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jueves, 31 de enero de 2013

DJANGO DESENCADENADO (o la venganza no siempre es un plato que se sirve frío)


¿Conocen la teoría más curiosa que existe sobre qué contenía el misterioso maletín de Pulp Fiction? Al final de la reseña, se la explico.



TÍTULO: Django desencadenado. TÍTULO ORIGINAL: Django Unchained. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Quentin Tarantino. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Jamie Foxx, Cristoph Waltz, Leonardo DiCaprio, Kerry Washington, Samuel L. Jackson. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.sites.sonypicturesreleasing.es/sites/Django_Desencadenado/site/.

Por desgracia, en Europa nunca hemos podido ver (ni tan siquiera en DVD) el proyecto de Grindhouse tal como lo diseñaron originalmente sus creadores, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino.  La idea era que los films que ambos dirigieron en 2007, Planet Terror y Death Proof, respectivamente, fueran proyectados uno después del otro y que se intercalaran falsos trailers de posibles películas del mismo estilo que las susodichas, es decir, cine de terror no ya de serie B sino, casi, de serie Z. El espíritu de Grindhouse era el de intentar reproducir lo más fielmente posible una sesión doble de violencia y terror casposos tal como eran las que tenían lugar en las salas que recibían el nombre, precisamente, de grindhouses, fenómeno que tuvo cierto auge en Estados Unidos entre finales de los 60 y mediados de los 90. En España, ambas películas se vieron por separado (la intención inicial sólo se llevó a la práctica en Estados Unidos y no sé si en algún país más) y sólo pudimos ver en salas uno de los tráilers, el de Machete (que en 2010 se convertiría en una película auténtica, dirigida, precisamente, por Robert Rodriguez).

He empezado diciendo que, por desgracia, no pudimos ver la idea original porque la misma nos da una de las claves esenciales de todo el cine de Quentin Tarantino: el mismo no apela a la realidad sino que sitúa en su centro a la emoción cinematográfica pura, invirtiendo los términos habituales de cualquier película. Cualquier director intenta hacer parecer real lo que está mostrando, cuidar hasta el más mínimo detalle para que el espectador, aunque esté viendo una trama de terror o ciencia-ficción, no dude en ningún momento de la autenticidad de lo que está contemplando. Y, a partir de esa base, es como pretende generar una emoción en la persona que ve su película. Tarantino actúa al revés. Cuando vemos una de sus películas, él intenta siempre distanciarse de la verdad, forzar al límite las situaciones y ubicarnos en un mundo que no es real (sabemos, p. ej., que Hitler no murió en un cine de París mientras veía El orgullo de la nación -film que, por supuesto, nunca se rodó-, pero eso es lo que ocurre en Malditos bastardos -2009- y nos da una pista del estilo del director). ¿En qué mundo nos ubica entonces? En el mundo del goce y disfrute de cualquier película, de un goce y disfrute previos a cualquier conocimiento de lo que es el cine, previos a cualquier prejuicio e idea preconcebida.  Por ello, siempre recurre a géneros que se consideran menores.

El cine de artes marciales y de acción (donde Tarantino siente una especial predilección por el chino John Woo), el blaixplotation (con títulos como Algodón en Harlem -1970- de Ossie Davis, Las noches rojas de Harlem -1971- y Shaft vuelve a Harlem -1972- de Gordon Parks, Shatf en África -1973- de John Guillermin, Coffy -1973- y Foxy Brown -1974- de Jack Hill), el spaghetti-western (con su incondicional admiración por Sergio Leone) o el "cine de coches" (p. ej.: Punto límite: cero -1971- de Richard C. Sarafian, La indecente Mary y Larry el loco -1974- de John Hough o Infierno en la carretera -1975- de Jonathan Kaplan) constituyen el granero que le sirve para alimentar sus proyectos.







viernes, 25 de enero de 2013

ARGO (o todo es mentira…)


ASIGNATURAS PENDIENTES

Hoy, iniciamos una sección nueva en el blog cuyo título rememora, obviamente, el título de la famosa e inolvidable película de José Luis Garci: http://www.imdb.es/title/tt0075701/?ref_=fn_al_tt_2 y http://es.wikipedia.org/wiki/Asignatura_pendiente. En ella, haremos las reseñas de títulos recientes que, por falta de tiempo o cualquier otro motivo, no pudimos comentar en su momento. Aprovechando su reciente triunfo en la entrega de los Globos de Oro (http://www.elcultural.es/noticias/CINE/4249/Argo_triunfa_en_los_Globos_de_Oro) y sus nominaciones a los Oscar, hoy vamos a hablar de Argo.

ARGO (o todo es mentira…)

TÍTULO: Argo. TÍTULO ORIGINAL: Argo. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Ben Affleck. GUIÓN: Chris Terrio, basándose en el artículo “Escape from Tehran” de Joshuah Bearman y en el libro The Master of Disguise de Antonio J. Mendez. MÚSICA ORIGINAL: Alexandre Desplat. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ben Affleck, Bryan Cranston, Alan Arkin, John Goodman, Victor Garber. PÁGINA WEB OFICIAL: http://argothemovie.warnerbros.com/.

Argo, como otras dos películas que comentamos recientemente (En la casa: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/en-la-casa-o-como-estamos-rodeados-de.html y La vida de Pi: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/la-vida-de-pi-o-calo-el-chapeo-miro-de.html), trata de la capacidad de la mentira. O, quizás, en el fondo, es que los conceptos tradicionales de “verdad” y “mentira” ya no sirven. Quizás, todos los discursos (sobre todo, los ideológicos, como en una secuencia de la película, gracias al montaje paralelo, se nos muestra) no son más que relatos cuya relación con la realidad es, básicamente, precaria. Esa es la visión de la “posmodernidad”. Y, por el número de títulos que se han abonado, recientemente, a esta tesis, parece que la misma ha ido calando poco a poco.

Ben Affleck, quien realizó dos magníficas películas con Adiós pequeña, adiós (2007) y The Town (2010), había puesto muy alto el listón para su tercer film. Hay que decir que ha salido completamente airoso del empeño.





LINCOLN (o la política es la continuación de la guerra por otros medios *)




TÍTULO: Lincoln. TÍTULO ORIGINAL: Lincoln. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Steven Spielberg. GUIÓN: Tony Kushner, adaptando parcialmente el libro Team of Rivals: The Political Genius of Abraham Lincoln de Doris Kearns Goodwin. MÚSICA ORIGINAL: John Williams. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Daniel Day-Lewis, Sally Field, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt, James Spader, Hal Holbrook, Tommy Lee Jones, Jared Harris, Gloria Reuben. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.thelincolnmovie.com/.



Cuando, hace unos días, hablábamos de La noche más oscura (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/la-noche-mas-oscura-o-centauros-en-el.html), comentamos que su fondo argumental estaba muy relacionado con algunos de los grandes temas de la narrativa y la cinematografía estadounidenses. Lo mismo podríamos decir de Lincoln. Reforzado ello, además, porque Steven Spielberg (al igual que otros compañeros de generación como George Lucas, Michael Cimino, Francis Ford Coppola o Martin Scorsese) siempre ha bebido de los clásicos y ha actualizado y modernizado gran parte de sus preocupaciones e inquietudes. Entre ellas, como escribíamos hace algo menos de un año acerca de War Horse (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/02/moneyball-rompiendo-las-reglas-y-war.html), "la perdida del paraíso, la lucha por recuperarlo y su recuperación final pero a costa de haber perdido, para siempre, la inocencia". Lincoln, como aquella otra película, también se desarrolla durante una guerra. En este caso, la Guerra Civil norteamericana. Y ello hace inevitable que esa pérdida de la inocencia se relacione con el ideal bajo el que tuvo lugar el nacimiento de los Estados Unidos y su (posible) quiebra. Basta leer la novela Leviatán (1992) de Paul Auster, para saber que esta cuestión, aunque sea de forma sinuosa e implícita, siempre ha estado presente en la cultura y pensamiento estadounidenses y ha sido uno de los ejes que ha marcado su desarrollo.

Recordemos, por ejemplo, en el campo de la literatura, que, ya en una fecha tan temprana como 1850, Nathaniel Hawthorne, en La letra escarlata, realizaba una fuerte crítica contra el puritanismo dominante. Posteriormente, toda la obra de William Faulkner en torno al ciclo de Yoknapatawpha (Sartoris -1929-, El ruido y la furia -1929-, Mientras agonizo -1930-, Santuario -1931-, ¡Absalón, Absalón! -1936-...) partía de la existencia de un pecado original: el del exterminio sufrido por los indios nativos norteamericanos durante todo el proceso de colonización. Pensemos, también, en todas las novelas de Jim Thompson y en Los desnudos y los muertos (1948) de Norman Mailer, A sangre fría (1966) de Truman Capote o en Meridiano de sangre (1985) y No es país para viejos (2005) de Cormac McCarthy. En el cine, el tema ha sido abudantemente tratado a partir de los años 60. Hay que mencionar, especialmente, a Sam Peckinpah con Mayor Dundee (1965) y La huida (1972), Robert Mulligan con En busca de la felicidad (1971), a Michael Cimino con El cazador (1978) y La puerta del cielo (1980) y Francis Ford Coppola y George Lucas. Porque, en el caso del primero, toda la saga de El padrino y el viaje de Michael Corleone del lado del bien al lado del mal no es más que el análisis de la quiebra de un ideal. Y cuando George Lucas, en toda la saga de La guerra de las galaxias, habla de la transformación de una República en un Imperio, ¿a qué país creen que se está refiriendo? (En la siguiente película que vamos a reseñar, volveremos a hablar de esta saga).






jueves, 17 de enero de 2013

AMOR (o la cara oculta del romanticismo y algo más)




TÍTULO: Amor. TÍTULO ORIGINAL: Amour. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Francia-Alemania-Austria. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Michael Haneke  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Jean-Louis Trintignant, Emmanuelle Riva, Isabelle Huppert, Alexandre Tharaud, William Shimell, Ramón Agirre, Rita Blanco, Carole Franck, Dinara Drukarova. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.filmsdulosange.fr/en/film/9/amour-love.

El austríaco Michael Haneke, probablemente junto al director japonés recientemente fallecido Nagisa Oshima (http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/15/cultura/1358249403.html) y, con carácter más puntual, los italianos Pier Paolo Pasolini (en Saló o los 120 días de Sodoma -1975-) y Liliana Cavani (en Portero de noche -1974), es uno de los realizadores que ha indagado con más incisividad en el tema de la crueldad, el dolor y las relaciones humanas de sometimiento. Haneke, sin embargo, posee varios rasgos que lo diferencian del resto de directores citados. En primer lugar, utiliza el marco, aparentemente tranquilo y rutinario, de la vida cotidiana (de hecho, dicho marco acaba sirviendo de agudo contraste para reforzar la sensación de angustia que desprenden sus historias), En segundo lugar, en Haneke, el dolor y la desazón irrumpen de forma imprevista y, en la mayoría de las ocasiones, de manera casi suave. Pensemos, por ejemplo, en Caché (Oculto) -2005-. Todo comienza cuando una familia recibe una cinta de vídeo en la que aparece grabada, durante varios minutos, la entrada de su casa. Evidentemente, es algo inocuo pero, no por ello, deja de resultar inquietante. A partir de ahí, la trama inicia, poco a poco, una espiral de tensión que desembocará en un clímax brutal y en una revelación desoladora. La estructura de Amor no dista mucho de la que hemos resumido. Sólo que aquí el dolor aparece de manera mucho más sutil.






martes, 15 de enero de 2013

THE MASTER (o cuando el maestro no es un maestro y el alumno es un auténtico animal…)




THE MASTER (o cuando el maestro no es un maestro y el alumno es un auténtico animal…)

TÍTULO: The Master. TÍTULO ORIGINAL: The Master. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Paul Thomas Anderson. MÚSICA ORIGINAL: Jonny Greenwood. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Joaquin Phoenix, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Laura Dern, Ambyr Childers, Rami Malek, Amy Ferguson, Madisen Beaty. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.themasterfilm.com/.

Paul Thomas Anderson, quien deslumbró con Boogie Nights (1997) y Magnolia (1999), es uno de los directores de más prestigio del panorama cinematográfico actual. Dotado de un dominio técnico apabullante, sólo él es capaz de diseñar secuencias tan complejas como las que sirvieron para construir el segundo de los films citados, ir enlazando tramas tan diversas e inconexas y resolver todo el conjunto con uno de los desenlaces más sorprendentes e insólitos (que aquí no desvelaremos) que jamás hayamos podido ver en una película. Teniendo sólo 29 años cuando realizó Magnolia, era lógico pensar que Anderson tenía por delante un espléndido futuro y que su filmografía nos iba a deparar un buen puñado de obras maestras. Si me preguntan si esa previsión se ha cumplido o no, debo decirles que la respuesta no es del todo unánime. Si tomamos como referencia Pozos de ambición (2007), en www.imdb.com figura con una calificación de 8,1 y ocuparía el puesto 174 entre las mejores películas de la historia del cine (http://www.imdb.es/title/tt0469494/). En España, hubo críticas que la pusieron por las nubes, como la de David Broc en Fotogramas (http://www.fotogramas.es/Peliculas/Pozos-de-ambicion-There-will-be-blood/Critica), otras que la bajaron del pedestal, como la de Carlos Boyero en El País (http://elpais.com/diario/2008/02/09/cultura/1202511603_850215.html) y otras, como las de Carlos Pumares, que pusieron a caldo la interpretación de Daniel Day-Lewis (http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=85065). A mí, personalmente, Pozos de ambición me decepcionó. Opino que se trató de una película que podía ser técnicamente brillante en su forma pero, en cuanto a fondo, el mismo era hueco y deslavazado. Quien quería encontrar determinados mensajes en ese film, seguramente los encontraría (es un fenómeno que tiene ciertos parecidos con el de la “pareidolia”: http://es.wikipedia.org/wiki/Pareidolia). Pero, de hecho, el guión carecía de los elementos esenciales para que la historia lograra transmitir un contenido coherente. Sintiéndolo mucho, en The Master se repite el mismo problema.






domingo, 13 de enero de 2013

LA NOCHE MÁS OSCURA (o centauros en el desierto de Afganistán)



TÍTULO: La noche más oscura. TÍTULO ORIGINAL: Zero Dark Thirty. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Kathryn Bigelow. GUIÓN: Mark Boal. MÚSICA ORIGINAL: Alexandre Desplat. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Jessica Chastain, Jason Clarke, Kyle Chandler, Jennifer Ehle, Harold Perrineau, Jeremy Strong, J. J. Kandel, Reda Kateb, Fares Fares, Yoav Levi, Musa Sattari, Edgar Ramírez, James Gandolfini, Stephen Dillane, John Schwab, Martin Delaney, Joel Edgerton, Chris Pratt. PÁGINA WEB OFICIAL: http://lanochemasoscura.es/.

Kathryn Bigelow, gracias a films como Acero azul (1989) –quizás, su mejor película-, Le llaman Bodhi (1991), K-19: The Widowmaker (2002) o En tierra hostil (2008), se ha convertido en una gran analista del fenómeno de la violencia y, sobre todo, de la relación con esa violencia de quienes permanecen del lado de la ley y el orden. Su estilo, frío y cerebral, basado en la búsqueda de una mirada objetiva y en una posición de (aparente) invisibilidad como autora (cercano al de otros realizadores como Steven Soderbergh - http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/10/contagio-o-hasta-un-virus-tiene-derecho.html - y David Fincher - http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/01/la-red-social-u-ojos-que-no-ven.html -), convertían a Bigelow, prácticamente, en la directora ideal para desarrollar una película como La noche más oscura, centrada en la larga búsqueda de Osama bin Laden por parte de las autoridades estadounidenses.

La historia de fondo de La noche más oscura, como la de los otros films de la directora antes mencionados, es la de la pérdida de la inocencia en el proceso de lucha contra el mal y en las dudas generadas por la utilización de determinados medios en la realización de esa lucha. A lo largo de la narración, la protagonista (una magnífica Jessica Chastain sobre la que recae todo el peso de la película) sufrirá una transformación en la que, desde su inseguridad inicial, irá ganando confianza en sí misma hasta desembocar en un ambiguo desenlace que logra transmitir una cierta sensación de vacío que contrasta con la sensación de victoria que le debería causar el éxito final conseguido. Sin embargo, dicha ambigüedad está en consonancia con la consistencia dramática y psicológica de todos los personajes que participan en la trama. 






LOS MISERABLES (o cantando, mi mal espanto…)


En esta entrada, reseña de Los miserables y lista de todas las adaptaciones de las principales novelas europeas del siglo XIX.

TÍTULO: Los miserables. TÍTULO ORIGINAL: Les Misérables. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Reino Unido. DIRECCIÓN: Tom Hooper. GUIÓN: William Nicholson, adaptando la novela homónima de Victor Hugo y el musical basado en la misma con música de Claude-Michel Schönberg y letra de Alain Boublil y Jean-Marc Natel, traducida al inglés por Herbert Kretzmer. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Sacha Baron Cohen, Helena Bonham Carter, Eddie Redmayne, Aaron Tveit, Samantha Barks, Daniel Huttlestone. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.losmiserables-lapelicula.es/.

No resulta fácil adaptar para el cine las grandes novelas decimonónicas. ¿Son obras maestras las versiones que se han hecho de Rojo y Negro o La Cartuja de Parma (en este caso, en una serie de televisión) de Stendhal?¿Son obras maestras las distintas adaptaciones de Madame Bovary de Flaubert, o de Anna Karenina o de Guerra y paz de Tolstoi, o de Crimen y castigo de Dostoievski? Posiblemente, no. Quizás hayan sido las obras de autores ingleses como las de Charles Dickens o Charlotte y Emily Brontë las que hayan dado lugar a las películas de más relieve. Si miramos el caso español, nos encontramos con las magníficas adaptaciones de novelas de Benito Pérez Galdós realizadas por Luis Buñuel con Nazarín (1959) y Tristana (1970), por Pedro Olea con Tormento (1974) y las series televisivas Fortunata y Jacinta (1980) de Mario Camus (versión, también, de una novela de Galdós: http://www.rtve.es/television/fortunata-jacinta/) y La Regenta (1995) de Fernando Méndez-Leite (adaptación de la obra magna de ‘Clarín’: http://www.rtve.es/television/la-regenta/), como los intentos más logrados de llevar a la pantalla las grandes creaciones literarias del siglo XIX. Víctor Hugo ha sido llevado al cine en numerosísimas ocasiones gracias a tres obras inmensamente populares: Nuestra Señora de París (1831) –que conocerán por las distintas versiones realizadas con el título de El jorobado de Notre-Dame-, Los miserables (1862) y El hombre que ríe (1869). Probablemente, es imposible trasplantar a imágenes, en dos horas o dos horas y media, toda la complejidad de textos de varios centenares de páginas que, más allá de narrar una historia, son agudos bisturíes que diseccionan la sociedad de sus respectivas épocas y que están pensados para ser recorridos durante largas jornadas de lectura al calor del fuego de una chimenea. Quizás por ello, esta nueva versión de Los miserables ha optado por dar un rodeo y tomar como punto de partida el célebre musical basado en la obra literaria (http://es.wikipedia.org/wiki/Los_miserables_%28musical%29). El empeño tenía, evidentemente, unos riesgos añadidos no precisamente pequeños.