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jueves, 25 de julio de 2013

LOBEZNO INMORTAL (o también los superhéroes necesitan psicoterapia)




TÍTULO: Lobezno inmortal. TÍTULO ORIGINAL: The WolverineAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: James Mangold. GUIÓN: Mark Bomback y Scott Frank. MÚSICA ORIGINAL: Marco Beltrami. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Hugh Jackman, Rila Fukushima, Svetlana Khodchenkova, Will Yun Lee, Famke Janssen, James Fraser, Nobuaki Kakuda, Tao Okamoto, Hiroyuki Sanada, Garret Sato, Brian Tee, Luke Webb, Ken Yamamura, Hal Yamanouchi, Ian McKellen, Patrick Stewart. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.lobeznoinmortal.es/.

Si el pasado 21 de junio se estrenaba El hombre de acero (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/06/el-hombre-de-acero-o-kar-el-alias-clark.html), llevando a la gran pantalla una nueva versión del Superman de DC Comics, ahora le ha tocado el turno a otro de los personajes más emblemáticos de la Marvel, la gran competidora de aquella, intentando enderezar uno de los grandes fiascos de las adaptaciones del mundo del cómic al cine. Pero lo mejor será que vayamos yendo por partes.

El origen de todo fueron los X-Men, el grupo de mutantes que, en España, fueron conocidos como la Patrulla X, y que fueron creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963. Después de unos primeros años sin suficiente éxito, en 1975 se relanzó la franquicia con Uncanny X-Men (en España, La Imposible Patrulla-X), con guión de Len Wein y dibujo de Dave Cockrum (http://www.elmundo.es/especiales/2011/05/cultura/comic/x_men_01.html). Casi inmediatamente, se hizo cargo de las historias Chris Claremont, el cual permaneció elaborando los guiones durante un largo período de 16 años y dio a la saga su etapa de mayor esplendor (http://www.elmundo.es/especiales/2011/06/cultura/comic/chris_claremont_01.html), de forma que sus tiradas superaban a las del propio Spiderman.

Este éxito fue el que hizo que los X-Men fueran adaptados al cine, con X-Men (2000) y X-Men 2 (2003) de Bryan Singer – esta, uno de los dos grandes títulos de la serie- y X-Men. La decisión final (2006) de Brett Ratner. A su vez, en 2011, se hizo una precuela de la saga, X-Men: Primera generación, de Matthew Vaughn, que es la segunda gran película que todo este ciclo nos ha dejado.






De la larga galería de personajes que han ido integrando los mutantes de X-Men, el más carismático de todos es, indudablemente, Lobezno (Wolverine, en el inglés original), un tipo mal encarado, de trato difícil y que, a veces, roza la pura psicopatía (http://www.elmundo.es/especiales/2009/04/cultura/lobezno/lobezno_03.html). Ese carácter oscuro, que da a su personalidad una acusada ambivalencia, y que comparte con otro personaje como el Batman moderno, que también conoció, gracias a ese rasgo, un enorme desarrollo y enriquecimiento, permitió inyectar una gran fuerza dramática en sus historias y hallar numerosos matices psicológicos a su comportamiento. Sin embargo, como antes anticipábamos, la primera versión cinematográfica del personaje en solitario, X-Men Orígenes: Lobezno (2009) de Gavin Hood, supuso una gran decepción, quizás no por la película en sí, sino, más bien, por el desaprovechamiento que se hacía de las posibilidades del atormentado protagonista. Con Lobezno inmortal, surgía la posibilidad de arreglar el desaguisado.
Esta película está inspirada, parcialmente en Lobezno. Honor (en Estados Unidos, simplemente The Wolverine), cómic con guión del antes mencionado Chris Claremont, dibujo de Frank Miller y tinta de Joe Rubinstein (http://www.elmundo.es/especiales/2013/07/cultura/comic/lobezno_honor.html). Como este, se desarrolla, casi íntegramente, en Japón e, igualmente, también traza un arco de redención para el personaje, humanizándolo y ayudándonos a encontrar en él rasgos de afectividad que rompen con su imagen brutal y desaforada. Los espectadores, desde X-Men Orígenes: Lobezno, ya conocen la raíz de su sufrimiento, por lo que se trataba, si se quería cambiar la dinámica, de cómo narrar, en última instancia, un proceso de superación que le permitiese mirar el mundo desde un punto de vista menos angustiado. Es decir, había que adoptar un enfoque novedoso y poco trillado para abordar la historia y hay que admitir que ello ha sido conseguido plenamente.







Lo que más llama la atención de Lobezno inmortal es que, más que la película típica de superhéroes, es casi un thriller, en el que predomina la intriga, el impulso de las motivaciones psicológicas y la acción sin combates (de hecho, sólo conté cuatro: en el entierro de Yashida, en el techo del tren bala, a la llegada de Lobezno al pueblo y la lucha final). Todo ello le da un tono al film que sorprenderá a los espectadores, sobre todo a quienes esperan ver una película de superhéroes al uso. Algo habrá tenido que ver en ello la participación de Scott Frank en el guión, director de la poco conocida y muy estimable The Lookout (2007), película de cine negro protagonizada por Joseph Gordon-Levitt.

Sorprende, aún más, el giro final de la trama, que adquiere un evidente tinte metafórico y que viene a ser un reflejo (no sé si voluntario o involuntario) de nuestra situación actual: un orden viejo (quizás, el surgido después de la II Guerra Mundial) que se resiste a morir aunque sea a costa de extraer sus fuerzas de quienes podrían representar un futuro y un porvenir más brillantes. Ello aporta nuevos matices al personaje protagonista y supone un genial broche final a la original historia.

James Mangold, cuya carrera ha sido una auténtica montaña rusa (en la que se combinan títulos interesantes como Copland -1997-, Inocencia interrumpida -1999-, Identidad -2003-, En la cuerda floja -2005- o El tren de las 3:10 -2007- con decepciones como Kate & Leopold -2001- o Noche y día -2010- cuyos sanfermines por las calles de Sevilla ya forman parte de la antología del despropósito) tira de oficio para hacer una película solvente aunque, en algunos momentos, un tanto fría al que le falta un pelín de intensidad y fuerza dramática (lo cual se constituye, a la postre, en su principal y único defecto).

No obstante, no sé si el gran problema es que, quizás, es difícil que Hugh jackman, por su perfil como actor, sea el intérprete más idóneo para dar vida a un personaje tan espinoso como el de Lobezno. Se me ocurre algún nombre, mucho más familiarizado con la turbiedad, que, posiblemente, lo podría encarnar mucho más convincentemente. ¿Qué opinan ustedes?


Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: Su tratamiento de thriller. La sorprendente metáfora del desarrollo final de la trama. 

Lo que menos me gustó: Le falta un pelín de fuerza dramática a la historia. Se lía en el uso de los distintos idiomas por los personajes.

viernes, 19 de julio de 2013

STAR TREK: EN LA OSCURIDAD (o la noche más oscura de la Federación Unida de Planetas)


La entrada de hoy está dedicada a mi amigo Juan Ignacio Amador, quien comparte con los navegantes de la Enterprise su condición de explorador apasionado e incansable.



STAR TREK: EN LA OSCURIDAD (o la noche más oscura de la Federación Unida de Planetas)



TÍTULO: Star Trek: En la oscuridad. TÍTULO ORIGINAL: Star Trek Into DarknessAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: J. J. Abrams. GUIÓN: Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof, basándose en la serie creada por Gene Roddenberry. MÚSICA ORIGINAL: Michael Giacchino. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Karl Urban, Simon Pegg, John Cho, Benedict Cumberbatch, Anton Yelchin, Bruce Greenwood, Alice Eve, Noel Clarke, Chris Hemsworth. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.startrek-es.com/ y http://www.startrekmovie.com/.



J. J. Abrams es uno de los grandes renovadores del género de acción en los últimos años, a pesar de que su primer gran éxito fue como productor con la serie de televisión Felicity (http://www.imdb.com/title/tt0134247/). Sin embargo, su irrupción en ese tipo de producción con las series Alias (http://www.imdb.com/title/tt0285333/) y, sobre todo, Perdidos (http://www.imdb.com/title/tt0411008/) supuso una radical ruptura de esquemas, en los que la mezcla de tramas complejas (pero férreamente lógicas), giros inesperados, adopción de puntos de vista insólitos, brillante factura visual y homenajes implícitos a referentes míticos daban como resultado historias muy distintas a las que la costumbre y la rutina nos tenían habituados. En el cine, trasladó ese estilo a Mission: Impossible III (2006), convirtiendo esta tercera entrega en, indudablemente, la mejor de toda la franquicia (aquí, el muy sutil homenaje implícito era a Hitchcock y a su Con la muerte en los talones, ya que toda la historia se basaba en un macguffin completamente hueco: la famosa “pata de conejo”). Posteriormente, como productor, también llevó a cabo un magnífico ejercicio de estilo con la incomprendida Monstruoso (Cloverfield, 2008) de Matt Wilson, narrada íntegramente a través de una supuesta grabación de vídeo casero y que supuso un nuevo avance en su reformulación del género. Posteriormente con Star Trek (2009), en la que utilizaba como referente un clásico de John Ford (que, por supuesto, no vamos a revelar cuál es), y Super 8 (2011), posiblemente su mejor película hasta la fecha (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/09/capitan-america-el-primer-vengador-y.html), que era todo un homenaje al cine de los 80 (sobre todo, el de Spielberg) y una hermosa historia que recogía el espíritu de la bildungsroman tradicional (http://es.wikipedia.org/wiki/Bildungsroman). Con su última película, Star Trek: En la oscuridad, sigue con la emblemática saga galáctica (antes de emprender la ardua tarea de abordar la séptima entrega de la también emblemática La guerra de las galaxias: http://www.elmundo.es/elmundo/2013/01/25/cultura/1359071800.html) y su intento por adaptarla a los nuevos tiempos y ampliar el público devoto de la misma. 





Es sabido que el origen de Star Trek es una famosa serie de televisión, creada por Gene Roddenberry, que empezó a emitirse en Estados Unidos en 1966 y que, protagonizada por los míticos William Shatner, interpretando al capitán James T. Kirk, y Leonard Nimoy, como el carismático Mr. Spock, tras sus tres temporadas (http://www.imdb.com/title/tt0060028/), consolidó su éxito gracias a sucesivas reposiciones y a una serie de dibujos animados inspirada en ella (http://www.imdb.com/title/tt0069637/). Gracias a ello, se acabó convirtiendo en una saga cinematográfica que, con sucesivos cambios en el reparto original, ya ha dado lugar a doce películas (incluyendo esta última) y a nuevas series televisivas inspiradas en su trama original (al final de la reseña, hacemos una relación de todo ello para dar una idea general de la magnitud alcanzada por la franquicia). Su universo narrativo, en consecuencia, es tan amplio y cuenta con tal legión de incondicionales fans que entrar en él para renovarlo parecía una tarea demencial. J. J. Abrams, en cierto modo, lo ha conseguido aunque, evidentemente, con “truco”.






Porque, en realidad, Abrams no ha pretendido, en ningún momento, cortar con el imaginario de la saga sino que, más bien, ha buscado conectar con el mismo, introduciendo cambios, básicamente, en los aspectos visual y de mecánica narrativa. Ello se ve claramente en Star Trek: En la oscuridad, donde es difícil no ver cómo hay un evidente paralelismo con Star Trek II: La ira de Khan (1982) de Nicholas Meyer, que va más allá del nombre del antagonista al ejecutar, en el desarrollo de la trama, un brillante juego de espejos con la historia de la película mencionada y con su continuación (Star Trek III: En busca de Spock, 1984 de Leonard Nimoy).
  

Ya en su prólogo, la película pone las cartas sobre la mesa, con una trepidante escena de acción construida a partir de una barroca y deslumbrante imaginería visual. Y, a partir de ahí, nos sumerge en un adrenalítico tobogán narrativo que no da respiro y que constituye un rasgo permanente del estilo de Abrams. Magníficamente contada y convincentemente interpretada, su gran problema acaba siendo que pierde fuelle al inicio de su segunda mitad porque las motivaciones presentadas del antagonista (Benedict Cumberbatch) quedan un tanto difusas y abstractas y ello resta potencia emocional a la trama. Sin embargo, el film logra tener dos virtudes que lo acaban salvando. En primer lugar, profundiza en la personalidad y carácter de Spock (Zachary Quinto), logrando que su evolución a lo largo de la película y la de sus relaciones con el capitán Kirk (Chris Pine) y con su novia Uhura (Zoe Saldana) den una seria consistencia psicológica a la película. En segundo lugar, su paralelismo con ciertos hechos recientes de la historia de los Estados Unidos permiten vislumbrar inesperados sentidos a la historia, la cual acaba yendo mucho más allá de lo que una superficial interpretación podría llegarnos a hacer pensar.

Brillante y efectiva, tras verla es imposible no concluir afirmando que a esta saga le queda mucho terreno por delante y que quedan muchos viajes de la Enterprise en la gran pantalla.




Nota (de 1 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: Su impresionante factura visual. Su ágil ritmo narrativo.

Lo que menos me gustó: El conflicto principal pierde fuelle emocional en el tercer cuarto de la película. Las gotas de humor no acaban de funcionar.

* * *





GENEALOGÍA DE STAR TREK








A) PRIMERA ETAPA TELEVISIVA (1966-1974)

1966-1969: Serie original de TV: http://www.imdb.com/title/tt0060028/. Intérpretes principales: William Shatner, Leonard Nimoy, DeForest Kelley, Michelle Nichols, James Doohan, George Takei.




1973-1974: Serie de dibujos animados (http://www.imdb.com/title/tt0069637/)






B) CONTINUACIÓN DE LA SERIE ORIGINAL EN EL CINE (1979-1991)
1979: Star Trek: La película, dirigida por Robert Wise (http://www.imdb.com/title/tt0079945/). Protagonizada por el reparto original de la serie al igual que las siguientes en las que no indicamos intérpretes.




1982: Star Trek II: La ira de Khan, dirigida por Nicholas Meyer (http://www.imdb.com/title/tt0084726/).




1984: Star Trek III: En busca de Spock, dirigida por Leonard Nimoy (http://www.imdb.com/title/tt0088170/).




1986: Star Trek IV: Misión: salvar la Tierra, dirigida por Leonard Nimoy (http://www.imdb.com/title/tt0092007/).




1989: Star Trek V: La última frontera, dirigida por William Shatner (http://www.imdb.com/title/tt0098382/).




1991: Star Trek VI: Aquel país desconocido, dirigida por Nicholas Meyer (http://www.imdb.com/title/tt0102975/).





C) SEGUNDA ETAPA TELEVISIVA (1987-1999)

1987-1994: Star Trek: la nueva generación, serie de 7 temporadas, que se desarrolla 50 años después de la serie original (http://www.imdb.com/title/tt0092455/). Intérpretes principales: Patrick Stewart, Jonathan Frakes, LeVar Burton, Michael Dorn, Marina Sirtis, Brent Spiner.




1993-1999: Star Trek: Espacio profundo nueve, spin-off de 7 temporadas de Star Trek: La nueva generación (http://www.imdb.com/title/tt0106145/). Intérpretes principales: Avery Brooks, Rene Auberjonois, Cirroc Lofton, Alexander Siddig, Colm Meaney, Armin Shimerman, Nana Visitor.




D) CONTINUACIÓN CINEMATOGRÁFICA DE LA SEGUNDA ETAPA TELEVISIVA (1991-2002)

1994: Star Trek VII: La próxima generación, dirigida por David Carson (http://www.imdb.com/title/tt0111280/). Con los mismos intérpretes principales que la serie Star Trek: La nueva generación, como en las siguientes en las que no se indica nada. Destaca en ella la participación adicional de Malcolm McDowell (protagonista de La naranja mecánica) y de William Shatner, James Doohan y de Walter Koenig, actores de la serie original.



1996: Star Trek VIII: Primer contacto, dirigida por Jonathan Frakes (http://www.imdb.com/title/tt0117731/).




1998: Star Trek IX: Insurrección, dirigida por Jonathan Frakes (http://www.imdb.com/title/tt0120844/). A destacar la participación de F. Murray Abraham y Anthony Zerbe.



2002: Star Trek X: Némesis, dirigida por Stuart Baird (http://www.imdb.com/title/tt0253754/). Como intervenciones a mencionar, las de Tom Hardi, Ron Perlman y Jude Ciccolella.




E) TERCERA ETAPA TELEVISIVA (1995-2001)

1995-2001: Star Trek: Voyager, serie de 7 temporadas (http://www.imdb.com/title/tt0112178/) que se desarrolla en un momento posterior a Star Trek: La nueva generación. Intérpretes principales: Kate Mulgrew, Robert Beltran, Roxann Dawson, Robert Duncan McNeill, Ethan Phillips, Robert Picardo, Tim Russ, Garret Wang.




F) CUARTA (Y ÚLTIMA, POR EL MOMENTO) ETAPA TELEVISIVA (2001-2005)

2001-2005: Star Trek: Enterprise, serie de 4 temporadas (http://www.imdb.com/title/tt0244365/) que se desarrolla 100 años antes de la Star Trek original. Intérpretes principales: Scott Bakula, John Billingsley, Jolene Blalock, Dominic Keating, Anthony Montgomery, Linda Park, Connor Trinneer.






G) REBOOT O REINICIO CINEMATOGRÁFICO DE LA SAGA (2009-…)

2009: Star Trek, dirigida por J.J. Abrams.







2013: Star Trek: En la oscuridad, dirigida por J. J. Abrams, que es la película que aquí hemos comentado.





viernes, 12 de julio de 2013

HANNAH ARENDT y LA MEJOR OFERTA


La entrada de hoy está dedicada a mi amiga Lourdes López Macías, que fue la primera en apreciar la calidad de "La mejor oferta".


HANNAH ARENDT (o “intentar comprender no es lo mismo que perdonar”)

TÍTULO: Hannah Arendt. TÍTULO ORIGINAL: Hannah ArendtAÑO: 2012. NACIONALIDAD: Alemania-Francia-Luxemburgo. DIRECCIÓN: Margarethe von Trotta. GUIÓN: Pam Katz y Margarethe von Trotta. MÚSICA ORIGINAL: André Mergenthaler. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Barbara Sukowa, Axel Milberg, Janet McTeer, Julia Jentsch, Ulrich Noethen, Michael Degen, Nicholas Woodeson, Victoria Trauttmansdorff, Klaus Pohl, Friederike Becht. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.surtseyfilms.es/peliculas/hannah-arendt/.

El 11 de mayo de 1960, el Mossad capturó al norte de Buenos Aires al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann (el máximo responsable de la organización logística del Holocausto) y lo trasladó, nueve días más tarde, de manera oculta a Israel. Aparte del conflicto diplomático que se originó por esta operación de los servicios secretos del Estado hebreo, la polémica más importante que se originó fue a raíz de la celebración del juicio posterior del anterior jerarca nazi en la ciudad de Ramla el cual fue cubierto para la revista The New Yorker por la filósofa alemana Hannah Arendt (http://es.wikipedia.org/wiki/Hannah_Arendt), quien era judía, tuvo que huir de Alemania con la llegada de Hitler al poder y estuvo recluida en un campo de internamiento francés tras la invasión germana del país galo. En el largo artículo que publicó para exponer su visión del proceso (Eichmann en Jerusalén: Un estudio sobre la banalidad del mal: http://es.wikipedia.org/wiki/Eichmann_en_Jerusal%C3%A9n._Un_estudio_sobre_la_banalidad_del_mal), defendió dos tesis que causaron una enorme controversia:

1.- La primera, que, frente a la visión convencional de un Eichmann como representación absoluta del mal, ella realmente lo veía como un ser mediocre que no tenía nada de extraordinario y que se había limitado a ser un obediente servidor que se había limitado a cumplir órdenes. Para Arendt, ello no constituía ningún atenuante sino que era la muestra de cómo un régimen totalitario consigue que el sujeto logre apagar su sentido crítico y su capacidad de razonamiento para convertirse en un simple títere que lo único que hace es seguir las directrices que le marcan sin poner en duda las mismas. Es decir, el totalitarismo implicaba el fin de la condición del ser humano como sujeto moral.

2.- La segunda tesis suponía una profunda crítica al papel de los consejos judíos, que habían sido promovidos por el nazismo y que, pese a que se convirtieron en la referencia para el pueblo hebreo y acabaron ostentando una cierta función de liderazgo, acabaron colaborando con los nazis en la organización del Holocausto al participar en la identificación de los habitantes de los guetos y en la elaboración del inventario de sus bienes. Para Arendt, si los consejos judíos no hubieran existido, la cifra de muertos por el Holocausto hubiera sido menor de la que realmente fue ya que los nazis se hubieran encontrado con mayores trabas y obstáculos para ejecutar su acción.

Ambas tesis, que tenían un papel reducido en un largo artículo de 300 páginas que se fue publicando a lo largo de cinco entradas en la revista antes mencionada, fueron, no obstante, las protagonistas de una áspera polémica posterior, en la que se acusaba a Arendt de intentar exculpar, al menos parcialmente, a Eichmann y, por otra parte, de acusar al pueblo judío de su propio intento de exterminio. Esta polémica es la que ocupa la parte central del film de Margarethe von Trotta y constituye su eje fundamental.







Resulta, hasta cierto punto, sorprendente que los dos postulados antes expuestos pudieran causar tantos problemas a la filósofa alemana, sobre todo porque, más que ser atacados por lo que literalmente querían decir, fueron retorcidos en su interpretación para hacerlos más fácilmente atacables. Ni Arendt exculpaba a Eichmann ni hacía responsables a los judíos de su propio genocidio. A lo que apuntaba era al hecho de que, lo peor en un régimen totalitario, era que los individuos prescindían de su dimensión moral y, de una manera fría, burocrática y sin reflexión sobre las consecuencias de sus actos podían cometer los actos más atroces sin ningún tipo de remordimiento de conciencia posterior.

Que esta opinión supusiera que Arendt fuera criticada sin piedad invita a una reflexión sobre las causas del ataque. Es inevitable pensar que, en el fondo, los argumentos de Arendt se dirigieran, no sólo a los hechos acaecidos durante el mandato de Hitler, sino que, en un sentido más profundo, acababan siendo un diagnóstico del gran mal de nuestro tiempo: el individuo, con miedo a asumir las consecuencias de sus propios actos, se entrega al calor confortante de la burocracia para diluir su papel en la marcha de los acontecimientos y parapetarse tras la mecánica de los procedimientos para abdicar de su responsabilidad en los mismos. En la medida en que Arendt apuntó a ese mal esencial, era lógico que se rebelaran quienes pretendían acogerse a su perversa dinámica para vivir en el reino de la “irresponsabilidad” permanente.

Aunque el film desarrolla con gran rigor, precisión y claridad su tema central y la interpretación de Barbara Sukowa es bastante convincente, quizás cabe achacarle una cierta limitación en su uso de los recursos visuales y una gran pobreza en los flash-backs que relatan el pasado de la protagonista. De este modo, la película acaba apasionando más por el tema que trata que por el tratamiento que se le da al mismo. No obstante, su gran fuerza y profundidad hacen que la cinta sea vista con interés e invite, sobremanera, a su reflexión y discusión posterior. Y, sobre todo, el uso de las imágenes reales de Eichmann durante su juicio en Israel nos obliga a mirar al mal frente a frente e intentar discernir su auténtica condición.


Nota  (de 1 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: La claridad con que se desarrolla el tema central del film.

Lo que menos me gustó: Visualmente, es muy limitado. Sobre todo, hay que incluir en su debe la pobreza narrativa de los flash-backs.




LA MEJOR OFERTA (o la falsificación considerada como una de las bellas artes)

TÍTULO: La mejor oferta. TÍTULO ORIGINAL: La migliore offertaAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Italia. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Giuseppe Tornatore. MÚSICA ORIGINAL: Graham Reynolds. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Geoffrey Rush, Jim Sturgess, Sylvia Hoeks, Donald Sutherland, Dermot Crowley, Liya Kebede, Philip Jackson, Kiruna Stamell, Lynn Swanson, Miles Richardson, Sylvia De Fanti, Gerry Shanahan, Anton Alexander, Katie McGovern. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.filmax.com/peliculas/la-mejor-oferta.6.



Giuseppe Tornatore tendrá siempre un rincón en la historia del cine con Cinema Paradiso (1988). La entrañable historia de un niño que mantiene una relación de estrecha amistad con el proyector del cine de su pueblo desprendía un calor y una emoción difícilmente alcanzados en cualquier película de los últimos treinta años y, por ello, tuvo un gran éxito de público que se ha prolongado en el tiempo al ser una de las películas recordadas con más cariño por la mayoría de los espectadores. (La crítica, como suele suceder con este tipo de películas, fue más tibia: http://www.fotogramas.es/Peliculas/Cinema-Paradiso/Critica). Desde entonces, la obra de Tornatore no ha tenido un título de tanto éxito como este pero con La mejor oferta es muy posible que haya alcanzado otra cima que haga que los aficionados al séptimo arte dividan sus opiniones sobre cuál es su mejor película. Y, además, ello le va a permitir librarse de esa tan temida condición de ser un director de un único hit para ser considerado como un maestro de primera fila.

Porque La mejor oferta es un film que reúne una inmensidad de virtudes y capas narrativas por debajo de su fachada estrictamente clásica. Sus primeros veinte minutos podrían ser el manual perfecto de cómo ejecutar la introducción de una película: sin que la trama empiece a desarrollarse, hay dinamismo y, sobre todo, una presentación excelsa del protagonista, interpretado por un soberbio Geoffrey Rush. Es inevitable, en dicho comienzo, mientras vamos viendo los lotes de subasta, recordar el final de Ciudadano Kane, en el que también los objetos que pertenecieron al protagonista son vendidos al mejor postor de manera indiscriminada. Rememorando al Charles Foster Kane de la obra maestra de Welles, La mejor oferta pone (de modo sutil) las cartas sobre la mesa y nos muestra cómo su protagonista esconde un secreto que escinde su personalidad (genial, el detalle de la vela de la tarta de cumpleaños que divide visualmente su rostro) y que sólo es un eco más de la mecánica que toda falsificación conlleva.










Porque, llevando ese tema hasta sus máximas consecuencias, toda la película es una hermosa falsificación que se muestra en todos y cada uno de los detalles de la misma. Está claro que la historia se desarrolla en Roma (como comprobamos al ver una panorámica de la cúpula de San Pedro) pero ni los nombres ni apellidos italianos ni el idioma (en versión original, se constata que se utiliza todo el tiempo el inglés) corresponden al escenario donde transcurre la narración. Incluso, la propia música de Morricone se transfigura para huir de sus habituales toques de estilo y construir una partitura de sabor clásico que huye de toda innovación y toque efectista. Y, como una escondida fisura (guinda final de la construcción del film) que sólo al final será desvelada, utiliza una perfecta factura clásica para abordar un tema muy propio del cine más actual y que ha sido tratado en títulos recientes como En la casa (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/en-la-casa-o-como-estamos-rodeados-de.html) o El impostor (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/05/rebelde-war-witch-y-el-impostor.html): el potencial que tiene el relato de convertirse en instrumento engañoso de interpretación de la realidad.

Utilizando como cimiento un guión sólido en el que todas las piezas acaban encajando (como en el autómata que va cobrando vida conforme avanza la trama) y unas interpretaciones eficaces y convincentes, si tenemos en cuenta que las dos películas que más me habían gustado hasta la fecha de este 2013 (El impostor y Searching for Sugar Man: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/03/mapa-y-searching-for-sugar-man.html) eran dos documentales, no me cabe la menor duda que La mejor oferta debo calificarlo como el mejor film de ficción en lo que llevamos de año. Hermosa visualmente y potente narrativamente, lo que podía haber quedado en mero ejercicio de estilo se convierte en una poderosa metáfora de la pérdida del sentido de la realidad a la que nos vemos arrastrados en esta época que nos ha tocado vivir.




Nota (de 1 a 10): 9.

Lo que más me gustó: Su hermosa factura visual. La interpretación (imponente, espectacular) de Geoffrey Rush. Un guión sólido como una roca.

Lo que menos me gustó: Ciertos elementos repetitivos en la parte central del film.