Translate

miércoles, 28 de marzo de 2012

LUCES ROJAS y EXTRATERRESTRE


Hoy, hablamos de Luces rojas de Rodrigo Cortés, de Extraterrestre de Nacho Vigalondo, de Iván el Terrible de Sergei M. Eisenstein y María de mi corazón de Jaime Humberto Hermosillo.

* * *

LUCES ROJAS (o “eres diferente, diferente al resto de la gente que siempre conocí”(*))

TÍTULO: Luces Rojas. TÍTULO ORIGINAL: Red Lights. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: España y Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Rodrigo Cortés. MÚSICA ORIGINAL: Víctor Reyes. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Robert de Niro, Sigourney Weaver, Cillian Murphy, Elizabeth Olsen, Toby Jones, Joely Richardson, Leonardo Sbaraglia. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.lucesrojas-es.com/.

 El director español Rodrigo Cortés (nacido en el pueblo orensano de Pazos Hermos en el año 1973), con sólo tres largometrajes en su haber, se ha convertido en una referencia en la renovación del thriller y en la exploración de nuevas posibilidades dentro del género. Sus películas se caracterizan por una férrea construcción, de forma que la realización se somete a unas rígidas reglas que se siguen de modo estricto desde el primero hasta el último minuto, pero, a pesar de ello, consigue que sus films se conviertan en sutiles metáforas de realidades muy concretas. Así, Concursante (2007), sobre la historia de un profesor de Economía que obtiene un espectacular premio en un concurso de televisión, venía a ser, en última instancia, una ácida visión de la burbuja inmobiliario-financiera que, en el momento de estreno de la película, estaba en su punto álgido. Buried (2010) –que marcó el debut del director en una producción estadounidense, aunque rodada en Barcelona y con co-coproducción española-, que narra la tensa situación de un secuestrado que despierta dentro de un ataúd, venía a ser una representación de la angustia que genera el no poder escapar de prejuicios, ideas preconcebidas y visiones rígidas de la realidad. Luces rojas también admite una segunda lectura muy clara, pero no vamos a decir cuál es porque ya la hemos desvelado (a ver si encuentran la clave).




miércoles, 14 de marzo de 2012

LOS IDUS DE MARZO (o lo que "La venganza de los Sith" no supo contar)

Hoy, hablamos de Los idus de marzo de George Clooney, de Luces de la ciudad de Charles Chaplin y de Danzad, danzad, malditos de Sidney Pollack.


TÍTULO: Los idus de marzo. TÍTULO ORIGINAL: The Idus of March. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: George Clooney. GUIÓN: George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon, según una obra de este último. MÚSICA ORIGINAL: Alexandre Desplat. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Evan Rachel Wood, Marisa Tomei, Jeffrey Wright, Max Minghella, Gregory Itzin. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.losidusdemarzo-lapelicula.es/.

Hollywood siempre ha mostrado un gran interés por mostrar los avatares y recovecos de la política estadounidense a partir de ficciones que pretenden ser un retrato fiel de la realidad. Desde Caballero sin espada (1939) de Frank Capra, pasando por El gran McGinty (1940) de Preston Sturges, Juan Nadie (1941) de Frank Capra, El político (1949) de Robert Rossen, Un león en las calles (1953) de Raoul Walsh, El último hurra (1958) de John Ford, Tempestad sobre Washington (1962) de Otto Preminger, The Best Man (1964) de Franklin J. Schaffner, El candidato (1972) de Michael Ritchie, Bienvenido, Mr. Chance (1979) de Hal Ashby, Ciudadano Bob Roberts (1992) de Tim Robbins, La cortina de humo (1997) de Barry Levinson, Primary Colors (1998) de Mike Nichols, Bulworth (1998) de Warren Beatty, hasta llegar a Los idus de marzo (2011) de George Clooney.





martes, 6 de marzo de 2012

LA INVENCIÓN DE HUGO (o la reinvención de un maestro)


Antes de nada, comentar que, en relación al film Moneyball: Rompiendo las reglas, que comenté en la última entrada del blog, he realizado un análisis desde una perspectiva empresarial en mi blog de economía. Les adjunto el enlace por si quieren leerlo (http://eldedoeneldato.blogspot.com/2012/02/analisis-de-moneyball-rompiendo-las.html). 


TÍTULO: La invención de Hugo. TÍTULO ORIGINAL: Hugo. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Martin Scorsese. GUIÓN: John Logan, basado en un libro de Brian Selznick. MÚSICA ORIGINAL: Howard Shore. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Asa Butterfield, Chloë Grace Moretz, Helen McCrory, Michael Stuhlbarg, Emily Mortimer, Christopher Lee, Jude Law, Ray Winstone, Frances de la Tour. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.hugomovie.com/intl/es/.

Si en la anterior entrada comentábamos la última película de uno de los grandes (Steven Spielberg), en esta ocasión tenemos que hablar del último estreno de otro de los más importantes directores de los últimos cuarenta años: Martin Scorsese.

Scorsese (nacido en 1942) viene a pertenecer a la misma generación que Francis Ford Coppola (1939), Woody Allen (1935), George Lucas (1944), Terrence Malick (1943), Michael Cimino (1939) o Alan Rudolph (1943). Si a partir de mediados de los 50 se incorporaron a Hollywood profesionales venidos del mundo de la televisión (Arthur Penn, Delbert Mann, Sidney Lumet), los cuales incorporaron modos y maneras de hacer de la pequeña pantalla, la siguiente generación reaccionó de forma radicalmente contraria.

Todos los directores que comparten, aproximadamente, edad con Scorsese y que hemos citado con anterioridad, tienen en común una reivindicación del espíritu del cine clásico y una apuesta clara por una renovación no basada en modelos televisivos sino en un empaque visual emparentado, claramente, con Orson Welles y su Ciudadano Kane (1941) y en una madurez temática cercana a las obras de Elia Kazan y Otto Preminger. Todos estos directores siempre han ambicionado hacer películas “más grandes que la vida”, visualmente impactantes y argumentalmente profundas y, con mayor o menor fortuna, han creado films que siguen influyendo en todo el cine actual.

Próximamente, en una sección nueva de este blog, irán pasando algunos de estos títulos (entre otros muchos), pero hoy vamos a detenernos en Scorsese y su cine.






Aunque no resulte obvio, las películas de Scorsese tienen un profundo componente espiritual. Ello resulta evidente en La última tentación de Cristo (1988) y Kundun (1997), pero está igualmente presente en la temprana Malas calles (1973), en los clásicos Taxi Driver (1976), Toro Salvaje (1980), Uno de los nuestros (1990) y Casino (1995), en musicales como New York, New York (1977), en comedias como Jo, ¡qué noche! (1985) y en thrillers violentos como El cabo del miedo (1991) o Infiltrados (2006). El pecado, el sentimiento de culpa (o su ausencia) y la redención se convierten en los temas principales (más o menos explícitos) de muchos de estos films, a lo que añade un profundo análisis de la psicología y mentalidad de sus personajes y una disección fría e implacable de los procesos sociales y de la dinámica de los grupos humanos.

Junto a esta dimensión, hay otra también patente, centrada en la recuperación de la memoria cultural e histórica norteamericana, en documentales como Italianamerican (1974), El último vals (1978) –donde se grabó el último concierto de The Band- o Shine a Light (2008) –sobre la actuación de los Rolling Stones en el Beacon Theater de Nueva York en otoño de 2006- y en films como La edad de la inocencia (1993), Gangs of New York (2002) o El aviador (2004).

Y, como un eje central, parcialmente oculto pero que aflora de modo manifiesto a lo largo de toda su carrera, un amor incondicional al cine. Es en su última obra, La invención de Hugo (2011), donde el homenaje al séptimo arte es más relevante.