg es un director grandioso. Y el gran problema es que, a pesar de que cuenta con el favor de gran parte del público, ese mismo público, en realidad, no llega a apreciar toda su grandeza. Porque sus películas son vistas como magníficos espectáculos visuales que mantienen clavados a los espectadores en sus butacas. Pero, en gran medida, pasan desapercibidas la mayoría de las cualidades de sus películas. Spielberg logra crear precisos mecanismos de relojería donde demuestra una habilidad colosal para situar la cámara en el lugar exacto, para iniciar y cortar la escena en el momento justo, para resolver situaciones de modo original e insólito, para hacer avanzar la narración sólo con recursos visuales, para desarrollar temas profundos con sencillez y naturalidad, para lograr interpretaciones en que se aprovecha el cien por cien las capacidades de los actores… Buena parte de estas virtudes son pasadas por alto y, por ello, muchas películas de Spielberg han llegado a recibir críticas negativas que considero parcialmente injustas. Así muy pocos percibieron en La guerra de los mundos (2005), p. ej., que su auténtico tema era el de la descomposición de la familia, la paranoia social derivada de situaciones de crisis, los peligros del individualismo excesivo y la soledad y marginación del héroe. A partir de ahí, la mayoría de los juicios que se hicieron sobre el film partieron de una base insuficiente.

Hay, sin embargo, un tema que sobrevuela toda su cinematografía y que viene a ser una especie de columna vertebral de la misma: la pérdida del paraíso, la lucha por recuperarlo y su recuperación final pero a costa de haber perdido, para siempre, la inocencia. Piensen en Tiburón (1975), En busca del arca perdida (1981), E. T. El extraterrestre (1982), Indiana Jones y el templo maldito (1984), El imperio del sol (1987), Indiana Jones y la última cruzada (1989), La lista de Schindler (1993), Salvar al soldado Ryan (1998) o La guerra de los mundos (2005), sólo por mencionar los ejemplos más obvios, y repararán en ello. War Horse no es una excepción.





War Horse es, evidentemente, la historia de un caballo. Más concretamente, la historia sobre el vínculo de cariño que se crea entre un caballo y su joven dueño. Pero es mucho más que eso. War Horse es un alegato contra la intolerancia y el sectarismo. El núcleo de la narración, que se desarrolla durante la I Guerra Mundial, tiene como una de sus principales virtudes que, frente a otros títulos similares, no hace una burda distinción entre “buenos” y “malos”. Ni los ingleses son todos santos varones, ni los alemanes son todos demonios con los cuernos retorcidos. En cada bando, hay gente buena y gente mala, gente con sentimientos y gente sin corazón, gente inteligente y gente insensata. Y todo ello se envuelve con un talento visual increíble que te mantiene atento a la pantalla durante los 146 minutos de metraje.

Spielberg se sirve, además, de dos elementos importantísmos. En primer lugar, de un inteligentísimo guión, de Lee Hall (que ya fue autor del de Billy Elliot -2000- ) y Richard Curtis (autor, entre otros, de los libretos de Cuatro bodas y un funeral -1994-. Notting Hill -1999-, El diario de Bridget Jones -2001-, Love Actually -2003- y de las series y películas en las que aparece el personaje de Mr. Bean), en el que los personajes secundarios adquieren una gran fuerza y notoriedad y rompen la estructura lineal de la historia. En segundo lugar, de un excepcional elenco de actores que brillan a gran nivel y del que sería injusto destacar a alguien en detrimento de los demás porque la altísima calidad interpretativa de todos ellos es uno de los rasgos distintivos del film.

Los espectadores más cinéfilos podrán, asimismo, captar los evidentes guiños que constituyen el homenaje que Spielberg brinda a su cine preferido (hay ecos de La pequeña princesa -1939- de Walter Lang, Lo que el viento se llevó -1939- de Victor Fleming –en la escena final-, El hombre tranquilo -1952- de John Ford, o Raíces profundas -1953- de George Stevens, por citar los más evidentes).


En resumen, creo que War Horse es la mejor película de lo que llevamos de 2012, que es, además, una película para, prácticamente, todos los públicos, que, quizás, nos provoque alguna que otra lagrimita y que nos hace desear ver la próxima de Spielberg, con el convencimiento de que tampoco en esa nos fallará.

Nota (de 1 a 10): 9.

Lo que más me gustó: la dirección de Steven Spielberg es prodigiosa.

Lo que menos me gustó: Los alemanes no hablan con acento alemán, simplemente hablan alemán. Y los franceses, igual: no hablan con acento francés, hablan, simplemente, francés.

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PALMARÉS DEL FESTIVAL DE CINE DE BERLÍN 2012

El pasado día 18 de febrero, se hizo público el palmarés del Festival de Cine de Berlín, celebrado entre los días 9 y 19 de febrero.

El Oso de Oro a la mejor película fue para el film italiano Cesare deve morire dirigida por los hermanos Paolo y Vittorio Taviani. La película, de ambiente carcelario, narra el proyecto de un grupo de presos de interpretar la tragedia Julio Cesar de William Shakespeare.

El Oso de Plata a la mejor dirección fue concedido al director alemán Christian Petzold, por Barbara, drama ambientado en la antigua República Democrática Alemana.

El Oso de Plata a la mejor interpretación masculina fue para el actor Mikkel Følsgaard por la película danesa A royal affair, film de época que se desarrolla en la Dinamarca del siglo XVIII. Esta cinta también ganó el Oso de Plata al mejor guión (escrito por Rasmus Heisterberg y Nikolaj Arcel).

El Oso de Plata a la mejor interpretación femenina fue conseguido por la actriz Rachel Mwanza, por su papel en Rebelle, película canadiense sobre los niños soldado en la República Democrática del Congo.

El Gran Premio del Jurado fue a parar al drama sobre el racismo Just the Wind, del húngaro Bence Fliegauf.

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 PREMIOS GOYA 2011

El pasado día 19 de febrero se concedieron los Premios Goya por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

La gran triunfadora fue No habrá paz para los malvados, en detrimento de La piel que habito de Pedro Almodóvar y Blackthorn de Mateo Gil.

Para quien siga con frecuencia este blog, no se extrañará si digo que estoy totalmente de acuerdo con el reparto de premios y que se ha hecho justicia con la que considero mejor película española del año pasado.

Los principales premios fueron los siguientes:

MEJOR PELÍCULA: No habrá paz para los malvados.

MEJOR DIRECCIÓN: Enrique Urbizu por No habrá paz para los malvados.

MEJOR ACTRIZ: Elena Anaya por La piel que habito.

MEJOR ACTOR: José Coronado por No habrá paz para los malvados.

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Ana Wagener por La voz dormida.

MEJOR ACTOR  DE REPARTO: Lluis Homar por Eva.

MEJOR DIRECCIÓN NOVEL: Kike Maíllo por Eva.

MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN: María León por La voz dormida.

MEJOR ACTOR REVELACIÓN: Jan Cornet por La piel que habito.

MEJOR GUIÓN ORIGINAL: Enrique Urbizu y Michel Gaztambide por No habrá paz para los malvados.

MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Ángel de la Cruz, Ignacio Ferreras y Paco Roca por Arrugas.

MEJOR MÚSICA ORIGINAL: Alberto Iglesias por La piel que habito.

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TRÁILERS DE PRÓXIMOS ESTRENOS

TENGO GANAS DE TI

Mario Casas y María Valverde vuelven a protagonizar la continuación de Tres metros sobre el cielo, película del año 2010. Esta secuela tiene previsto su estreno para el 22 de junio de 2012.




DOS VERSIONES DE BLANCANIEVES

Están previstos los estrenos de dos versiones distintas del cuento de Blancanieves.

La primera, Blancanieves (Mirror, Mirror) está protagonizada por Julia Roberts y Lily Collins.




La segunda, Blancanieves y la leyenda del cazador, está protagonizada por Charlize Theron y Kristen Stewart, que promete ser más rupturista que la anterior con la visión tradicional del cuento.







INDOMABLE

Para el 2 de marzo está previsto el estreno dle nuevo film de Steven Soderbergh, protagonizado por Michael Douglas, Antonio Banderas, Ewan McGregor y Michael Fassbender.





CHRONICLE

Para el 2 de marzo, también está previsto el estreno de esta película de corte fantástico.










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jueves, 9 de febrero de 2012

J. EDGAR (o “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente” (*))

TÍTULO: J. Edgar. TÍTULO ORIGINAL: J. Edgar. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Clint Eastwood. GUIÓN: Dustin Lance Black. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Leonardo di Caprio, Naomi Watts, Judi Dench, Armie Hammer, Dermot Mulroney, Josh Lucas. PÁGINA WEB OFICIAL: http://jedgarmovie.warnerbros.com/index.html.

John Edgar Hoover fue el primer director del FBI y su mandato duró desde 1924 a 1972. Pasaron por la presidencia de los Estados Unidos Calvin Coolidge, Herbert C. Hoover, Franklin Delano Roosevelt, Harry S. Truman, Dwight Eisenhower, John Fitzgerald Kennedy, Lyndon B. Johnson y Richard Nixon y, durante todos estos años, en la dirección de la Oficina Federal de Investigación, permaneció la misma persona, rodeándose de una leyenda que, para unos, resulta mítica y gloriosa (como se aprecia en el film F.B.I. contra el imperio del crimen -1959- de Mervin LeRoy) y, para otros, oscura y tenebrosa (como se insinúa en Acción ejecutiva -1973- de David Miller, la cual, apuntemos, se estrenó al año siguiente del fallecimiento de Hoover).

Es un hecho que una de las grandes obsesiones de este político fue la lucha contra el comunismo. Pero mientras que el FBI mantenía infiltrados grupúsculos y células de corte marxista (que no parecían significar un peligro realmente significativo para la seguridad nacional), el director de la Oficina negaba la existencia del crimen organizado, de forma que personajes como Sam Giancana, John Rosselli, Santo Trafficante Jr. o Carlos Marcello campaban a sus anchas, controlando actividades ilegales como el juego, manteniendo conexiones con los sindicatos para acrecentar su capacidad de extorsión sobre determinados sectores de la sociedad norteamericana y extendiendo su influencia a la cercana Cuba en la etapa anterior al régimen castrista. Novelas como América (1995) de James Ellroy o películas como La ley del silencio (1954) de Elia Kazan, Símbolo de fuerza (1978) de Norman Jewison, El Padrino (1972) y El Padrino. Parte II (1974) de Francis Ford Coppola retratan esta realidad.

Las causas de esta indolencia de Hoover hacia el crimen organizado permanecen, en gran medida, en el misterio. Se han propuesto diversas teorías y una de ellas apunta a que la mafia chantajeaba a Hoover para que no entorpeciera sus actividades. Aunque la película no entra de lleno en esta cuestión, si van a verla comprenderán cuál podía ser el posible motivo por el que podía ser chantajeado.





J. Edgar, a la hora de narrar la biografía de Hoover y explicar su papel en la evolución de la sociedad estadounidense, omite lo que sucedió entre, aproximadamente, 1936 y 1960, de forma que los elementos centrales del debate público sobre el personaje no son objeto de tratamiento por parte del film, el cual se centra, básicamente, por un lado, en el origen y raíces del poder adquirido por él y, por otro, en sus últimos años, en los que los estragos causados por la edad y el amplio cuestionamiento al que fue sometida su gestión hicieron mella en su figura. Sobrevuela sobre toda esta descripción un amplio análisis psicológico del personaje, el cual intenta desvelar muchas de las motivaciones que explicaban su conducta y la interrelación entre su vida privada y su perfil público.

De entrada, el principal problema que provoca la opción elegida es que vemos cómo empieza una historia y cómo termina pero su desarrollo central permanece, en gran medida, a oscuras. Sólo partiendo de este hecho podremos entender por qué, cuando el film acabe, nos va a dejar una cierta sensación de vacío.

No obstante, si aceptamos su premisa (tal como sucedía con La dama de hierro, según comentamos recientemente en este blog: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com/2012/01/la-dama-de-hierro-o-la-soledad-era-esto.html), sabremos apreciar las magníficas interpretaciones que brinda el film (a destacar las del cuarteto protagonista: Leonardo di Caprio –que, inexplicablemente, sigue siendo ninguneado en los Oscar-, Naomi Watts, Judie Dench y Armie Hammer), el tono sobrio, clásico y eficaz que Clint Eastwood imprime a la dirección y el núcleo central del tema que aborda: el impacto de la hipocresía moral (y las subsiguientes represiones que conlleva) en la vida pública.

Con este film, Clint Eastwood se confirma como uno de los grandes cronistas de la sociedad estadounidense, con películas que abordan temas como la Guerra Civil Americana y sus consecuencias (El fuera de la ley – 1976-), el impacto de los tiempos de la expansión hacia el Oeste en la mentalidad norteamericana (Sin perdón -1992-), la corrupción policial en Los Ángeles a finales de los años 20 (El intercambio -2008-), la II Guerra Mundial (Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima, ambas de 2006), el mundo del jazz (Bird -1988-, sobre la vida del saxofonista Charlie Parker), el mundo del cine (Cazador blanco, corazón negro -1990-, sobre el rodaje de La reina de África -1951- de John Huston), el mundo del boxeo (Million Dolar Baby -2004-), el germen de los cambios sociales en los años 60 (Los puentes de Madison -1995), entre otros muchos…

J. Edgar es una prueba más de que Eastwood es, quizás, el último gran director clásico, quien, fiel a los postulados más tradicionales de la industria hollywoodiense, se centra en la eficacia narrativa y prescinde tanto del manierismo de Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Terrence Malick o Ridley Scott, como del estilo cerebral de Steven Soderbergh o David Fincher. Eastwood viene a ser el último miembro de una estirpe que aún tiene mucho que mostrarnos y contarnos.

Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: el análisis psicológico del protagonista.

Lo que menos me gustó: en la historia, está la exposición, está el desenlace, pero falta el nudo o parte central.

(*) La frase pertenece a lord Acton (1834-1902), político e historiador británico.

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TRÁILERS DE PRÓXIMOS ESTRENOS

LO MEJOR DE EVA

Este viernes, se estrena la última película de Mariano Barroso (Éxtasis -1996-, Los lobos de Washington -1999-, Hormigas en la boca -2005), protagonizada por Leonor Watling y Miguel Ángel Silvestre. Se trata de un thriller que promete ser interesante.



LOBOS DE ARGA

Tercer largometraje de Juan Martínez Moreno. Se trata de una comedia gamberra de terror, protagonizada por Carlos Areces, Gorka Otxoa y Secun de la Rosa. Imprevisible lo que nos podemos esperar... Su estreno está previsto para el 3 de marzo.




JOHN CARTER

Para el 9 de marzo, se espera esta fantasía heroica de la Disney que se desarrolla en Marte.




AL BORDE DEL ABISMO

Promete emoción esta película interpretada por Sam Worthington y Jamie Bell. Su estreno, para el 23 de marzo.



viernes, 3 de febrero de 2012

LOS DESCENDIENTES (o “todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera” (*))

TÍTULO: Los descendientes. TÍTULO ORIGINAL: The descendants. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Alexander Payne. GUIÓN: Alexander Payne, Nat Faxon, y Jim Rash, basada en la novela de Kaui Hart Hemmings. INTÉRPRETES PRINCIPALES: George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Krause, Beau Bridges, Michael Ontkean, Judy Greer, Matthew Lillard. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.losdescendientes.es/.

En los primeros capítulos del Génesis, podemos leer los problemas entre Adán y Eva a cuenta de la famosa manzana y las disputas entre Caín y Abel, con su lamentable desenlace. Es decir, los conflictos familiares parece que han existido desde el mismo inicio de los tiempos.

La literatura, el teatro y el cine han aprovechado a fondo esta temática y, ciñéndonos tan sólo al séptimo arte, la misma ha sido tratada desde todos los enfoques posibles: la alabanza a la institución familiar (¡Qué bello es vivir! de Frank Capra -1946-, La gran familia de Fernando Palacios -1962-), su capacidad para acoger enfoques vitales apartados de las tendencias dominantes (Vive como quieras de Frank Capra -1938-), la disección de los conflictos emocionales que surgen en su interior (Como en un espejo de Ingmar Bergman -1961-, Interiores de Woody Allen -1978-, Gente corriente de Robert Redford, En el estanque dorado de Mark Rydell -1981-, Crímenes del corazón de Bruce Beresford -1986-), el análisis de la existencia de perspectivas diferentes sobre la vida y el mundo en el seno de la misma (La gran prueba de William Wyler -1956-), el estudio de los procesos de descomposición que la afectan (El Padrino de Francis Ford Coppola -1972-), el estudio de los condicionantes culturales en su evolución (El Padrino. Parte II de Francis Ford Coppola -1974), la aplicación de la teoría marxista para su análisis (Rocco y sus hermanos de Luchino Visconti -1960-), una mirada irónica a sus convencionalismos (La flor del mal -2002- y La dama de honor -2004- de Claude Chabrol) o a los mecanismos represivos que desarrolla (Ana y los lobos de Carlos Saura -1973-), la nostalgia por los tiempos de la infancia y la juventud (El tiempo de la felicidad de Manuel Iborra -1997-), la crítica más cáustica, demoledora e implacable a los rasgos básicos de la institución (Palíndromos de Todd Solonz -2004-)… Podríamos seguir diciendo títulos, títulos y más títulos y no acabaríamos nunca (seguro que a ustedes se les viene a la cabeza muchas más películas de las que aquí he citado). Los descendientes es la última película del director Alexander Payne (Election -1999-, A propósito de Schmidt -2002-, Entre copas -2004-) y en ella se entrecruzan algunos de los temas (los menos ácidos) que hemos citado con anterioridad.





La historia de Los descendientes se desarrolla en Hawaii. Y lo primero que vamos a descubrir es que Hawaii no es ningún paraíso. Un abogado (George Clooney) ve cómo su mujer, por culpa de un accidente en una lancha motora, cae en coma. A partir de ese momento, tendrá que lidiar, parece ser, con los problemas que provocan sus hijas, con la venta de una propiedad que ha pertenecido por generaciones a su amplia familia (una cohorte de pintorescos primos que iremos poco a poco conforme vaya avanzando la trama) y una cuestión inesperada que surge al final del primer tercio del film.

Aunque la película se deja ver con agrado y está muy bien narrada (con soluciones visuales sencillas pero muy eficaces) y, además, está interpretada con gran espontaneidad y frescura, su gran problema es que su punto de partida se va diluyendo poco a poco sin que ninguno de sus temas adquiera profundidad: las hijas no son, al final, tan conflictivas como se insinúa al principio de la cinta; la cuestión de la venta de la propiedad aparece y desaparece sin que adquiera peso propio y, cuando lo adquiere, se resuelve con precipitación; los elementos más dramáticos son tratados con cierta frivolidad y ligereza… Siendo muy original su planteamiento de contar la historia de una familia con problemas en un entorno paradisíaco, al final todos los elementos con los que el film quiere jugar ni adquieren la suficiente potencia ni se combinan con armonía. Sin embargo, para pasar unas dos horas entretenidas, la película cumple.

Nota (de 1 a 10): 6,5.

Lo que más me gustó: la frescura del cuarteto protagonista (George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller y Nick Krause).

Lo que menos me gustó: la película va perdiendo fuerza conforme avanza.

(*) La cita pertenece a la novela Ana Karenina (1875-1877) de León Tolstói.

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TRÁILERS DE PRÓXIMOS ESTRENOS

KATMANDÚ, UN ESPEJO EN EL CIELO

Este viernes se estrena la última cinta de la realizadora Icíar Bollaín, sobre la historia de una maestra catalana que crea una escuela en Nepal. En el chat que mantuvo el pasado día 30 de enero la protagonista del film, Verónica Echegui, en www.elmundo.es, le pregunté qué iba a encontrar el espectador en el film que no hubiera visto antes en otra película. Su respuesta fue "Yo creo que encontrará mucha inspiración o empuje para atreverse a hacer cosas, además de reflexión acerca de las posibilidades que da una educación distinta, como la que desarrolló Vicky" (personaje real en el que se basa la película) "Y encontrará muuuuuchas ganas de cambiar nuestra vida, de mejorar el mundo que hemos creado. Yo le puse todo el amor que creo que soy capaz de dar". Espero que sus palabras os hayan animado para ir a ver la película.




PROMETHEUS

Para junio de 2012, está previsto el estreno de la nueva cinta de Ridley Scott. Parece ser que se trata, más o menos, de la "precuela" de Alien, el octavo pasajero. Según declaraciones del director, sólo los últimos 10 minutos enlazarán con el ya clásico título de ciencia-ficción. ¿Cómo será la conexión entre ambos films?¿Qué sorpresas nos esperan? Habrá que tener paciencia hasta el verano...