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sábado, 28 de septiembre de 2013

JOBS (o la sombra del líder es alargada)



Para empezar, debo comentar que, en mi blog EL DEDO EN EL DATO, analizo esta misma película pero desde un punto de vista económico y empresarial (http://eldedoeneldato.blogspot.com/2013/09/analisis-de-la-pelicula-jobs.html).


JOBS (o la sombra del líder es alargada)

TÍTULO: JOBS. TÍTULO ORIGINAL: JOBS. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Joshua Michael Stern. GUIÓN: Matt Whiteley. MÚSICA ORIGINAL: John Debney. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ashton Kutcher, Dermot Mulroney, Josh Gad, Lukas Haas, Matthew Modine, J. K. Simmons, Lesley Ann Warren, James Woods. PÁGINA WEB OFICIAL: http://jobsthefilm.com/.

En los últimos tiempos, se han estrenado películas de temática económica y empresarial con una frecuencia inusual en relación al período previo al estallido de la crisis económica. Recordemos Inside Job (2010) de Charles Ferguson, Wall Street 2: El dinero nunca duerme (2010) de Oliver Stone, La red social (2010) de David Fincher (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/01/la-red-social-u-ojos-que-no-ven.html), The company men (2010) de John Wells (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/05/company-men-o-como-se-hace-eso-de.html), Margin Call (2011) de J. C. Chandor (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/11/margin-call-y-las-aventuras-de-tintin.html, http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2011/11/analisis-de-margin-call.html), Moneyball: Rompiendo las reglas (2011) de Bennett Miller (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/02/moneyball-rompiendo-las-reglas-y-war.html, http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2012/02/analisis-de-moneyball-rompiendo-las.html), Malas noticias (Too big to fail) (2011) de Curtis Hanson (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/07/malas-noticias-too-big-to-fail-o.html, http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2012/07/analisis-de-malas-noticias-too-big-to.html, http://eldedoeneldato.blogspot.com.es/2012/07/analisis-de-malas-noticias-too-big-to_11.html) o A puerta fría (2012) de Xavi Puebla (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/04/15-festival-de-malaga-cine-espanol_22.html). Y ello, evidentemente, porque la coyuntura económica está marcando de forma indeleble el funcionamiento de nuestras sociedades y el cine quiere mostrar lo que es objeto de inquietud y zozobra.

El caso de Jobs, como el de La red social o el de Moneyball: Rompiendo las reglas, viene a ser algo distinto porque refleja un ejemplo de éxito. Posiblemente, el deseo inconsciente es el de encontrar motivos de inspiración en la experiencia de triunfadores que han podido superar las limitaciones impuestas por sus respectivas situaciones de partida e infundir optimismo a aquellos que quieren emprender una aventura similar. No obstante, al mismo tiempo, también se deja constancia, sin demasiados tapujos, de las contradicciones y del lado oscuro de esos mismos personajes, de manera que la impresión final no deja de ser equívoca y ambivalente lo cual no deja de ser un paralelismo más con la ambigua y difusa encrucijada en que actualmente nos movemos.






Es conocido que Steve Jobs logró crear en torno a la marca Apple y sus productos toda una mística (y una mítica) que, de ser verdad lo que la película nos cuenta, no era una mera pose o un truco de marketing sino que, efectivamente, Jobs creía en la dimensión espiritual del ser humano y pensaba que, desde ella, se podía cambiar el mundo (de hecho, hay un momento de la película en que Jobs, antes que ser un jefe que está hablando a sus empleados, parece Jesucristo sermoneando a sus apóstoles). Sin embargo, conforme su empresa va creciendo y ganando en complejidad, ese punto de partida se va difuminando y el personaje acaba perdiendo el rumbo y encerrándose en sí mismo. Este proceso está muy bien descrito en el film, donde el protagonista queda plasmado como un ser crecientemente aislado en sus propias obsesiones y perdiendo los lazos con las personas que le han ayudado en su camino, de modo que la historia acaba dibujando un ciclo de auge-caída-redención que acaba dejando en un segundo plano la cuestión puramente tecnológica. Al mismo tiempo, la brillante caracterización de Ashton Kutcher, que logra mimetizar a la perfección el aspecto físico de Jobs, ayuda a que se pueda seguir este proceso de forma clara y perfectamente comprensible.

Quizás, los únicos dos fallos de la película sean que, por un lado, en su afán por mostrar las contradicciones del protagonista, acaba siguiendo en exceso, en algunos momentos, el estilo y el tono de La red social haciendo que el conjunto pierda fuerza y originalidad y, por otro, no llega a explicar en profundidad cómo el retorno de Jobs a Apple en 1997 supuso una rectificación de los errores más importantes cometidos en su primera etapa y cómo se pueden extraer bastantes lecciones de la comparación entre ambas épocas.

En definitiva, Jobs es una película correcta y entretenida que muestra con bastante fidelidad el origen y los primeros conflictos de Apple y que nos ayuda a comprender la personalidad de uno de los grandes personajes de nuestro tiempo.

Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: Explica bastante bien los orígenes de Apple y el conflicto de Steve Jobs con los accionistas de la empresa en los años 80. Ashton Kutcher mimetiza el aspecto físico de Jobs.

Lo que menos me gustó: Trata muy superficialmente el papel de Jobs en su segunda etapa en Apple. En algunos momentos, se parece demasiado a La red social.



jueves, 19 de septiembre de 2013

LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA (o, en última instancia, la España invertebrada *)



LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA (o, en última instancia, la España invertebrada *)

TÍTULO: La gran familia española. TÍTULO ORIGINAL: La gran familia españolaAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Daniel Sánchez Arévalo. MÚSICA ORIGINAL: Josh Rouse. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Héctor Colomé, Quim Gutiérrez, Antonio de la Torre, Roberto Álamo, Miquel Fernández, Verónica Echegui, Patrick Criado, Arantxa Martí, Sandra Martín, Pilar Castro, Sandy Gilberte. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.antena3.com/se-estrena/especiales/la-gran-familia-espanola/.

En la conocida película de 1992 de Curtis Hanson (http://www.imdb.com/title/tt0104389/), se mencionaban aquellos versos de Walt Whitman que dicen que “la mano que mece la cuna es la mano que mueve el mundo”. El sentido profundo de la frase viene a afirmar que lo que ocurre dentro de la esfera familiar acaba condicionando lo que sucede en toda la esfera social y colectiva. En no pocas ocasiones, el cine ha creído firmemente en esta misma idea y, por ello, es inevitable pensar que películas como ¡Qué verde era mi valle! (1941) de John Ford, Mujercitas (1949) de Mervin LeRoy, Gigante (1956) de George Stevens, Los 400 golpes (1959) y La piel dura (1976) de François Truffaut, Rocco y sus hermanos (1960), Sandra (1965) y La caída de los dioses (1969) de Luchino Visconti, Fiebre en la sangre (1963) de Delmer Daves, Las manos en los bolsillos (1965) de Marco Bellocchio, La herencia Ferramonti (1976) de Mauro Bolognini o American Beauty (1999) de Sam Mendes, más allá de tratar lo que ocurre en el seno de familias más o menos ordenadas, más o menos convencionales, más o menos funcionales, acaban siendo un diagnóstico (cada cual según su propia línea) de cómo las relaciones intrafamiliares expanden sus efectos mucho más allá de la estrictas paredes del hogar. 








En España, la trilogía de La gran familia (1962), La familia… y uno más (1965) – ambas de Fernando Palacios-y La familia, bien, gracias (1979) de Pedro Masó, Demonios en el jardín (1982) de Manuel Gutiérrez Aragón y buena parte de la filmografía de Carlos Saura también han ahondado en el tema y Daniel Sánchez Arévalo, en los films que ha realizado hasta la fecha, también ha mostrado su interés por el mismo. No ha sido sólo en su opera prima Azuloscurocasinegro (2006) y en Primos (2011) sino también en su cortometraje Traumalogía (2007), el cual viene a ser, de algún modo, el germen de la película que hoy reseñamos. 








La gran familia española narra la historia de una joven pareja que, tras esperar unos diez años poder casarse (en función de circunstancias que no revelaremos), acaba fijando la fecha de su boda el día en que la selección española de fútbol juega la final del Mundial de Sudáfrica. Este hecho, más allá de cumplir un papel de mero mcguffin hitchcockiano, es, en realidad, una de las claves que explica el sentido último de la historia. Porque esta familia con madre huida, padre enfermo que aún no ha podido superar su resentimiento y hermanos con diferentes problemas, traumas y complejos, que sólo parece encontrar un nexo de unión en la esperanza de que la selección acabe ganando el campeonato del mundo, viene a ser el trasunto de una sociedad que tiene a un equipo de fútbol como uno de sus escasos puntos en común. El director, con su habitual tono agridulce que nace de la hábil mezcla de drama y comedia, sabe dirigir maravillosamente bien a todo el reparto, destacando, en especial, el trabajo de Verónica Echegui, Héctor Colomé, Roberto Álamo y Antonio de la Torre. Por otro lado, Sánchez Arévalo hace gala de su personal talento visual, sabiendo desplegar gran cantidad de recursos a lo largo del film, evitando caer, en todo momento, en la rutina o en la monotonía. Igualmente, sabe hacer que la película vaya de menos a más, modulando el ritmo para que la mayor intensidad se alcance en el tramo final del film. No obstante, ello se logra sacrificando, de algún modo, el primer tercio de la trama, que flojea claramente (sobre todo, en algunas escenas musicales) en relación al resto de la cinta.

En resumen, podemos decir que La gran familia española es una película que se deja ver con agrado aunque, como ya ocurría especialmente en Azuloscurocasinegro, el director no termina de conseguir que el brillo de las piezas que maneja vaya asociado a que las mismas acaben encajando para hacer una película superior. Por ello, de poder ser un gran film, La gran familia española se queda, en gran medida, en un título amable que recordaremos, simplemente, con una sonrisa.


Nota (de 1 a 10): 6,5.

Lo que más me gustó: Las interpretaciones de todo el reparto y, en especial, las de Verónica Echegui, Hector Colomé, Roberto Álamo y Antonio de la Torre.

Lo que menos me gustó: El primer tercio flojea en relación al resto de la película. Las escenas musicales.


* España invertebrada es el título de un ensayo publicado por José Ortega y Gasset en 1921.