Translate

jueves, 21 de febrero de 2013

MAMÁ (o procuren no perderse en el bosque)



En nuestra entrada de hoy, la serie en la web En Bruto, reseña de Mamá, palmarés de los Goya y mi quiniela para los Oscar.

* * *

En primer lugar, anunciar que ya está disponible el tercer capítulo se la serie en la web En Bruto:



Paso enlaces de los anteriores capítulos por si alguien se ha perdido alguno de ellos:






* * *



MAMÁ (o procuren no perderse en el bosque)

TÍTULO: Mamá. TÍTULO ORIGINAL: Mama. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: España-Canadá. DIRECCIÓN: Andrés Muschietti. GUIÓN: Neil Cross, Andrés Muschietti y Barbara Muschietti. MÚSICA ORIGINAL: Fernando Velázquez. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Jessica Chastain, Nikolaj Coster-Waldau, Megan Charpentier, Isabelle Nélise, Daniel Kash, Javier Botet, Jane Moffat, Morgan McGarry. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.mama-lapelicula.es/.


El mexicano Guillermo del Toro ha desarrollado una filmografía centrada, básicamente, en el género del terror o, si optamos por una definición más amplia, precisa y moderna, del fantastique (según explicó Ángel Salas, director del Festival de Cine de Sitges, en la sección "La firma invitada" de la revista Fotogramas en el número de abril de 2012). Desde Cronos (1993), pasando por Mimic (1997), El espinazo del diablo (2001), Blade II (2002), las dos entregas de Hellboy (2004 y 2008) y llegando a su película más importante, El laberinto del fauno (2006), ha sabido crear un estilo muy personal, basado en una estética gótica y en una inquietante imaginería visual. Paralelamente, también ha llevado a cabo una labor como productor, la cual se ha materializado en una serie de títulos muy interesantes, adscritos, en su mayoría, a su género favorito (El orfanato -2007- de Juan Antonio Bayona,  Splice. Experimento mortal -2009- de Vincenzo Natali, Los ojos de Julia -2010: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/02/los-ojos-de-julia-o-de-terror-tambien.html- de Guillem Morales, No tengas miedo a la oscuridad -2010- de Troy Nixey o El origen de los guardianes -2012- de Peter Ramsey), aunque ampliando también su perspectiva a tramas de mayor realismo (como en Rabia -2009- de Sebastián Cordero o Biutiful -2010: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/02/biutiful-o-que-feo-es-vivir.html- de Alejandro González Iñárritu). Continuando con esa faceta, nos llega ahora Mamá, primer largometraje del argentino Andrés Muschietti y producida por el cineasta mexicano. El origen de este proyecto es un cortometraje de poco más de tres minutos que, evidentemente, conecta con el mundo narrativo de del Toro:






El largometraje nos viene a contar la historia que hay detrás de la breve secuencia que se muestra en el vídeo enlazado. Dos niñas desaparecen en medio de extrañas circunstancias. Tras cinco años de infructuosa búsqueda por parte de su tío, por fin son encontradas en una casa que se halla en la mitad de un bosque. ¿Cómo han podido sobrevivir?¿Quién las ha podido cuidar?¿Podrán integrarse tras haber estado desconectadas de una forma de vida civilizada en una etapa clave de su formación? A partir de ahí, como en toda buena película de terror que se precie, se va generando un crescendo narrativo (en este caso, muy bien manejado), en el que la intensidad, el dramatismo y los sustos producidos al espectador se van dosificando hábil e inteligentemente.





Para conseguirlo, el director se sirve de una serie de pilares sólidamente construidos. En primer lugar, las sobrias y eficaces interpretaciones del cuarteto protagonista, los conocidos Jessica Chastain (que, con anterioridad, hemos visto en El árbol de la vida: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/09/el-arbol-de-la-vida-o-alguien-sabe-lo.html y en la reciente La noche más oscura: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/la-noche-mas-oscura-o-centauros-en-el.html) y el danés Nikolaj Coster-Waldau (popular por ser uno de los protagonistas de la adaptación televisiva de la saga novelística Juego de tronos) y las niñas Megan Charpentier e Isabelle Nélisse. Hay que destacar, en especial, a estas dos últimas en virtud del segundo pilar que debemos comentar: el guión y una trama diseñada a partir de las dos posturas claramente diferenciadas que cada una de las niñas mantiene en relación a la circunstancia clave de la película (que, obviamente, no vamos a desvelar). Cada una de dichas posturas, sustentadas con plena y lógica coherencia, resultaba un gran reto en la medida en que debían ser convincentemente interpretadas por dos actrices tan jóvenes. Muschetti sale airoso del trance y consigue que el clima de permanente inquietud que se genera en torno a las niñas se acabe convirtiendo en uno de los ejes fundamentales del film (a ello ayuda algo que ya dijimos cuando hablamos de Insidious: que, en las películas de terror, cuando hay niños de por medio, el terror siempre se acrecienta - http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/07/insidious-o-como-en-las-peliculas-del.html -). El tercer pilar de Mamá está constituido por sus convincentes efectos especiales y, sobre todo, por la caracterización del personaje interpretado por Javier Botet, todo un icono por haber encarnado el papel de la famosa "niña de Medeiros" en la saga [REC] y que con este nuevo papel va camino de convertirse en una figura emblemática del género. Y, finalmente, el cuarto pilar es el hábil juego de referencias cruzadas que pueblan todo el film. Si la estética de Mamá se fundamenta, claramente, en la del cine de terror japonés contemporáneo (cuyos principales representantes son Hideo Nakata, con El círculo -1998- o Dark Water -2002-, Takashi Shimizu, con La maldición (The grudge) -2002- o Seres extraños -2004-, y Takashi Miike, con Audition -1999- o Llamada perdida -2003-), se puede observar la influencia de otros muchos films no únicamente de terror. Esté presente Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock (una vez que hayan visto la película, reparen en si hay algún paralelismo con la figura maternal que atormentaba a Anthony Perkins), El pequeño salvaje (1970) de François Truffaut (con una visión igual de escéptica sobre el mito del "buen salvaje"), La niebla (1980) de John Carpenter o Al final de la escalera (1980) de Peter Medak (y hasta en el detalle de las gafas podría encontrarse un eco de lo que le ocurre a Euclides da Cunha en la novela La guerra del fin del mundo -1981- de Mario Vargas Llosa). Todas estas referencias están integradas con orden en la trama y no producen, en ningún momento, sensación de saturación. No obstante, se echa en falta elementos de originalidad en la película, de modo el gran problema es que cuando la misma termina no se acaba de percibir que constituya una aportación verdaderamente decisiva al género.

En definitiva, una película que no defraudará al espectador pero que puede producir una cierta sensación de déjà vu.


Nota (de 1 a 10): 7,5

Lo que más me gustó:
Su brillante acabado formal.

Lo que menos me gustó: 
Es eficaz pero aporta poco al género.


* * *



PALMARÉS GOYA 2013

A continuación, hacemos una relación de los principales Premios Goya de este año, concedidos en la gala celebrada el pasado domingo 17 de febrero:



MEJOR PELÍCULA: Blancanieves de Pablo Berger.

MEJOR DIRECTOR: Juan Antonio Bayona por Lo imposible.

MEJOR DIRECTOR NOVEL: Enrique Gato por Las aventuras de Tadeo Jones.



MEJOR ACTRIZ PROTAGONISTA: Maribel Verdú por Blancanieves.

MEJOR ACTOR PROTAGONISTA: José Sacristán por El muerto y ser feliz.



MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Candela Peña por Una pistola en cada mano.

MEJOR ACTOR DE REPARTO: Julián Villagrán por Grupo 7.



MEJOR ACTRIZ REVELACIÓN: Macarena García por Blancanieves.

MEJOR ACTOR REVELACIÓN: Joaquín Núñez por Grupo 7.



MEJOR GUIÓN ORIGINAL: Pablo Berger por Blancanieves.

MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Gorka Magallón, Javier Barreira, Ignacio del Moral, Jordi Gasull y Neil Landau por Las aventuras de Tadeo Jones.



MEJOR MÚSICA ORIGINAL: Alfonso de Vilallonga por Blancanieves.

MEJOR DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Kiko de la Rica por Blancanieves.

MEJOR SONIDO: Peter Glossop, Marc Orts y Oriol Tarragó por Lo imposible.



MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN: Las aventuras de Tadeo Jones de Enrique Gato.

MEJOR PELÍCULA DOCUMENTAL: Hijos de las nubes, la última colonia de Álvaro Longoria.



* * *



MI QUINIELA PARA LOS OSCAR

Por último, voy a dar mi pronóstico para las principales categorías de los Oscar, cuya gala se celebrará el próximo domingo 24 de febrero:



MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA: Amor de Michael Haneke.



MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO: Paco Delgado por Los miserables.

MEJORES EFECTOS ESPECIALES: Bill Westenhofer, Guillaume Rocheron, Erik-Jan De Boer y Donald R. Elliot por La vida de Pi.

MEJOR FOTOGRAFÍA: Claudio Miranda por La vida de Pi.

MEJOR BANDA SONORA: Alexandre Desplat por Argo.



MEJOR GUIÓN ADAPTADO: Chris Terrio por Argo.

MEJOR GUIÓN ORIGINAL: Quentin Tarantino por Django desencadenado.




MEJOR ACTOR DE REPARTO: Tommy Lee Jones por Lincoln.

MEJOR ACTOR: Daniel Day-Lewis por Lincoln.



MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Anne Hathaway por Los miserables.

MEJOR ACTRIZ: Emmanuelle Riva por Amor.



MEJOR DIRECCIÓN: Michael Haneke por Amor.



MEJOR PELÍCULA: Aquí, está la gran duda. Nunca, en los últimos años, han estado tan abiertas todas las posibilidades. Desde su estreno, Lincoln fue la gran favorita. Las nominaciones lo confirmaron. Sin embargo, en los premios que anteceden a los Oscar, Argo ha batido en todos los casos a la película de Spielberg, por lo que es evidente que también hay que tenerla muy seriamente en cuenta. Además, yo, personalmente, no descartaría ni a Amor ni a Django desencadenado. De todas formas, mi apuesta es que Lincoln será la ganadora.

En la próxima entrada, veremos qué nivel de aciertos he tenido (probablemente, no muy alto).


jueves, 14 de febrero de 2013

HITCHCOCK (o la mirada nunca es inocente)


TÍTULO: Hitchcock. TÍTULO ORIGINAL: Hitchcock. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Sacha GervasiGUIÓN: John J. McLaughlin, adaptando el libro Alfred Hitchcock and the Making of Psycho de Stephen Rebello. MÚSICA ORIGINAL: Danny Elfman. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson, Danny Huston, Toni Collette, Michael Stuhlbarg, Michael Wincott, Jessica Biel, James D'Arcy, Richard Portnow, Ralph Macchio. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.hitchcocklapelicula.es/.

Alfred Hitchcock nunca ganó un Oscar (únicamente una película dirigida por él, Rebeca, ganó el Oscar a la Mejor Película del año 1940). Ello es un reflejo claro de que, en su época, tanto para la industria como para la crítica su obra no era considerada como un paradigma de calidad cinematográfica. Se le veía como un director con gran habilidad para el cine de suspense que, eso sí, sabía conectar a la perfección con los gustos del público. Pero poco más. Tuvieron que ser los futuros directores de la nouvelle vague francesa quienes, en los años 50, en la famosa revista Cahiers du Cinéma, reivindicaron, entre otros, a Fritz Lang, Howard Hawks y, también, a Alfred Hitchcock. Sólo entonces fue cuando se reconoció que las películas del director británico encerraban un mundo complejo y profundo y ello quedó confirmado en la más celebre entrevista de la historia del cine (quizás, junto a la que Peter Bogdanovich hizo a John Ford), la que François Truffaut realizó al maestro en agosto de 1962 y que hoy es un libro de cabecera para cualquier cinéfilo: El cine según Hitchcock (http://www.alianzaeditorial.es/cgigeneral/newFichaProducto.pl?obrcod=2558913&id_sello_editorial_web=34&id_sello_VisualizarDatos=34). Se empezó a descubrir que las complejas intrigas que desarrollaban sus películas eran, en gran medida, meras excusas (un macguffin en terminología hitchcockiana) para tratar los temas que verdaderamente le obsesionaban: los difusos límites entre sueño y realidad (como se puede comprobar en Rebeca -1940-, de la que ya hablamos en una entrada anterior: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/07/moonrise-kingdom-y-el-caballero-oscuro.html, o Vértigo -1958-), la cuestión de la culpa y del falso culpable (39 escalones -1935-, Rebeca, Yo confieso -1953-, Crimen perfecto -1954-, Falso culpable -1956-, Con la muerte en los talones -1959-), el ser humano corriente envuelto en una situación absurda y crecientemente peligrosa (39 escalones, Alarma en el expreso -1938-, Extraños en un tren -1951-, La ventana indiscreta -1954-, Falso culpable, Con la muerte en los talones, Los pájaros -1963-), los conflictos de pareja (Lo mejor es lo malo conocido -1931-, La ventana indiscreta, Crimen perfecto, Atrapa a un ladrón -1955-), la exaltación del romanticismo (Rebeca, Encadenados -1946-, Vértigo), el poder del subconsciente (Recuerda -1945-, Marnie la ladrona -1964-), la madre dominante y sus variantes (RebecaSospecha -1941-, Encadenados, Extraños en un tren, Psicosis -1960-, Los pájaros), el mundo de los crímenes relacionados con la psicopatía (La sombra de una duda -1943-, Psicosis, Frenesí -1972-)... El Hitchcock de Sacha Gervasi logra, milagrosamente, reflejar todo ese abanico temático en su trama.







Centrada en todos los avatares que rodearon la preproducción, rodaje y estreno de Psicosis, enseguida pone en primer plano la complicada relación del director con su esposa, Alma Reville (ya aquí, el film utiliza la técnica del macguffin: la preparación de la película es una mera excusa para hablarnos de lo que verdaderamente acaba teniendo peso en la historia). Teniendo Alma un papel significativo en muchos de los éxitos de su marido, debía lidiar con su retorcido carácter y con su obsesión por las musas rubias que protagonizaban sus películas. Hitchcock aprovecha el hecho de que fue durante el rodaje de Psicosis confluyeran varios motivos de tensión en el seno de la pareja para recrear la condición y circunstancias de todo el imaginario del director británico. Vemos cómo aparece en delirios y ensoñaciones, como un personaje más del film, el asesino en serie Ed Gein, quien inspiró al Norman Bates interpretado por Anthony Perkins (lo cual sirve para introducir la cuestión de los borrosos límites entres sueño y realidad y la de las psicopatías), cómo Hitchcock añora a algunas de las actrices a las que dirigiera, especialmente Grace Kelly (mostrándonos su lado romántico y soñador), cómo la convivencia entre el director y Alma Reville atraviesa por una crisis de cierta importancia (lo cual conecta con su visión de los problemas de la pareja) o cómo la compleja psicología de Hitchcock aflora en comportamientos compulsivos y estallidos de repentina violencia (lo cual se relaciona con su preocupación sobre cómo el subconsciente influye en nuestras conductas). Es decir, sutilmente, vamos presenciando la mayoría de los temas que conformaron la cinematografía del director británico.





La película se beneficia de una realización ágil, correcta y funcional y de unas interpretaciones eficaces, destacando en mi opinión las de Anthony Hopkins, Helen Mirren y Scarlett Johansson, aunque todo el plantel de secundarios brilla a buen nivel (curiosamente, apenas se ha mencionado la breve presencia de Ralph Macchio -el, en su día, famoso protagonista de Karate Kid- en el papel de Joseph Stefano, guionista de Psicosis). Adicionalmente, en vez de pretender reproducir miméticamente la imagen de los personajes reales, el maquillaje y caracterización se han limitado a crear un parecido razonable lo cual ayuda a que las actuaciones consigan transmitir verosimilitud y no se limiten a intentar hacer imitaciones de trazo grueso que siempre suelen ser de bajo nivel interpretativo.

En definitiva, Hitchcock no es sólo una película bastante entretenida sino que permite adentrarnos en la obra de uno de los autores más importantes de la historia del cine. Dos buenos motivos para no perdérsela.

Nota (de 1 a 10): 7,8.

Lo que más me gustó: La eficaz recreación del ambiente de la época. Anthony Hopkins, Helen Mirren y Scarlett Johansson.

Lo que menos me gustó: Algunos personajes quedan algo desdibujados.

jueves, 7 de febrero de 2013

CORIOLANUS y BESTIAS DEL SUR SALVAJE


CORIOLANUS (o todo cambia pero siempre es lo mismo)

TÍTULO: Coriolanus. TÍTULO ORIGINAL: Coriolanus. AÑO: 2011. NACIONALIDAD: Reino Unido. DIRECCIÓN: Ralph FiennesGUIÓN: John Logan, adaptando la tragedia homónima de William Shakespeare. MÚSICA ORIGINAL: Ilan Eshkeri. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ralph Fiennes, Gerard Butler, Brian Cox, John Kani, Dragan Micanovic, Jessica Chastain, Vanessa Redgrave, James Nesbitt. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.coriolanusmovie.co.uk/.

Cayo Marcio Coriolano fue un general romano que vivió en el siglo V a. de C. Gracias a su triunfo frente a los volscos, fue nombrado cónsul por el Senado. Sin embargo, se ganó pronto la impopularidad del pueblo y fue destituido. Sobre esta historia (y sobre cómo se desarrolló, cuestión de la que no hablaremos para no desvelar lo más importante de la trama), William Shakespeare escribió una tragedia en torno a 1607 y es la misma la que es adaptada en esta película, la cual ha sido dirigida por el actor Ralph Fiennes (conocido, entre otros, por films como La lista de Schindler -1993-, El paciente inglés -1996-, El jardinero fiel -2005-, The Reader -2008- y la reciente Skyfall -2012). 

Como sucedía en César debe morir (que, hace poco, comentamos: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/cesar-debe-morir-y-holy-motors.html), -y como viene siendo habitual en muchas adaptaciones shakespearianas-, se realiza una traslación del tiempo histórico en el que tiene lugar la historia. En la primera escena que vemos, hay un guerrero afilando la punta de un puñal. Hasta ahí, todo normal. La cámara empieza a moverse y observamos, de repente, que el personaje tiene tatuada una imagen de la Virgen en su brazo derecho. Esto ya es un primer elemento disonante. El movimiento de la cámara continúa y, de repente, vemos las imágenes de un conflicto bélico en un televisor. Y, de repente, nos damos cuenta que nos encontramos en plena Guerra de los Balcanes. De la antigua Roma a la recién desintegrada Yugoslavia... Todo es distinto pero, en el fondo, todo es igual.






Lo más sorprendente de Coriolanus es que el texto original apenas ha sufrido modificaciones. Se mantiene su literalidad y, sobre todo, su cadencia y su estilo. Sin embargo, nada chirría. El conflicto que latía en la tragedia original se mantiene incólume en medio de querellas políticas e interétnicas propias del siglo XX. Y ello es posible porque Coriolanus lleva a cabo un ejercicio que consiste en abrir en canal la naturaleza profunda de la política (naturaleza que se revela cuando los pilares esenciales de la civilización se tambalean) y, sobre todo, de las contradicciones que asoman amenazantes cuando hay que conciliar la voluntad y deseos de la ciudadanía con un grado aceptable de meritocracia y con los mecanismos siempre presentes en toda lucha por el poder. Frente a la dificultad para hacer convivir elementos prácticamente incompatibles entre sí, las únicas alternativas que parecen emerger del caos son la demagogia o el autoritarismo y, por ello, Coriolanus nos provoca una honda desazón en la medida en que nos llegamos a preguntar hasta qué punto lo que nos muestra la película es el abismo al que se asoman nuestras propias sociedades.

A pesar de tratarse de la primera película que dirige Ralph Fiennes, Coriolanus consigue recrear con gran brillantez el clima áspero y violento en el que se desarrolla la historia así como transmitir con contundencia la enorme tensión que recorre toda la trama. En el plano interpretativo, están magníficos Gerard Butler, Brian Cox, Vanessa Redgrave, Jessica Chastain y James Nesbitt y la única pega es que, en determinados momentos, Ralph Fiennes tiende a sobreactuar (posiblemente, porque no es fácil dirigirse a uno mismo y resulta harto complicado corregir tus propios errores).

En definitiva, Coriolanus resulta ser una película fascinante que, aunque su estreno se ha visto ahogado por los de las grandes candidatas a los Oscar, brilla a gran altura y seguro que acaba siendo uno de los títulos mejor valorados de este año 2013.


Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: El texto shakespeariano se ajusta como un guante a un momento histórico completamente distinto para el que fue ideado.

Lo que menos me gustó: Ralph Fiennes, en determinados momentos, tiende a sobreactuar.

  

BESTIAS DEL SUR SALVAJE (o cuando un dique no es sólo un dique sino una frontera entre dos mundos irreconciliables)

TÍTULO: Bestias del sur salvaje. TÍTULO ORIGINAL: Beasts of the Southern Wild. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Benh ZeitlinGUIÓN: Lucy Alibar y Benh Zeitlin, adaptando una obra teatral de Lucy Alibar. MÚSICA ORIGINAL: Dan Romer y Benh Zeitlin. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Quvenzhané Wallis, Dwight Henry, Levy Easterly, Lowell Landes, Pamela Harper, Gina Montana, Amber Henry, Jonshel Alexander, Nicholas Clark, Joseph Brown, Henry D. Coleman. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.beastsofthesouthernwild.com/.

En anteriores entradas, cuando hablamos de La noche más oscura (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/la-noche-mas-oscura-o-centauros-en-el.html), Lincoln (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/lincoln-o-la-politica-es-la.html) o Argo (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/argo-o-todo-es-mentira.html), comentamos que en estas películas aparecían algunos de los grandes temas del cine, la narrativa y la cultura estadounidenses. Ello también ocurre en Bestias del sur salvaje. Posiblemente, lo que ocurre es que en épocas de crisis e incertidumbre como las que estamos viviendo, existe la tendencia, guste o no, de volver a las raíces y explorar el pasado bien para encontrar las causas de los males presentes bien para renovar ilusiones y energías (en España, p. ej., con la derrota frente a Estados Unidos en la Guerra de Cuba, la generación del 98 se empeñó con esmero en rastrear nuestra historia para discernir los motivos de nuestra decadencia: http://es.wikipedia.org/wiki/Generacion_del_98).





La referencia más concreta para entender Bestias del sur salvaje sería una obra mítica: Walden de Henry David Thoreau (http://es.wikipedia.org/wiki/Walden), ensayo en el que el autor alaba la vida en solitario en el bosque y el autocultivo de los alimentos necesarios para subsistir. Libro que muchos consideran el primer antecedente del movimiento ecologista, es, en realidad, la expresión de uno de los impulsos originales de la democracia estadounidense (algunas de las ideas de Thomas Jefferson giran en torno a este aspecto): el sueño de la autosuficiencia de cada persona como corolario del reconocimiento constitucional de la libertad individual. Y, para conseguir dicha autosuficiencia, el único medio posible es que cada individuo se dedique a la agricultura y disponga de una explotación con dimensiones suficientes para proporcionar sustento a toda su familia. Este ideal, en principio asumible en un país con amplios territorios por colonizar, fue cediendo ante la realidad de una sociedad que necesitaba del desarrollo de la industria para conseguir mayores niveles de riqueza y prosperidad. Sin embargo, el hecho de que este proyecto llegara a ser irrealizable no quiere decir que no quedara arraigado en la mentalidad norteamericana como una utopía deseable. Sólo hay que reparar en los relatos sobre caza y pesca de Hemingway (p. ej., El gran río de dos corazoneshttp://ntc-narrativa.blogspot.com.ar/2009/05/el-gran-rio-two-hearted-por-ernest.html) o el film Hacia rutas salvajes (dirigido por Sean Penn en 2007) para darse cuenta de ello. Es de este espíritu del que bebe Bestias del sur salvaje.






La película se desarrolla en el seno de una comunidad bayou de Louisiana. Un bayou es una zona de marisma que abunda al sur de dicho estado (http://es.wikipedia.org/wiki/Bayou). Tratándose de un lugar poco salubre y susceptible, además, de inundarse con facilidad, allí sólo habita una población dispersa que vive, fundamentalmente, de la pesca y de lo que puedan obtener de sus pequeñas granjas. En una de las comunidades ubicadas en dicho entorno, viven una niña lista y espabilada llamada Hushpuppy y su padre. Al inicio de la película, vamos conociendo sus precarias condiciones de vida y dos elementos que adquieren gran valor simbólico dentro de la historia: el dique que los separa de las zonas urbanas e industriales y las fantasías que surgen de la mente de la chiquilla a partir de unas reflexiones que oye sobre el posible deshielo de los polos. Y, conforme la trama va avanzando, iremos descubriendo que la película tiene varios niveles que se relacionan entre sí a través de un ideal utópico como el que hemos descrito con anterioridad al hablar de Walden. Porque el mundo que retrata Bestias del sur salvaje, a pesar de que se describe en todo su primitivismo, viene a ser una especie de infancia de la civilización (con la que la infancia de la protagonista no hace sino trazar un claro paralelo) y, como toda infancia, a pesar de todas las contrariedades y de todos los miedos que la pueblan (simbolizados en los uros prehistóricos), existe una limpia sensación de que la vida está por escribir y todo es posible. Por ello, todos los habitantes de la comunidad se aferran a continuar viviendo, pese a todo, en el mismo lugar. Porque, quizás, en él todavía existe una pureza que en ningún otro sitio van a encontrar. Quizás, únicamente en el mítico Walden de Thoreau.

Impecablemente realizada a través de una dirección sobria y contenida, la película cuenta con las sorpresas de una magnífica banda sonora (compuesta al alimón por el propio director y, en su primer trabajo importante, por el joven compositor Dan Romer) y, sobre todo, con el magnífico trabajo interpretativo de Quvenzhané Wallis en el papel de Hushpuppy (justamente nominada al Oscar).

Aunque Bestias del sur salvaje no se trata de una película pensada para un triunfo masivo de público, cabe decir que brilla al mismo (o, incluso, superior nivel) que muchas de las favoritas por lo que es recomendable para aquellos que quieran vivir una experiencia cinematográfica diferente e insólita.


Nota (de 1 a 10): 8,5.

Lo que más me gustó: El trabajo de la niña protagonista. La audacia de la propuesta. La banda sonora.

Lo que menos me gustó: A veces, se recrea en exceso en la sordidez.