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lunes, 30 de diciembre de 2013

NYMPHOMANIAC y RANKINGS DEL 2013


Hoy, realizamos la reseña de Nymphomaniac. Volumen 1 de Lars von Trier y presentamos los rankings con las películas que han sido mejor valoradas en este blog a lo largo del año 2013.



NYMPHOMANIAC. VOLUMEN 1 (o es preciso que todo cambie para que nada cambie)

TÍTULO: Nymphomaniac. Volumen 1. TÍTULO ORIGINAL: Nymphomaniac. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Dinamarca-Alemania-Francia-Bélgica-Reino Unido. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Lars von Trier. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Manuel Alberto Claro. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Charlotte Gainsbourg, Stellan Skarsgard, Stacy Martin, Shia LaBeouf, Christian Slater, Jamie Bell, Uma Thurman, Mia Goth, Sophie Kennedy Clark, Connie Nielsen. PÁGINA WEB OFICIAL: http://golem.es/nymphomaniac/ y http://www.nymphomaniacthemovie.com/.

Revisando Europa, film que Lars von Trier realizó en 1991, hoy le podríamos encontrar sentidos que, probablemente, pasaron desapercibidos en el momento de su estreno. Si, en parte, podríamos encontrar las raíces de las sorprendentes declaraciones que el director danés realizó en el Festival de Cannes de 2011 (http://www.europapress.es/cultura/cine-00128/noticia-lars-von-trier-cannes-entiendo-hitler-20110518162630.html), no es menos verdad que podría ser interpretada como el deseo de destruir los cauces convencionales de la narración. Ese tren, controlado por los estadounidenses, perfectamente organizado y compartimentado, que discurre por unas vías que se muestran obsesivamente a lo largo de la película, podría ser una metáfora de la narración cinematográfica lineal (encajada en unos márgenes estrechos de los que no hay la posibilidad de escapar) y su destino final y el del cadáver que va a parar a la inmensidad de un océano abierto, sin límites ni rutas prefijadas, serían la certificación de la muerte de una forma de entender el séptimo arte y de un modo de concebir las historias y los personajes. A partir de Europa, todo lo que ha hecho von Trier ha sido retorcer los géneros hasta dejarlos casi irreconocibles (el melodrama en Rompiendo las olas -1996-, el musical en Bailar en la oscuridad -2000-, la comedia en El jefe de todo esto -2006-), romper con todo artificio o truco técnico, a partir de los postulados del movimiento Dogma (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/05/la-caza-o-cuando-nada-puede-volver-ser.html), en Los idiotas (1998) o el de hilvanar proyectos cinematográficos imposibles en los que las imágenes nos han intentado llevar a territorios visuales desconocidos, inexplorados y habitados por personajes extremos con los que, difícilmente, puede llegar  a identificarse el espectador (Dogville -2003-, Manderlay -2005-, Anticristo -2009-, Melancolía -2011-). Como presunta culminación de todo el proceso, se estrena ahora la primera parte de Nymphomaniac (parece ser que, debido a la larga duración del film completo, se ha decidido dividir el mismo en dos películas distintas). Este proyecto ha hecho correr ríos de tinta antes de su estreno y se ha "vendido" (con unas dosis de ironía o, más bien, de sarcasmo no suficientemente reconocidas) como el paso de Lars von Trier al cine porno. Al final, no ha sido para tanto...





jueves, 26 de diciembre de 2013

#litttlesecretfilm (segunda parte)



#litttlesecretfilm (segunda parte)

En nuestra entrada del pasado 9 de julio (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/07/littlesecretfilm.html), comentamos el proyecto #littlesecretfilm. Como se han seguido haciendo nuevas películas dentro de esta corriente, hoy vamos a comentar tres nuevos títulos que son realmente atractivos.

WORKING PROGRES

TÍTULO: Working Progres. TÍTULO ORIGINAL: Working ProgresAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN: Roland de Middel. GUIÓN: Nacho Diago, Miguel Esteve, Diana Lázaro, Juan Carlos Mestre, Fran Nortes, Ruth Núñez, Alejandro Tous, Rebeca Valls, Roland de Middel.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Nacho Diago, Miguel Esteve, Diana Lázaro, Juan Carlos Mestre, Fran Nortes, Ruth Núñez, Alejandro Tous, Rebeca Valls.

ENLACE WEB A LA PELÍCULA: http://vimeo.com/71247284

(Esta película fue realizada casi al mismo tiempo que las que comentamos en la primera entrega pero, al ser proyectada en un canal de televisión, no ha estado accesible vía internet hasta recientemente. Habiendo podido verla hace unos días, la comentamos ahora porque la considero muy interesante.)

En todo equipo de profesionales o en toda pandilla de amigos, siempre hay momentos en que afloran las rivalidades y las tensiones personales. Si un grupo humano es, a la vez, equipo profesional y pandilla de amigos, todo puede ser mucho peor. Esta sencilla premisa es la que nos ilustra Working progres. En este caso, se trata de un conjunto de actores que, por motivos de amistad, se ponen a las órdenes de un director que quiere hacer su primera película. El film comienza cuando todos ellos se reúnen para ver cómo ha quedado la cinta. Y, poco a poco, lo que parecía estar impregnado de un agradable buen rollo va tornando en una agria y acerba disputa. Con una trama inteligentísimamente desarrollada y un reparto que sabe coger, desde el primer momento, el tono necesario para que sea acorde con el estilo del film, Working Progres termina siendo una metáfora de los problemas de incomunicación y de dificultades de las relaciones humanas que, con independencia de qué hagamos y a qué nos dediquemos, acabamos padeciendo y (¿por qué no decirlo?) protagonizando.





Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: La inteligentísima evolución de su trama. El desparpajo de todo el reparto.

Lo que menos me gustó: Las inclusiones del hipotético casting me parecen innecesarias.


#Realmovie

TÍTULO: #Realmovie. TÍTULO ORIGINAL: #RealmovieAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN: Pablo Maqueda. GUIÓN: Pablo Maqueda, Rocío León y Eva Llorach.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Rocío León y Eva Llorach.

ENLACE WEB A LA PELÍCULA: http://www.youtube.com/watch?v=4xocbT8KSXc.

Ciertos descubrimientos científicos del siglo XX han impactado de modo definitivo en nuestra percepción filosófica de la realidad. Así, el principio de indeterminación de Heisenberg (http://es.wikipedia.org/wiki/Relaci%C3%B3n_de_indeterminaci%C3%B3n_de_Heisenberg) ha echado por tierra nuestra fe de que existen certezas absolutas. Los teoremas de incompletitud de Gödel (http://es.wikipedia.org/wiki/Teoremas_de_incompletitud_de_G%C3%B6del) nos llevan al incómodo territorio de reconocer que ninguna teoría, aunque sea lógicamente consistente, puede estar libre de apriorismos indemostrables. Por tanto, se puede llegar a afirmar que la realidad no existe como tal y que todas las cosas son construcciones mentales que sólo pueden vivir dentro de nuestro cerebro. De ahí a la afirmación de que vivimos en un bucle permanente, sólo hay un paso. Como corolario, se podría afirmar que toda narración (ya hemos comentado en alguna ocasión que, actualmente, se tiende a concebir las teorías como narraciones: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/en-la-casa-o-como-estamos-rodeados-de.html) es un bucle perpetuo. Si comprendemos esto, comprenderemos, por ejemplo, buena parte del cine de David Lynch.

#Realmovie no se podría entender cabalmente sin esta (pedante) introducción que he escrito. Pero, una vez vista, asombra que sea una miniatura precisa y perfecta de temas verdaderamente complejos. Frente a películas indescifrables, #Realmovie consigue lo mismo a partir de una trama sencilla pero profundamente absorbente. Ello la convierte en una pequeña joya que confirma a Pablo Maqueda, después de Manic Pixie Dream Girl (An Internet Love Story), como un gran talento a seguir con especial interés.





Nota (de 1 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: Siendo sencilla, es profunda.

Lo que menos me gustó: La parte inicial antes de que comience el auténtico núcleo de la trama podría ser algo más breve.



LA LAVA EN LOS LABIOS

TÍTULO: La lava en los labios. TÍTULO ORIGINAL: La lava en los labiosAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN: Jordi Costa. GUIÓN: Ana Bettschen, Jordi Costa, María José Gil, Eva Llorach, Eva Marciel, Belén Riquelme.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Ana Bettschen, María José Gil, Rocío León, Eva Llorach, Eva Marciel, Belén Riquelme.

ENLACE WEB A LA PELÍCULA: http://www.youtube.com/watch?v=B2jCthEecxE.

El crítico cinematográfico Jordi Costa es un fan confeso de Jesús Franco (http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/02/actualidad/1364897929_540393.html), de David Lynch (http://www.fotogramas.es/Peliculas/Mulholland-Drive/Critica, http://www.fotogramas.es/Peliculas/Inland-Empire/Critica) y de Pedro Almodóvar (http://www.fotogramas.es/Peliculas/Mulholland-Drive/Critica, http://www.fotogramas.es/Peliculas/La-piel-que-habito/Critica). La lava en los labios viene a ser el cruce imposible (en realidad, perfectamente posible) de tres estilos aparentemente irreconciliables. Y, a partir de ese maridaje sorprendente, nace algo diferente, absolutamente personal y original, que anida en el territorio del “inconsciente” y del magma informe y proteico que anida en lo más profundo de nuestras mentes.

La lava en los labios es una película que no tiene una explicación sencilla porque no puede tenerla. Construida a partir de esta asunción esencial, sólo aceptando dicha premisa será como podremos disfrutar de su enloquecida trama, de detalles de gran potencia expresiva como la interpretación de la canción con que se inicia la película y del homenaje que se realiza a la gran musa de Jesús Franco, Soledad Miranda (recordemos que cuando, recientemente, falleció este director, como homenaje comentamos su película Las vampiras, protagonizada, precisamente, por dicha actriz: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/04/erase-una-vez-en-anatolia.html), conjunto que, lejos de resultar incongruente, muestra una intachable coherencia que convierte a esta película en una de las grandes sorpresas del cine español de este año 2013.






Nota (de 1 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: Se mueve en un territorio escasamente transitado por el cine convencional.

Lo que menos me gustó: No va a ser comprendida por muchos espectadores.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

EL HOBBIT: LA DESOLACIÓN DE SMAUG (o el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones)



TÍTULO: El Hobbit: La desolación de Smaug. TÍTULO ORIGINAL: The Hobbit: The Desolation of Smaug. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Nueva Zelanda. DIRECCIÓN: Peter Jackson. GUIÓN: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson y Guillermo del Toro, adaptando la novela El Hobbit de J. R. R. Tolkien. MÚSICA ORIGINAL: Howard Shore. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Ken Stott, Graham McTavish, William Kircher, James Nesbitt, Stephen Hunter, Dean O´Gorman, Aidan Turner, John Callen, Peter Hambleton, Jed Brophy, Mark Hadlow, Adam Brown, Orlando Bloom, Evangeline Lilly, Lee Pace, Cate Blanchett, Sylvester McCoy, Benedict Cumberbatch, Mikael Persbrandt, Luke Evans, Stephen Fry. PÁGINA WEB OFICIAL: http://wwws.warnerbros.es/thehobbitdesolationofsmaug/.



Tras el estreno el año pasado de la primera parte de la adaptación de El Hobbit dirigida por Peter Jackson (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/12/el-hobbit-un-viaje-inesperado-o-la.html), ahora se ha estrenado la segunda entrega, con la curiosidad de saber si el director neozelandés iba a ser capaz de seguir manteniendo el interés del espectador en su quinta visita a la Tierra Media y, sobre todo, de si iba a mantener el listón lo suficientemente alto como para que nos impacientáramos por el estreno de la última entrega dentro de un año. Y, sorprendentemente, lo ha logrado. En primer lugar, porque ha seguido liberándose del influjo de la primera trilogía, optando por una mayor creatividad narrativa frente al seguimiento literal del texto de Tolkien (por ello, a los seguidores del autor británico, probablemente les gustará más la saga de El señor de los anillos; a los cinéfilos seguramente les gustará más la de El Hobbit). En segundo lugar, porque en La desolación de Smaug ha sabido superar el principal problema que parecía presentar esta segunda trilogía: ¿cómo iba a lograr mantener el ritmo de intensidad y agilidad de la primera parte cuando, tras el encuentro con el dragón que mantenía en tinieblas al reino de Erebor, no parecía que hubiera material narrativo suficiente como para sostener una nueva película de tres horas? La respuesta, por sencilla, no deja de resultar genial en su simplicidad: lo que parecerá uno más de los rodeos y recovecos que esconde la Tierra Media, se convertirá en nuestro centro de atención cuando la segunda entrega llegue a su desenlace, dejándonos con la miel en los labios sobre el destino que le puede aguardar. Aunque parezca sorprendente, cuando, tras casi tres horas de película, llega su final, nos quedamos con ganas de más, de mucho más…











lunes, 23 de diciembre de 2013

ESPECIAL NAVIDAD

Hoy, en mi blog de cine, publico un post especial sobre películas relacionadas (directa o indirectamente) con la Navidad. Algún título es menos evidente de lo que parece. Pero es que siempre hay que intentar huir de lo obvio.


CLÁSICOS ETERNOS



¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (1946) de Frank Capra



TÍTULO: ¡Qué bello es vivir! TÍTULO ORIGINAL: It’s a Wonderful LifeAÑO: 1946. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Frank Capra. GUIÓN: Frances Goodrich, Albert Hackett, Frank Capra y Jo Swerling, según una historia de Philip Van Doren Stern. MÚSICA ORIGINAL: Dimitri Tiomkin. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Joseph F. Biroc, Joseph Walker y Victor Milner. INTÉRPRETES PRINCIPALES: James Stewart, Donna Reed, Lionel Barrymore, Thomas Mitchell, Henry Travers, Beulah Bondi, Frank Faylen, Ward Bond, Gloria Grahame, H. B. Warner, Todd Karns, Samuel S. Hinds, Mary Treen, Frank Albertson.


El hecho de que ¡Qué bello es vivir! se haya convertido en la película navideña por antonomasia se debe, en gran medida, a un error administrativo. Los derechos originales de este título estaban en posesión de Liberty Films, compañía que fue adquirida por la Paramount Pictures en 1951. La Paramount decidió vender, en 1955, una serie de derechos (entre los que se incluían los de esta película) a la U. M&M TV Corp., la cual, a su vez, los vendió con posterioridad a la National Telefilm Associates (NTA), que cambiaría su denominación por la de Republic Pictures. En 1946, los derechos de copyright estaban vigentes por un período de 28 años. Cuando, en 1974, había que proceder a renovarlos, la Republic Pictures se equivocó al realizar los trámites, de modo que el film pasó a ser de dominio público y las televisiones pudieron emitirlo libremente sin ningún tipo de cortapisas (únicamente, había que pagar los derechos al autor de la historia, Philip Van Doren Stern, que sí supo renovar los suyos correctamente). Por ello, no había Navidad en que, a través de algún canal de televisión, se emitiera la cinta, convirtiéndose esta emisión en una tradición más de estas fechas, al igual que la del Concierto de Año Nuevo en Viena o la retransmisión de las doce campanadas desde la Puerta del Sol de Madrid (sólo en 1993, la Republic Pictures consiguió que los tribunales estadounidenses volvieran a reconocerle sus derechos sobre la película y, aunque ello provocó que su ritmo de emisión haya disminuido, su prestigio ya se había aquilatado lo suficiente como para que ese hecho hiciera algún tipo de mella en el mismo).


Cuento todo esto porque nos equivocaríamos si viéramos ¡Qué bello es vivir! únicamente como una película navideña porque, como todo el cine de Capra, es mucho más de lo que las apariencias nos pueden hacer pensar.




jueves, 19 de diciembre de 2013

12 AÑOS DE ESCLAVITUD (o ¿no hay mal que cien años dure?)



TÍTULO: 12 años de esclavitud. TÍTULO ORIGINAL: 12 Years a SlaveAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Reino Unido. DIRECCIÓN: Steve McQueen. GUIÓN: John Ridley, adaptando un libro autobiográfico de Solomon Northup. MÚSICA ORIGINAL: Hans Zimmer. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Sean Bobbit. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Chiwetel Ejiofor, Michael Fassbender, Benedict Cumberbatch, Paul Dano, Paul Giamatti, Lupita Nyong’o, Sarah Paulson, Brad Pitt, Alfre Woodard, Dwight Henry, Kelsey Scott, Quvenzhané Wallis, Cameron Zeigler, Tony Bentley. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.12anosdeesclavitud.com/.



Con una película como 12 años de esclavitud, me ocurre algo que es bastante obvio. Antes de entrar a ver la película, estaba en contra de la esclavitud. Cuando salí de verla, seguía estando en contra. Con ello, quiero decir que cuando se abordan determinados temas (el Holocausto sería un caso similar), es muy difícil encontrar un punto de vista que aporte una idea novedosa al espectador, un enfoque que le provoque alguna reacción de sorpresa. Con independencia de que la historia que inspira a la película (un caso real ocurrido a un ciudadano negro estadounidense entre los años 1841 y 1853) sí que tenía un margen de maniobra para suscitar un hondo proceso de reflexión (aunque de eso hablaremos luego), no es menos verdad que la historia del cine no ha sido pródiga en abordar la cuestión del esclavismo y ha tardado bastante en dar cuenta de sus dramáticos perfiles.

Es conocido el caso de El nacimiento de una nación (1915), título que tiene el honor de ser la primera gran película de la historia del cine (nunca hasta entonces había tenido el lenguaje cinematográfico la riqueza que alcanzó con dicho film) y, a la vez, el imborrable estigma de ser, en última instancia, una apología pura y dura del Ku Klux Klan. 






Posteriormente, títulos tan conocidos y valiosos como Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, 1939) o La esclava libre (Raoul Walsh, 1957) dieron una imagen bastante edulcorada del tema, pienso que no tanto por mala fe sino porque correspondía a un estado de opinión de la época que, con el paso del tiempo, se acabó considerando profundamente anacrónico.





Un caso poco conocido pero altamente significativo de esta circunstancia fue el de Canción del sur (Wilfred Jackson y Harve Foster, 1946) una película de animación de la Disney que es considerado el título maldito de la compañía (http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/11/cultura/1321024920.html). Nunca ha sido comercializado ni en VHS ni en DVD y sobre el mismo ha caído un tupido velo de silencio. Aunque en su día los creadores y directivos de la productora podían considerarla inocente, a día de hoy es fácil que recaiga sobre ella el adjetivo de racista.





A partir de los años 70, títulos como Mandingo (Richard Fleischer, 1975), la serie de televisión Raíces (David Greene, 1977), Amistad (Steven Spielberg, 1997) o Beloved (Jonathan Demme, 1998) adoptaron una visión bastante diferente y ofrecieron retratos con la vocación de ajustarse mucho más a la realidad histórica. Django desencadenado (Quentin Tarantino, 2012), en realidad, va por un camino muy distinto (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/django-desencadenado-o-la-venganza-no.html) Es evidente, de cualquier modo, que la gran película sobre la esclavitud no se ha realizado aún y este film del realizador británico Steve McQueen (que, con anterioridad, ya había realizado dos films rodeados por la polémica como Hunger -2008- y Shame -2011-) pretende llegar a serlo.








jueves, 12 de diciembre de 2013

LA GRAN BELLEZA (o la vita non è cosí dolce *)

TÍTULO: La gran belleza. TÍTULO ORIGINAL: La grande bellezzaAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Italia-Francia. DIRECCIÓN: Paolo Sorrentino. GUIÓN: Paolo Sorrentino y Umberto Contarello. MÚSICA ORIGINAL: Lele Marchitelli. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Luca Bigazzi. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Carlo Buccirosso, Iaia Forte, Pamela Villoresi, Galatea Ranzi, Franco Graziosi, Giorgio Pasotti, Massimo Popolizio, Sonia Gessner, Anna Della Rosa, Luca Marinelli, Serena Grandi, Isabella Ferrari, Fanny Ardant. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.wandavision.com/site/sinopsis/la_gran_belleza.

Desde que Roberto Rossellini inventara el neorrealismo cinematográfico con Roma, città aperta (1945) el cine italiano ha sido un debate permanente (y sutil) sobre los modos y maneras en que hay que retratar la vida y la realidad o, mejor, qué modos y qué maneras son los idóneos para que el retrato sea fiel y auténtico. Aunque lo que hizo el movimiento liderado por, el ya citado, Rossellini, Vittorio de Sica, Luchino Visconti, Giuseppe De Santis, Alberto Lattuada o Pietro Germi, rodando en las calles de las ciudades y los pueblos, sin decorados artificiales y utilizando, en muchos casos, actores no profesionales, parecía ser lo más adecuado, pronto empezó a tenerse la sensación de que había algo que, a pesar del esfuerzo por hacer un retrato veraz de las circunstancias, se perdía en el camino. 



Roma, ciudad abierta


Por ello, el neorrealismo, en sentido estricto, fue un movimiento efímero, que sólo duró unos cinco años y que dejó paso pronto a propuestas más avanzadas. Desde el refinamiento estético de Visconti en Senso (1954) o El gatopardo (1963), pasando por la indagación metafísico-sociológica de Antonioni en La aventura (1960) o El eclipse (1962) hasta la introspección psicológica de Bertolucci en El último tango en París (1972) o histórica en Novecento (1976) son, en última instancia, alternativas que vienen a desmentir al neorrealismo y que buscan la veracidad por cauces claramente diferenciados. Sólo en cierto modo, Pier Paolo Pasolini en films como Accatone (1961) o Mamma Roma (1962) se mantuvo fiel a los postulados iniciales e, incluso, en las obras más alejadas de la temática realista (como El evangelio según San Mateo: http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/04/rec-3-genesis-o-apologia-de-la.html) se mantuvo estrechamente ligado a los mismos. 


Fragmento de Senso



Fragmento de La aventura



Fragmento de Accatone



Fragmento de Novecento


Un caso peculiar es el de Fellini. Aunque su primer film, codirigido con Alberto Lattuada, Luces de variedad (1950) y en los posteriores, ya en solitario como El jeque blanco (1952), Los inútiles (1953), La Strada (1954), Il bidone (1955) o Las noches de Cabiria (1957), parece que continúa la tradición neorrealista, su obra es un progresivo alejamiento de ella, de modo que la presencia creciente del mundo del circo y de la farándula, de un barroquismo exuberante y de un lirismo muy personal llevan a obras originales e inclasificables como La dolce vita (1960), Ocho y medio (1963), Giulietta de los espíritus (1965), Roma (1972) o Amarcord (1973).



Fragmento de La dolce vita
  

La gran paradoja es que películas más poéticas que narrativas, más emocionales que realistas, puedan ser consideradas como expresión de quintaesencia de lo italiano, como, más o menos, se afirmaba en Nine (2009) de Rob Marshall:




Todo esto viene a cuento del último film de Paolo Sorrentino (que ha sido el gran triunfador en la reciente gala de los premios del cine europeo, en la que ha conseguido los galardones a mejor película, mejor director, mejor actor y mejor montaje: http://www.fotogramas.es/Noticias/Premios/Paolo-Sorrentino-triunfa-en-los-Premios-del-Cine-Europeo-2013)  que, mejor posiblemente que lo que podamos leer, ver y oír en los medios de comunicación, nos muestra la Italia en la que Berlusconi ha reinado, mandado y gobernado (y, de paso, en la que se ha divertido bastante, ¿por qué no decirlo?).




jueves, 5 de diciembre de 2013

EL CONSEJERO (o cuando Ridley Scott se convirtió en una mezcla de Tarantino y los hermanos Coen y Cormac McCarthy se quiso transmutar en Jim Thompson y ambos fallaron en el intento)



TÍTULO: El consejero. TÍTULO ORIGINAL: The CounselorAÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos-Reino Unido. DIRECCIÓN: Ridley Scott. GUIÓN: Cormac McCarthy. MÚSICA ORIGINAL: Daniel Pemberton. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Dariusz Wolski. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Michael Fassbender, Penélope Cruz, Cameron Diaz, Javier Bardem, Brad Pitt, Bruno Ganz, Rosie Perez, Edgar Ramirez, Frank Spano, Fernando Cayo, Dean Norris, Ruben Blades, Natalie Dormer, Goran Visnjic. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.thecounselormovie.com/es/#!/characters

El consejero es la segunda película de Ridley Scott que tenemos ocasión de comentar en este blog tras hacerlo el año pasado con Prometheus (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/09/prometheus-o-el-moderno-frankenstein.html). Con un director tan genial e irregular como Scott, y con su proverbial alternancia de obras maestras y títulos decepcionantes, cabía pensar que, tras la frustración que supuso su anterior film, en este tocaba que nos resarciera y nos proporcionara una gran película. La participación en el reparto de Michael Fassbender, Penélope Cruz, Javier Bardem y Brad Pitt y la autoría del novelista Cormac McCarthy en el guión (autor de las obras originales en las que se basaron Todos los caballos bellos –Billy Bob Thornton, 2000-, No es país para viejos –Joel y Ethan Coen, 2007- y La carretera –John Hillcoat, 2009-) invitaban al optimismo. Sin embargo, el resultado final no llega a ser especialmente estimulante.

Quizás, el primer gran problema de El consejero es que, aparte de su condición de guionista, Cormac McCarthy es productor de la película. Con ello, supongo que no habrá nadie que se haya atrevido a decirle que el guión necesitaba ser rehecho para narrar con mayor claridad una historia que no deja de estar confusa en ningún momento. Porque los problemas de un abogado que decide entrar en el negocio de las drogas (más o menos, de eso parece que va la película), son contados, desde los primeros minutos del film, de una forma absolutamente críptica y con constante uso (y abuso) de elipsis, sin que el espectador pueda conectar con los personajes y la narración hasta casi la mitad del metraje.