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viernes, 29 de noviembre de 2013

UNA FAMILIA DE TOKIO (o cómo sería John Ford con los ojos rasgados)



TÍTULO: Una familia de Tokio. TÍTULO ORIGINAL: Tôkyô kazokuAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Japón. DIRECCIÓN: Yoji Yamada. GUIÓN: Yoji Yamada y Emiko Hiramatsu. MÚSICA ORIGINAL: Joe Hisaishi. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Mafumi Chikamori. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Isao Hashizume, Kazuko Yoshiyuki, Masahiko Nishimura, Yui Natsukawa, Tomoko Nakajima, Shozo Hayashiya, Satoshi Tsumabuki, Yu Aoi, Nenji Kobayashi, Jun Fubuki, Narumi Kayashima, Ryuichiro Shibata. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.acontracorrientefilms.com/pelicula/245/una-familia-de-tokio/.

No fue hasta 1950, cuando Rashomon de Akira Kurosawa se proyectó en el Festival de Venecia, ganando el León de Oro la mejor película, cuando Occidente descubrió la cinematografía japonesa. A raíz de ello, los nombres del propio Kurosawa (El idiota -1951-, Vivir -1952, Los siete samuráis -1954-, Trono de sangre -1957-, La fortaleza escondida -1958-, Yojimbo -1961-, Kagemusha, la sombra del guerrero -1980-, Ran -1985-), de Kenji Mizoguchi (La vida de Oharu, mujer galante -1952-, Cuentos de la luna pálida -1953-, El intendente Sansho -1954-, Los amantes crucificados -1954-, La emperatriz Yang Kwei Fei -1955-, El héroe sacrílego -1955-, La calle de la vergüenza -1956-), Yasujiro Ozu (Historia de un vecindario -1947-, Primavera tardía -1949-, Principios de verano -1951-, Cuentos de Tokio -1953-, Primavera precoz -1956-, Otoño tardío -1960-, El otoño de la familia Kohayagawa -1961-), Kaneto Shindo (Los niños de Hiroshima -1952-, La isla desnuda -1960-, Onibaba -1964-), Teinosuke Kinugasa (La puerta del infierno -1953-), Kon Ichikawa (El arpa birmana -1956-), Masaki Kobayashi (Harakiri -1962-, la trilogía La condición humana -1959-1961-), Susumu Hani (Mitasareta seikatsu -1962-), Seijun Suzuki (El vagabundo de Tokio -1966-, Marcado para matar -1967-) o  Shohei Imamura (La venganza es mía -1981-, La balada de Narayama -1983-, Lluvia negra -1989-, La anguila -1997-) pasaron a formar parte de los nombres clásicos de la historia del cine. 



 Kenji Mizoguchi (1898-1956)




Akira Kurosawa (1910-1998)



Yasujiro Ozu (1903-1963)


Con posterioridad, directores tan interesantes como Nagisa Oshima (El imperio de los sentidos -1976-, El imperio de la pasión -1978-), Takeshi Kitano (Boiling Point -1990-, Hana-bi. Flores de fuego -1997-, Brother -2000-, Dolls -2002-, Zatoichi -2003-), Yojiro Takita (Despedidas -2008-) o Hirokazu Koreeda (After Life -1998-, Nadie sabe -2004-, Still Walking -2008), representantes del cine de animación como Hayao Miyazaki (Nausicaa del valle del viento -1984-, Mi vecino Totoro -1988-, Porco Rosso -1992-, La princesa Mononoke -1997-, El viaje de Chihiro -2001-, El castillo ambulante -2004, Ponyo en el acantilado -2008-), Katshuhiro Otomo (Akira -1988-), Hideaki Anno (Neon Genesis Evangelion -1995-), Mamoru Oshii (Ghost in the Shell -1995) o Satoshi Kon (Paprika -2006-) o del cine de terror como Kiyoshy Kurosawa (Cure -1997-), Hideo Nakata (The Ring: El círculo -1998-, Dark Water -2002-), Takashi Miike (Ichi the Killer -2001-, Llamada perdida -2003-, 13 asesinos -2013-) o Takashi Shimizu (La maldición (The grudge) -2002-, Seres extraños -2004-) han seguido manteniendo a Japón en la primera línea de la cinematografía mundial.





Hayao Miyazaki (1941- )



Takeshi Kitano (1947- )


Yoji Yamada es un veterano director de 82 años, realizador de casi 80 películas, poco conocido en España y que, con anterioridad,  había visto cierta repercusión de su obra en nuestro país con la llamada “Trilogía del samurái”: El ocaso del samurái (2002), The hidden blade (2004) y El catador de venenos (2006). Gracias a ella, sabemos que la gran referencia de este autor nipón es, indudablemente, el cine de John Ford. Su mezcla de cinismo y ternura, de humor y drama, su repulsa y desprecio por las malas personas, su cariño entrañable por la gente sencilla y corriente y, sobre todo, su ausencia de retórica y barroquismo se dejaban ver, con total intensidad, en el cine de Yamada, de forma que el lugar de los pistoleros y los cowboys era ocupado por samuráis que veían como su mundo se estaba extinguiendo (es decir, lo mismo que sucedía en El hombre que amaba a Liberty Valance). Yamada ha visto cómo el triunfo en el Festival de Valladolid de 2013 (donde consiguió la Espiga de Oro a la Mejor Película) ha servido para que se estrenara en España su última producción, Una familia de Tokio, remake de la archiconocida (y antes mencionada) Cuentos de Tokio de Yasujiro Ozu, lo cual tampoco es una casualidad.





En realidad, antes de Yamada, Ozu era el director que más se aproximaba a Ford en cuanto a su concepción del cine y, en su obra maestra, de la que ahora se hace una nueva adaptación, sitúa a la familia y al retrato del final de una época en el centro de la narración (como detalle, en un momento de Cuentos de Tokio, un nieto de los protagonistas silba la música original de La diligencia, lo cual tampoco es casual, claro está). Por ello, la adaptación de Yamada es un homenaje a, posiblemente, los dos directores que más le han influido y, sobre todo, trae a los tiempos actuales temas que siempre están presentes en la vida cotidiana de cada uno de nosotros.

No son esencialmente distintos (ni pueden serlo) la pareja de ancianos que visitan a sus hijos y nietos en el Tokio de 1953 o en el Tokio de hoy. Los mismos problemas, los mismos roces, las mismas decepciones, las mismas ilusiones, las mismas sorpresas y las mismas alegrías se repiten en uno y otro momento como recordatorio de que los seres humanos siempre somos iguales aunque las apariencias nos puedan engañar. Si el gran trauma del Japón de los 50 era su derrota en la II Guerra Mundial, en el Japón de hoy es el tsunami de 2011 y los daños en la central nuclear de Fukushima.

Siguiendo a la hora de hacer la adaptación una estrategia parecida a la que siguiera Leo McCarey en sus dos versiones de Tú y yo (para comprobarlo, basta con comparar cómo están situadas las cámaras en escenas similares en la película original y en su remake), la fuerza interpretativa de todo el reparto conseguida a través de la máxima sencillez y realismo hacen de Una familia de Tokio una preciosa película que transmite una sensación de verdad muy pocas veces conseguidas en el séptimo arte. A pesar de que no alcanza el nivel de la película original y que algunos minutos menos de metraje la hubieran mejorado bastante, Una familia de Tokio es un film muy recomendable que nos hará sentir un sorprendente afecto por personajes que, al final tendremos que reconocer, no son muy distintos a aquellos con los que podemos cruzarnos por la calle todos los días. Y conseguir eso en una película, tiene mucho mérito.


Nota (de 1 a 10): 8.

Lo que más me gustó: Las interpretaciones de Isao Hashizume y Kazuko Yoshiyuki. La limpieza de la mirada de Yamada.

Lo que menos me gustó: Pierde en la comparación con el original. Le sobran algunos minutos.

viernes, 22 de noviembre de 2013

BLUE JASMINE (o los peligros que afrontamos por culpa de un corazón roto)





TÍTULO: Blue Jasmine. TÍTULO ORIGINAL: Blue JasmineAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Woody Allen. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Javier Aguirresarobe. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Cate Blanchett, Joy Carlin, Richard Conti, Glen Caspillo, Alec Baldwin, Charlie Tahan, Annie McNamara, Sally Hawkins, Daniel Jenks, Max Rutherford, Andrew Dice Clay, Tammy Blanchard, Kathy Tong, Bobby Cannavale, Max Casella, Ali Fedotowsky, Michael Stuhlbarg, Alden Ehrenreich, Tom Kemp, Louis C. K., Peter Sarsgaard. PÁGINA WEB OFICIAL: http://wwws.warnerbros.es/bluejasmine/.



En este blog, ya hemos comentado dos películas de Woody Allen: Midnight in Paris (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/05/midnight-in-paris-o-todo-lo-que-usted.html) y A Roma con amor (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/09/en-bruto-deep-blue-sea-y-roma-con-amor.html). El director neoyorquino reúne varios méritos que no siempre son valorados suficientemente. El primero de ellos, es la sencillez de su puesta en escena, la cual siempre está al servicio de un mensaje escasamente rígido y dogmático. Por otra parte, no suele encasillarse en un género o punto de vista sino que es capaz de pasar de la comedia más desternillante (Toma el dinero y corre -1969-, Bananas -1971-, La última noche de Boris Grushenko -1975-) a la comedia de corte más clásico (Annie Hall -1977-, Hannah y sus hermanas -1986-), de la comedia de corte más clásico a la comedia fantástica (La rosa púrpura de El Cairo -1985-), de la comedia fantástica a la comedia dramática (Manhattan -1979-) , de la comedia dramática a la comedia filosófica (Recuerdos -1980-, Sombras y niebla -1991-), de la comedia filosófica al drama psicológico (Interiores -1978-), del drama psicológico a la intriga criminal (Delitos y faltas -1989-, Match Point -2005-, Cassandra’s Dream -2007-), de la intriga criminal al falso documental (Zelig -1983-) con pasmosa facilidad. En tercer lugar, cada uno de sus proyectos es llevado a cabo con indudable coherencia sin que ese salto de un género a otro le sirva para perder el pulso de casi ninguna de sus películas. Finalmente (y sin ánimo de agotar el tema), es capaz de dotar a todas sus creaciones de un inconfundible toque personal que sirve para distinguir, sin sombra de duda, cualquier película de Woody Allen aunque no veamos los títulos de crédito o él no aparezca formando parte del reparto. El estilo transparente y conciso de Allen provoca que muchas de sus películas sean despachadas por la crítica con indulgente indiferencia cuando, en general, la mayoría todas sus creaciones son auténticas lecciones de narración cinematográfica que nos enseñan cómo, con una utilización mínima de recursos, se puede conseguir un alto nivel de precisión y profundidad. Blue Jasmine no constituye una excepción en su carrera.









En esta ocasión, Allen se decanta por el drama aunque los rasgos de humor que contiene la película nos puedan hacer creer lo contrario. Porque el desarrollo del film es la descripción (fría y descarnada) de un proceso de autodestrucción y una fábula cuya moraleja viene a decirnos que, elijamos el camino del realismo o el de la huida de las circunstancias, las relaciones humanas parecen estar abocadas a la decepción y al vacío (en este sentido, la trayectoria vital de las dos hermanas que interpretan Cate Blanchett y Sally Hawkins, respectivamente, guarda un paralelismo claro con la de las dos amigas que veíamos en Vicky Cristina Barcelona -2008-). A la vez que el progresivo conocimiento de la vida de la protagonista (que se nos mostrará a través de sucesivos flashbacks) nos ayuda a que el espectador vaya experimentado un creciente sentimiento de compasión hacia ella, la trama se acercará a la realidad actual mostrando un escándalo financiero cercano al protagonizado por Bernard Madoff y que salió a la luz en 2008. Sin embargo, no hay que engañarse. Lejos de querer caer en el realismo social, Allen va a lo que siempre le ha interesado: indagar en los recovecos de la condición humana para descubrir que, a pesar de que lo único que buscamos es un pequeño oasis, al final el mismo nos será inevitablemente hurtado sin que nuestros esfuerzos se vean compensados con algún tipo de recompensa. La escena final de Cate Blanchett en un banco del parque no es sólo un excelente broche a este film sino que, en el fondo, viene a ser un espléndido resumen de toda la obra de Woody Allen. 


Nota (de 1 a 10): 8,5.

Lo que más me gustó: La soberbia interpretación de Cate Blanchett. Sally Hawkins y Alec Baldwin también brillan a un excelente nivel.

Lo que menos me gustó: El final de la primera secuencia.


 

50 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DEL PRESIDENTE KENNEDY

Hoy, 22 de noviembre, se cumplen 50 años del asesinato en 1963 del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy en Dallas. Con motivo de ello, vamos a dar un repaso a una serie de películas que, directa o indirectamente, están relacionadas con la figura del presidente asesinado y con su magnicidio y con las circunstancias históricas que jalonaron su mandato.

PATRULLERO PT 109 (1963) de Leslie H. Martinson


TÍTULO: Patrullero PT 109. TÍTULO ORIGINAL: PT 109AÑO: 1963. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Leslie H. Martinson. GUIÓN: Richard L. Breen, Howard Sheehan y Vincent X. Flaherty, adaptando un libro de Robert J. Donovan. MÚSICA ORIGINAL: David Buttolph y William Lava. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Robert Surtees. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Cliff Robertson, Ty Hardin, James Gregory, Robert Culp, Grant Williams, Lew Gallo, Errol John, Michael Pate, Robert Blake, William Douglas, Biff Elliot, Norman Fell.

La primera película que comentamos es este film bélico en el que se narran las vivencias del futuro presidente como oficial de la Marina en el Pacífico, durante la II Guerra Mundial. Durante este período, tuvo una dura experiencia militar en el patrullero cuyo nombre da título a la película. Patrullero PT 109 es una entretenida película que se deja ver con interés y, evidentemente, no puede evitar mostrar la personalidad de su protagonista sabiendo que el mismo llega a ser presidente de los Estados Unidos, con lo cual se pone énfasis especialmente en sus especiales cualidades de empatía y liderazgo (lo verdaderamente interesante hubiera sido que la película se hubiera realizado antes de que JFK accediera a la presidencia, con lo cual al retrato del personaje podría atribuírsele una mayor objetividad).

Como curiosidades, podemos decir que Cliff Robertson fue sugerido como protagonista por el propio Kennedy y que el director del film (Leslie H. Martinson) fue un prolífico realizador de episodios para famosas series de televisión (Maverick, The Green Hornet, Ironside, Misión imposible, La tribu de los Brady, Mannix, Cannon, Barnaby Jones, Dallas, Con ocho basta, La isla de la fantasía) y de la película Batman: La película (1966), primer largometraje que adaptaba para el cine al famoso personaje del cómic (con anterioridad, se habían hecho, en 1943 y 1949, dos seriales dirigidos por Lambert Hillyer y Spencer Gordon Bennet, respectivamente).






TRECE DÍAS (2000) de Roger Donaldson


TÍTULO: Trece días. TÍTULO ORIGINAL: Thirteen daysAÑO: 2000. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Roger Donaldson. GUIÓN: David Self, adaptando el libro The Kennedy Tapes – Inside the White House during the Cuban Missile Crisis de Ernest R. May y Philip D. Zelikow. MÚSICA ORIGINAL: Trevor Jones. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Andrzej Bartkowiak. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Bruce Greenwood, Kevin Costner, Stephanie Romanov, Frank Wood, Steven Culp, Dylan Baker, Bill Smitrovich, Henry Strozier, Ed Lauter, Michael Fairman, Walter Adrian, Tim Kelleher, James Karen, Dan Ziskie, Len Cariou, Peter White, Kevin Conway, Kelly Connell, Olek Krupa, Elya Baskin, Jack McGee, John Aylward, Madison Mason.

Trece días nos cuenta el, probablemente, momento de mayor tensión que Kennedy tuvo que afrontar durante su presidencia: la crisis de los misiles de Cuba. La película reconstruye con minuciosidad el origen y desarrollo del conflicto que pudo ser la chispa para el estallido de la III Guerra Mundial. 





Obviamente, esta película se realizó cuando el peligro de un apocalipsis nuclear estaba conjurado, por lo que, para saber qué se sentía y qué se pensaba en los años en que dicho riesgo era contemplado con justificada paranoia, hay que recurrir a tres películas muy distintas que, aunque no hagan referencia directa a JFK, sí que reflejan con claridad el estado de ánimo de la época. Curiosamente, las tres películas son del mismo año, 1964, lo cual sirve para que nos hagamos una idea de la preocupación que generaba el tema.

SIETE DÍAS DE MAYO (1964) de John Frankenheimer


TÍTULO: Siete días de mayo. TÍTULO ORIGINAL: Seven Days in MayAÑO: 1964. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: John Frankenheimer. GUIÓN: Rod Serling, adaptando la novela homónima de Fletcher Knebel y Charles W. Bailey II. MÚSICA ORIGINAL: Jerry Goldsmith. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Ellsworth Fredericks. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Burt Lancaster, Kirk Douglas, Fredric March, Ava Gardner, Edmond O’Brien, Martin Balsam, Andrew Duggan, Hugh Marlowe, Whit Bissell.

En este film, la intención de un ficticio presidente de los Estados Unidos (interpretado por Fredric March) de firmar un tratado de desarme nuclear con la URSS, provoca la reacción en contra del jefe del Estado Mayor del Ejército (encarnado por Burt Lancaster) quien organiza un complot para derrocar al gobierno y asumir, él mismo, la presidencia. Aunque podemos estar tentados a encontrar paralelismos de la trama con el asesinato de Kennedy, la novela original data de 1962, por lo que ello no sería correcto. Pero lo que sí es innegable es que la película refleja la fuerte oposición que determinados sectores del país manifestaban contra determinados planes antinucleares de Kennedy. De hecho, la figura del general protagonista estuvo inspirada por dos personajes reales: el general Edwin A. Walker (https://en.wikipedia.org/wiki/Edwin_A._Walker) y el general Curtis LeMay (https://en.wikipedia.org/wiki/Curtis_Lemay). Aunque, vista desde hoy, puede resultar ingenua en algunos momentos, aún conserva buena parte de su intensidad y fuerza dramática, especialmente en la tensa conversación que Burt Lancaster y Fredric March mantienen en el Despacho Oval de la Casa Blanca en el último tercio del film.






¿TELÉFONO ROJO?, VOLAMOS HACIA MOSCÚ (1964) de Stanley Kubrick


TÍTULO: ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú. TÍTULO ORIGINAL: Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the BombAÑO: 1964. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Reino Unido. DIRECCIÓN: Stanley Kubrick. GUIÓN: Stanley Kubrick, Terry Southern y Peter George, adaptando la novela Red Alert de este último. MÚSICA ORIGINAL: Laurie Johnson. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Gilbert Taylor. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, Keenan Wynn, Slim Pickens, Peter Bull, James Earl Jones, Tracy Reed.

Si hablamos de la paranoia nuclear, es evidente que este film es el que retrata por antonomasia el estado de ánimo de la época. Pero si lo normal hubiera sido hacer un thriller o una película de suspense (ese era el espíritu de la novela original), Kubrick, como era habitual en él, elige el camino menos obvio y sencillo y, con la mano de Terry Southern en el guión, convierte la trama en una sátira (para que luego se queje Stephen King de lo que el director neoyorquino hizo con El resplandor) donde el humor y las claras referencias psicoanalíticas sirven para construir una historia enloquecida y siempre al límite de la pérdida de control. Con un genial Peter Sellers interpretando tres papeles (de presidente de los Estados Unidos, de un oficial británico que intenta detener los planes enfebrecidos de un general norteamericano y de un científico alemán que trabaja para Estados Unidos –claro trasunto de Wernher von Braun-), también brillan en un nivel sobresaliente Sterling Hayden y George C. Scott. Su insólita asociación de ciertas fijaciones sexuales con la obsesión armamentística sigue sin pasar desapercibida y conserva toda su fuerza narrativa.







PUNTO LÍMITE (1964) de Sidney Lumet


TÍTULO: Punto límite. TÍTULO ORIGINAL: Fail-Safe. AÑO: 1964. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Sidney Lumet. GUIÓN: Walter Bernstein, adaptando la novela homónima de Eugene Burdick y Harvey Wheeler. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Gerald Hirschfeld. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Henry Fonda, Walter Matthau, Dan O’Herlihy, Frank Overton, Edward Binns, Fritz Weaver, Larry Hagman, William Hansen, Russell Hardie.

Es bien conocido el carácter maniático y obsesivo de Stanley Kubrick. Por ello, con su perfeccionismo a cuestas, estaba enredado con la película que antes he comentado mientras otros veían el filón de la preocupación por la guerra nuclear y pusieron en marcha proyectos como Punto límite. Kubrick, preocupado por que se le pudieran adelantar en el estreno, puso una denuncia en los tribunales contra este film acusándolo de plagio con el fin de retrasar su llegada a las pantallas. Lo consiguió y no sabemos si ello provocó que esta película sea menos conocida que la anterior. De todos modos, sorprende que la versión humorística del tema sea la que haya alcanzado la fama y el prestigio y que la versión seria sea considerada una película muy interesante pero que no alcanza el mismo nivel. A pesar de la participación de Henry Fonda y Walter Matthau (y de un joven Larry Hagman, futuro J. R. Ewing en la serie Dallas), Kubrick fue quien se llevó el gato al agua. Paradojas del cine.






Pero, evidentemente, el hecho de la biografía del presidente que cualquiera recuerda inevitablemente es su asesinato en Dallas y las dudas surgidas en torno a su auténtica autoría.

DE REPENTE (1954) de Lewis Allen


TÍTULO: De repente. TÍTULO ORIGINAL: SuddenlyAÑO: 1954. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Lewis Allen. GUIÓN: Richard Sale. MÚSICA ORIGINAL: David Raksin. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Charles G. Clarke. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Frank Sinatra, Sterling Hayden, James Gleason, Nancy Gates, Kim Charney, Willis Bouchey, Paul Frees, Christopher Dark.

Se sorprenderán que el primer film que traigamos a colación en torno al famoso magnicidio sea de 1954, nueve años antes de que el mismo se produjera. Pero esta poco conocida película narra (con inquietante tono premonitorio), el intento de asesinato de un presidente de los Estados Unidos, cuya mecánica guarda un sorprendente parecido con la que tendrá lugar en Dallas en 1963. Protagonizada por Frank Sinatra y Sterling Hayden, De repente es un emocionante thriller que nos hará contener el aliento hasta el último minuto.







Pero está claro que las diversas teorías sobre la conspiración que podía haber detrás de su muerte han sido las grandes protagonistas de las películas que se han realizado sobre John Fitzgerald Kennedy. Vamos a ver tres ejemplos distintos.

ACCIÓN EJECUTIVA (1973) de David Miller


TÍTULO: Acción ejecutiva. TÍTULO ORIGINAL: Executive ActionAÑO: 1973. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: David Miller. GUIÓN: Dalton Trumbo, Donald Freed y Mark Lane. MÚSICA ORIGINAL: Randy Edelman. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Robert Steadman. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Burt Lancaster, Robert Ryan, Will Geer, Gilbert Green, John Anderson, Paul Carr, Colby Chester, Ed Lauter, Oscar Oncidi.

Diez años después del mortal atentado, David Miller dirigió este film en el que se insinúa que una conjura entre los grupos empresariales más poderosos del país (que en la película no quedan precisados cuáles son) fue la que decidió que el presidente debía ser asesinado. Los motivos que hubiesen llevado a tomar tal decisión se centraban en el desacuerdo de dichos grupos con la política de derechos civiles que, en relación a la población negra, quería llevar a cabo el presidente, con su propósito de llegar a un acuerdo de desarme nuclear con la URSS y con su intención de abandonar el Sudeste asiático y poner fin a la escalada militar en Vietnam. Al mismo tiempo, temían que la familia Kennedy extendiera su poder presidencial por un período de 24 años, ya que a John le sucedería su hermano Robert y, a este, su hermano Edward. En ese sentido, el apoyo de la población negra al Partido Demócrata jugaría un papel fundamental. El film libra de toda culpa a Lee Harvey Oswald, el cual sería un simple chivo expiatorio. Aunque la película se sirve de la gran habilidad que, como era normal en él, despliega Dalton Trumbo en el guión, la presunta conspiración queda dibujada de modo tan impreciso e indefinido que pocas conclusiones se pueden sacar de la historia. Eso sí, la descripción de cómo se hizo el atentado influiría en las dos películas que, a continuación, comentaremos.






EL JUICIO DE LEE HARVEY OSWALD (1977) de Gordon Davidson y David Greene


TÍTULO: El juicio de Lee Harvey Oswald (también se conoce como ¿Quién asesinó a J. F. Kennedy?). TÍTULO ORIGINAL: The Trial of Lee Harvey OswaldAÑO: 1977. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Gordon Davidson y David Greene. GUIÓN: Robert E. Thompson. MÚSICA ORIGINAL: Fred Karlin. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Vilis Lapenieks. INTÉRPRETES PRINCIPALES: John Pleshette, Ben Gazzara, Lorne Greene, Frances Lee McCain, Lawrence Pressman, Charles Robinson, George Wyner, Mo Malone, Annabelle Weenick.

En esta película realizada para la televisión, se planteaba qué hubiera sucedido si Jack Ruby no hubiera asesinado a Lee Harvey Oswald antes del juicio y el mismo hubiera tenido lugar. Al igual que en la anterior película, la hipótesis de la existencia de, al menos, un segundo tirador es expuesta con bastante convicción, así como se tiende a defender la inocencia de Oswald. Al contrario que en Acción ejecutiva, aquí el motivo del atentado se centra en la intención de sus promotores de echar la culpa al régimen castrista y propiciar, de este modo, una invasión de Cuba. Lo que la película no llega a explicar es cómo encaja  con esta hipótesis que no se produjera ninguna invasión a la isla caribeña. Como todas las teorías que intentan explicar la posible conspiración, el gran problema es que ninguna llega a mostrar cuáles fueron los resultados concretos que beneficiaron a los hipotéticos ideólogos de la trama.








JFK (CASO ABIERTO) (1991) de Oliver Stone


TÍTULO: JFK (Caso abierto). TÍTULO ORIGINAL: JFKAÑO: 1991. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Francia. DIRECCIÓN: Oliver Stone. GUIÓN: Oliver Stone y Zachary Sklar, adaptando los libros de Jim Garrison, On the Trail of the Assasins, y Jim Marrs, Crossfire: The Plot that Killed Kennedy. MÚSICA ORIGINAL: John Williams. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Robert Richardson. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Kevin Costner, Sissy Spacek, Jay O. Sanders, Edward Asner, Jack Lemmon, Vincent D’Onofrio, Gary Oldman, Brian Doyle-Murray, Beata Pozniak Daniels, Tom Howard, Joe Pesci, Walter Matthau, Amy Long, Scott Krueger, Sean Stone, Allison Pratt Davis, Pruitt Taylor Vince, Red Mitchell, Tony Plana, Tommy Lee Jones, Tomas Milian, John Candy, Kevin Bacon, Donald Sutherland.

Sin duda alguna, esta es la gran película sobre la que podemos denominar LA GRAN CONSPIRACIÓN. Narrada a través de la investigación que llevó a cabo el fiscal de Nueva Orleans James Garrison y construida a base de un magistral y monumental montaje,  cuando se termina de ver la película no puedes evitar pensar que la pregunta no es quién estaba implicado en la conspiración sino quién no estaba incluido en la misma. Porque desde el vicepresidente Johnson, pasando por la CIA, el FBI, los altos mandos militares, los grupos anticastristas, los racistas del Sur y alguien más que se me puede olvidar, todos parecieron ponerse de acuerdo para participar, de uno u otro modo, en el asesinato o, en su defecto, para ayudar a encubrir a los verdaderos culpables. Convincente en su explicación de cómo se cometió el atentado, desechando la idea de que sólo hubo un tirador y tomando como base la teoría expuesta en Acción ejecutiva, la conspiración que describe es demasiado ubicua como para que llegue a resultar completamente verosímil.





Para continuar, vamos a hacer referencia a una curiosidad. Como probablemente sabrán, Lee Harvey Oswald fue detenido mientras se encontraba en el cine de Dallas llamado Texas Theatre. Estas eran las dos películas que integraban el programa doble que se estaba proyectando cuando Oswald fue detenido:

CRY OF BATTLE (1963) de Irving Lerner


TÍTULO ORIGINAL: Cry of battleAÑO: 1963. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Filipinas. DIRECCIÓN: Irving Lerner. GUIÓN: Bernard Gordon, adaptando la novela Fortress in the Rice de Benjamin Appel. MÚSICA ORIGINAL: Richard Markowitz. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Felipe Sacdalari. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Van Heflin, Rita Moreno, James MacArthur, Leopoldo Salcedo, Sidney Clute, Marilou Muñoz, Oscar Roncal, Liza Moreno, Michael Parsons.

Cry of battle narra las andanzas del hijo de un hombre de negocios norteamericano, el cual está en Filipinas cuando el país es invadido por los japoneses. Intentando escapar, caerá en manos de un grupo de bandidos, siendo rescatado por otro grupo, esta vez de guerrilleros que luchan contra el ejército nipón. A partir de ese momento, y sin posibilidad de marcharse, ingresará en la milicia del coronel Ryker y acabará luchando contra los invasores. 






WAR IS HELL (1962) de Burt Topper


TÍTULO ORIGINAL: War is HellAÑO: 1962. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Burt Topper. MÚSICA ORIGINAL: Ronald Stein. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Jacques R. Marquette. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Baynes Barron, Michael Bell, Bobby Byles, Wally Campo, Kei Thin Chung, J. J. Dahner, Judy Dan, Robert Howard, Audie Murphy.

War is Hell se desarrolla durante la guerra de Corea y narra el drama vivido por un pelotón estadounidense cuyo sargento es un personaje enloquecido y sediento de sangre que oculta a sus soldados que se ha acordado un alto el fuego. Como curiosidad, cabe decir que en esta película trabaja Audie Murphy (http://en.wikipedia.org/wiki/Audie_Murphy), el soldado norteamericano más condecorado de la II Guerra Mundial y que, después de la contienda, tuvo una nutrida carrera musical y cinematográfica, que incluye 51 títulos, entre los que destacan The Red Badge of Courage (1951) y Los que no perdonan (1960) de John Huston y Duelo en Silver Creek (1952) de Don Siegel.






Finalmente, vamos a hacer mención a tres series de televisión que se centran, la primera, en el mandato presidencial de Kennedy, la segunda, en la historia de la saga familiar y, la tercera, narra en clave la historia oculta de la familia.

La primera, data de 1983, se titula Kennedy, y en el papel del presidente aparecía Martin Sheen y, en el de su esposa Jacqueline, Blair Brown.




La segunda, más reciente (es de 2011) , se titula Los Kennedy y el papel de JFK lo asumía Greg Kinnear y, el de su mujer, Katie Holmes.




La tercera serie a la que hacíamos referencia es Capitanes y reyes. Es de 1976 y, aunque narra en principio, la historia de una familia estadounidense de origen irlandés (los Armagh), los paralelismos con la auténtica (y oculta) historia del clan Kennedy la convierten en una joya para revelarnos lo que tiene que permanecer, en gran medida, callado.