Translate

miércoles, 26 de febrero de 2014

HER (o "no es bueno que el hombre esté solo")


TÍTULO: Her. TÍTULO ORIGINAL: Her. 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Spike Jonze. MÚSICA ORIGINAL: Arcade Fire. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Hoyte Van Hoytema. MONTAJE: Jeff Buchanan y Eric Zumbrunnen. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde, Chris Pratt, Matt Letscher, Laura Kai Chen, Scarlett Johansson (voz), Brian Cox (voz). PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.her-lapelicula.es/ y http://www.herthemovie.com/.

El filósofo, teólogo, historiador, narrador y poeta andalusí Ibn Hazm de Córdoba (994-1064) escribió en torno al año 1023 una obra titulada El collar de la paloma (la cual cuenta con una magnífica traducción al castellano realizada por el insigne arabista Emilio García Gómez). En ella, al modo del Ars Amandi de Ovidio, el autor habla de las distintas modalidades de amor, da consejos y sugerencias y ofrece su visión sobre el tema. En uno de sus pasajes, Ibn Hazm comenta casos de hombres que se enamoran de mujeres que no son reales. En un rasgo de insólita modernidad, más propio del pensamiento de Freud que de un autor musulmán del siglo XI, el autor culpa de este tipo de hechos a la represión sexual o a motivos similares. Ocho siglos después, otro autor también nacido en Andalucía, Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) incluía en Rimas y Leyendas un relato titulado “El rayo de luna”. En él, se cuenta la historia de Manrique, un noble caballero de Soria que, en mitad de la noche, entrevé a una mujer vestida de blanco de la que se enamora perdidamente. Tras dos meses de infructuosa búsqueda, al final descubre que la imagen no era más que la ilusión óptica provocada por un caprichoso rayo de luna.



Como podrán comprobar, la historia que se cuenta en Her es, de este modo, mucho menos innovadora de lo que en un principio pueda parecer (en el cine, además, ya hemos visto casos de atracción tan extraña como el de Tamaño natural -1974- de Luis García Berlanga). Porque aunque Her sea una película que habla de un futuro relativamente lejano en el que cualquier persona se puede enamorar del sistema operativo de su ordenador (¿o es, más bien, de la voz que lleva incorporado de fábrica?), las motivaciones profundas que llevan a una situación de ese tipo no han variado realmente tanto en mil años de historia.


Spike Jonze nos había sorprendido hasta la fecha con historias profundamente curiosas y originales como Cómo ser John Malkovich (1999), en la que un extraño túnel conduce a la mente del susodicho actor, Adaptation (El ladrón de orquídeas) (2002), sobre los problemas de un guionista para convertir una novela en película, o Donde viven los monstruos (Where the Wild Things Are, 2009), adaptación de un clásico infantil de Maurice Sendak en la que un niño se convierte en rey de los monstruos. Por tanto, para quien conozca la trayectoria previa del realizador, no le resultará muy sorprendente el sugerente relato de amor cibernético que se nos cuenta en Her.

 







jueves, 20 de febrero de 2014

ALABAMA MONROE (o si cantas country, acabarás llorando)



TÍTULO: Alabama Monroe. TÍTULO ORIGINAL: The Broken Circle Breakdown. 2012. NACIONALIDAD: Bélgica-Países Bajos. DIRECCIÓN: Felix Van Groeningen. GUIÓN: Carl Joos, Felix Van Groeningen y Charlotte Vandermeersch, adaptando una obra de Johan Heldenbergh y Mieke Dobbels. MÚSICA ORIGINAL: Bjorn Eriksson. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Ruben Impens. MONTAJE: Nico Leunen. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Johan Heldenbergh, Veerle Baetens, Nell Cattrysse, Geert Van Rampelberg, Nils De Caster, Robbie Cleiren, Bert Huysentruyt, Jan Bijvoet. PÁGINA WEB OFICIAL: http://golem.es/alabamamonroe/ y http://www.thebrokencirclebreakdown.com/.

Hasta la fecha, hay pocos directores belgas que hayan conocido una trascendencia significativa fuera de las fronteras de su país. Hay que mencionar a Jacques Feyder, que realizó la mayor parte de su obra en Francia y que cuenta en su haber con dos grandes clásicos como La Atlántida (1924) y La kermesse heroica (1935), a André Delvaux, con títulos tan interesantes como El hombre del cráneo rasurado (1966) y Un soir, un train (1968) – protagonizada por Yves Montand y Anouk Aimée- y los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne, quienes han ganado dos Palmas de Oro en el Festival de Cannes con Rosetta (1999) y El niño (2005). Alabama Monroe, dirigida por Felix Van Groeningen (que cuenta en su haber con cuatro largometrajes incluyendo el que hoy reseñamos) es una película que ha conseguido una repercusión notable en virtud de su exitoso paso por los festivales de Berlín (donde consiguió el Premio del Público en la Sección Panorama), Tribeca (donde se alzó con los Premios a la Mejor Interpretación Femenina y al Mejor Guión de un Film Narrativo) y Sevilla (donde ganó el Premio del Público) y por la nominación a los Oscar 2013 en la categoría de Mejor Película en Lengua no Inglesa.

Aparentemente, esta película de Felix Van Groeningen rompe con la línea más conocida del cine belga de las últimas décadas. La primera imagen que se nos vendría a la mente si recordamos las películas de Delvaux o de los Dardenne es la de personajes extraños y herméticos deambulando por calles vacías y desoladas de la gran ciudad. Algo que parece estar más conectado con el cine escandinavo que, por ejemplo, con el más cercano cine francés. Alabama Monroe narra las vicisitudes de una pareja belga dedicada profesionalmente a la música country. La estética y, por supuesto, la banda sonora remiten a formas y fondos del cine estadounidense pero, conforme va avanzando la trama, nos daremos cuenta que, debajo de la superficie, late el mismo trasfondo angustiado y existencialista que en las películas de los directores antes citados. Si había una película que se titulaba Si hoy es martes, esto es Bélgica (If It's Tuesday, This Must Be Belgium, 1969), dirigida por Mel Stuart, tratándose de cine podríamos decir algo así como que "si esto es Bélgica, esto debe ser triste (muy triste)".





miércoles, 19 de febrero de 2014

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS (o “el brillo de una canción”)



ASIGNATURAS PENDIENTES
 

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS (o “el brillo de una canción” *)

TÍTULO: Vivir es fácil con los ojos cerrados. TÍTULO ORIGINAL: Vivir es fácil con los ojos cerradoAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN Y GUIÓN: David Trueba. MÚSICA ORIGINAL: Pat Metheny. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Daniel Vilar. MONTAJE: Marta Velasco.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Javier Cámara, Natalia de Molina, Francesc Colomer, Ramón Fontserè, Rogelio Fernández, Jorge Sanz, Ariadna Gil. PÁGINA WEB OFICIAL: http://viviresfacilconlosojoscerrados.wordpress.com/ y https://es-es.facebook.com/viviresfacillapelicula.


En “La autopista del sur”, cuento de Julio Cortázar publicado en su libro Todos los fuegos el fuego (título que incluye una incongruencia gramatical o solecismo, algo que tiene su importancia en la película que hoy comento), se produce un enorme atasco en la autopista que va entre Fontainebleau y París, el cual se prolonga durante varios meses. A raíz del mismo, surge espontáneamente una especie de comunidad ideal que se disuelve, como si no hubiera sucedido nada, cuando el colapso llega a su fin (el cuento, por cierto, fue adaptado para el cine por Luigi Comencini en 1979, bajo el nombre de El gran atasco y con las actuaciones de un destacado reparto del que hay que citar -entre otros- a Alberto Sordi, Annie Girardot, Fernando Rey, Ángela Molina, Marcello Mastroianni, Stefania Sandrelli, Ugo Tognazzi, Miou-Miou, Gérard Depardieu, Francisco Algora, José María Prada, José Vivó y José Sacristán). Vivir es fácil con los ojos cerrados también podría hablar de un paréntesis en la vida de tres personas (un profesor de inglés que quiere hablar con John Lennon durante la estancia de este en un rodaje en Almería y dos jóvenes que se han escapado de un entorno que les ahoga), paréntesis que se cierra de forma tan inesperada como se abrió. Pero la película no se centra claramente en ese tema.

En La tentación (A Walk on the Moon, 1969) de Tony Goldwyn, Diane Lane y Viggo Mortensen vivían un romance (adúltero por parte de ella) a la vez que las noticias de la llegada del hombre a la Luna y de la celebración del Festival de Woodstock impactaban con gran fuerza en la sociedad estadounidense. También podríamos pensar que Vivir es fácil… intenta hacer algo parecido, marcando paralelismos entre el desarrollo de hechos de gran relevancia y las vivencias de los protagonistas. Pero tampoco. Porque, aunque algunas imágenes al principio sirven para contextualizar la época en que se desarrolla la acción, enseguida esa vertiente de la historia pasa a un segundo lugar.

En Lejos del cielo (Far from Heaven, 2002), Todd Haynes utilizaba el modelo del melodrama más clásico (el de Douglas Sirk) para abordar aquello que no se mostraba en la época en que dicho modelo conoció su apogeo y narraba cómo Julianne Moore se enfrentaba a la revelación de la homosexualidad de su marido. Pero Vivir es fácil..., aunque emplea a conciencia un tono muy sesentero en su fotografía y se esmera en reconstruir muchos detalles de esa década, no se atreve a realizar una propuesta estética tan arriesgada como la que proponía la película citada.

También cabía la opción de hacer algo parecido a lo que Cameron Crowe hizo en Casi famosos (Almost Famous, 2000), poniendo en primer plano la importancia del rock y del pop en la juventud de los 60 y construyendo, sobre esa base, una historia de maduración. No se puede negar que algo de eso hay. Pero tampoco parece ser el eje de la película de David Trueba.

Porque el gran problema de Vivir es fácil con los ojos cerrados es que, a fuerza de querer ser muchas cosas, no acaba decantándose por ninguna.







viernes, 14 de febrero de 2014

NEBRASKA (o el corazón tiene razones que la razón no entiende)



TÍTULO: Nebraska. TÍTULO ORIGINAL: Nebraska: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Alexander Payne. GUIÓN: Bob Nelson. MÚSICA ORIGINAL: Mark Orton. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Phedon Papamichael. MONTAJE: Kevin Tent. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Bruce Dern, Will Forte, June Squibb, Bob Odenkirk, Stacy Keach, Mary Louise Wilson, Rance Howard, Tim Driscoll, Devin Ratray, Angela McEwan, Glendora Stitt, Elizabeth Moore, Kevin Kunkel, Dennis McCoig, Ronald Vosta, Missy Doty, John Reynolds. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.nebraska-lapelicula.es/.

No son pocas las películas que abordan la problemática de la tercera edad, las dificultades para mantener viva la capacidad de afrontar nuevos retos e ilusiones, las frustraciones derivadas de hacer recapitulaciones y balances de la trayectoria vital que pueden no ser muy favorables y los conflictos generacionales que se convierten en callejones sin salida. Desde El último (1924) de F. W. Murnau, pasando por Dejad paso al mañana (Make Way for Tomorrow, 1937) de Leo McCarey, Umberto D (1952) de Vittorio de Sica, Cuentos de Tokio (Tôkyô monogatari, 1953) de Yasujiro Ozu,  En el estanque dorado (On Golden Pond, 1981) de Mark Rydell, Cocoon (1985) de Ron Howard, Venus (2006) de Roger Michell, hasta llegar a las más recientes Amor (2012) de Michael Haneke (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/01/amor-o-la-cara-oculta-del-romanticismo.html) o Una familia de Tokio (2013) de Yoji Yamada (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/11/una-familia-de-tokio-o-como-seria-john.html), abundan las reflexiones sobre el último tramo de la vida y las circunstancias que el mismo conlleva. El cine español tampoco ha sido una excepción y podemos destacar títulos como muchos de los protagonizados por Paco Martínez Soria (Abuelo Made in Spain -1969-, El padre de la criatura -1972-, El abuelo tienen un plan (1973) y Estoy hecho un chaval (1977) de Pedro Lazaga y Es peligroso casarse a los 60 -1981- de Mariano Ozores), La familia, bien, gracias (1979) de Pedro Masó, Padre nuestro (1985) de Francisco Regueiro, Fuera de juego (1991) de Fernando Fernán Gómez., ¿Y tú quién eres? (2007) de Antonio Mercero o la película de animación Arrugas (2011) de Ignacio Ferreras, basada en el cómico homónimo de Paco Roca.

Nebraska reúne muchos de los aspectos que aparecen en las películas anteriormente mencionadas. Woody Grant (interpretado por Bruce Dern) recibe una carta en la que se le anuncia que ha ganado un premio de un millón de dólares en una lotería. A pesar de que la misiva tiene toda la pinta de ser un timo en toda regla, él se obceca en querer atravesar Montana, Dakota del Sur y llegar hasta Nebraska para cobrar el presunto premio. Conforme avanza el film, la trama del premio de la lotería va revelándose como un simple macguffin que va dejando paso al verdadero tema central de la historia: el ansia del protagonista por encontrar un motivo que dé sentido a una vida aparentemente fracasada, su necesidad de revancha sobre unas circunstancias que han enterrado sus planes e ilusiones y sus conflictos con su mujer, sus hijos, su familia y sus antiguos amigos. Recordemos que el término macguffin tiene su origen en la narrativa de Alfred Hitchcock (aunque, con posterioridad, ha pasado a formar parte habitual del lenguaje cinematográfico) y hace referencia a un elemento que se convierte en detonante de la trama pero que acaba relegado a un papel secundario conforme avanza la historia. Como ejemplos paradigmáticos en el caso del maestro del suspense, podemos citar el de la subtrama del uranio en Encadenados (Notorious, 1946), la misteriosa identidad del señor Kaplan en Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959), el robo que comete Janet Leigh en Psicosis (1960), la broma de Tippi Hedren a Rod Taylor en Los pájaros (The Birds, 1963) o la huida del oficial de los servicios secretos soviéticos en Topaz (1969). La clave del macguffin es que se puede resolver o no, pero, en cualquiera de los casos, cede el paso a la auténtica trama central de la película.




lunes, 10 de febrero de 2014

GENTE EN SITIOS Y LA HERIDA


Hoy, empiezo con un pequeño recordatorio con motivo de la muerte de Phiilip Seymour Hoffman. En nuestra sección “Asignaturas pendientes”, comento las películas españolas Gente en sitios y La herida. Termino con el palmarés de los Goya 2013.


PHILIP SEYMOUR HOFFMAN IN MEMORIAM



 
1967-2014



El pasado 2 de febrero, nos sorprendimos con la desagradable noticia del fallecimiento del gran actor Philip Seymour Hoffman (http://www.rtve.es/noticias/20140202/hallan-muerto-actor-estadounidense-philip-seymour-hoffman/868660.shtml). Hoffman era, sin duda, uno de los más importantes actores de su generación. Ganó el Oscar y el Globo de Oro a la mejor interpretación masculina por su papel en Capote (2005) de Bennett Miller. En este blog, hemos comentado tres películas en las que él intervino y en las que, sin excepción, alabamos las interpretaciones de este magnífico intérprete:




Descanse en paz.


ASIGNATURAS PENDIENTES

GENTE EN SITIOS (o “una, grande y zombi” *)

TÍTULO: Gente en sitios. TÍTULO ORIGINAL: Gente en sitiosAÑO: 2013. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN, GUIÓN Y FOTOGRAFÍA: Juan Cavestany. MÚSICA ORIGINAL: Nick Powell y Aaron Rux. MONTAJE: Juan Cavestany y Raúl de Torres.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Roberto Álamo, Ernesto Alterio, Carlos Areces, Raúl Arévalo, Enric Benavent, Josean Bengoetxea, Luis Bermejo, Jorge Bosch, Javier Botet, Jorge Cabrera, Luis Callejo, Esperanza Candela, Antonio de la Torre, Tusti de las Heras, Jose Ángel Egido, Israel Elejalde, Irene Escolar, Miguel Esteban, Eduard Fernández, Nuria Gallardo, Francesc Garrido, Raquel Guerrero, Javier Gutiérrez, Javivi, Raúl Jiménez, Eva Llorach, David Luque, Coque Malla, Silvia Marsó, Diego Martín, Toni Martínez, Rodrigo Poisón, Tomás Pozzi, Juan Antonio Quintana, Eulalia Ramón, Martiño Rivas, Ana Rujas, Gustavo Salmerón, Alberto San Juan, Clara Sanchís, Santiago Segura, Ernesto Sevilla, Adriana Ugarte, Tristán Ulloa, Eduardo Velasco, Maribel Verdú, Julián Villagrán. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.cameo.es/gente-en-sitios.

De vez en cuando, el cine español ofrece algunos títulos de culto que se convierten en referencias ineludibles para determinados segmentos de público (los cinéfagos empedernidos, los amantes del cine de género, los degustadores de rarezas…). Dejando aparte las películas de Jesús Franco y Paul Naschy (cuya filmografía completa es de culto para determinados sectores de aficionados de todo el mundo), cabe mencionar films como La torre de los siete jorobados (1944) de Edgar Neville, El extraño viaje (1964) de Fernando Fernán Gómez, Arrebato (1980) de Iván Zulueta (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2012/07/malas-noticias-too-big-to-fail-o.html), Remando al viento (1988) de Gonzalo Suárez o Amanece, que no es poco (1989) de José Luis Cuerda. Podríamos intentar delimitar qué es, exactamente, un film de culto, pero, por desgracia, es más fácil identificarlos que definirlos con una mínima precisión. En líneas generales, podríamos decir que son títulos poco convencionales, que no cuentan con un favor masivo por parte del público pero sí son referencia para públicos muy concretos, que los consideran obras maestras indiscutibles. Lo habitual es que haya que dejar pasar algún tiempo antes de poder englobar un título dentro de la categoría mencionada. Arrebato, por ejemplo, se estrenó sin pena ni gloria en 1980, las críticas (salvo una en la extinta Cambio 16) fueron negativas y no fue hasta su reposición, un año más tarde, en los cines Alphaville de Madrid cuando adquirió su condición de mito, permaneciendo durante un año en cartelera en las sesiones de madrugada de los fines de semana.  Las críticas de Amanece, que no es poco tampoco fueron muy positivas (aquí tienen la de El País para que lo comprueben: http://elpais.com/diario/1989/01/20/cultura/601254004_850215.html) y sólo fue nominada a tres Goya (Mejor Guión Original, Mejor Sonido y Mejores Efectos Especiales), sin que ganara ninguno. Ahora, es alabada y tenida en la más alta estima (http://blogs.libertaddigital.com/confesiones-de-un-cinepata/celebrando-amanece-que-no-es-poco-12564/, http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/dias-cine-25-aniversario-amanece-poco/2321492/). Con el riesgo que implica decirlo, creo que Gente en sitios tiene muchos puntos a su favor para unirse al reducido grupo que estoy comentando. Por sus especiales características y porque, aunque no lo parezca, viene a reflejar el estado de ánimo de una época.




viernes, 7 de febrero de 2014

LA GRAN ESTAFA AMERICANA y LA VENUS DE LAS PIELES


LA GRAN ESTAFA AMERICANA (o el arte de la supervivencia)

TÍTULO: La gran estafa americana. TÍTULO ORIGINAL: American Hustle. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: David O. Russell. GUIÓN: Eric Warren Singer y David O. Russell. MÚSICA ORIGINAL: Danny Elfman. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Linus Sandgren. MONTAJE: Alan Baumgarten, Jay Cassidy y Crispin Struthers. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Christian Bale, Bradley Cooper, Amy Adams, Jeremy Renner, Jennifer Lawrence, Robert de Niro, Louis C. K., Jack Huston, Michael Peña, Shea Whigham, Alessandro Nivola, Elisabeth Röhm, Paul Herman, Saïd Taghmaoui, Matthew Russell, Thomas Matthews, Adrian Martinez, Anthony Zerbe, Colleen Camp. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.tripictures.com/web/american-hustle/ y http://www.americanhustle-movie.com/site/.

Cuenta una historia que un padre dejó en herencia a sus tres hijos once monedas de oro. En el testamento, estipuló que la mitad de las monedas serían para su hijo mayor, una cuarta parte para su hijo mediano y una sexta parte para su hijo menor. Como, al hacer la división, no salían números enteros, no sabían cómo proceder. Un forastero que pasaba por el pueblo vio cómo se debatían entre dudas y alternativas que no les acababan de convencer y, entonces, se acercó a ellos y les propuso una salida a su dilema:

- Mirad, como no sabéis qué hacer, ¿por qué no probáis con la solución que se me ha ocurrido? Lo que voy a hacer es añadir una moneda de oro que yo tengo a las once que os ha dejado vuestro padre.

- Pero, ¿está dispuesto usted a perder una moneda de oro por hacer un favor a unos desconocidos? - dijo el hijo mayor.

- Ya veréis que no va a haber problema...

Una vez que había doce monedas a repartir, el hijo mayor tomó las seis monedas que le correspondían (la mitad). El hijo mediano tomó tres (la cuarta parte). Y el hijo menor, dos (la sexta parte). Por lo tanto, entre los tres hermanos se repartieron once monedas. El forastero tomó la moneda sobrante (que era la que él había añadido) y siguió su camino.

Esta historia es pertinente a la hora de hablar de La gran estafa americana por dos motivos. El primero, porque en su trama hay un personaje que interviene para poner en marcha todo el conflicto y que, como la moneda del forastero, acaba desapareciendo a pesar de que ha sido la pieza fundamental para activar el mecanismo. El segundo, porque echo de menos al principio del film una imagen o metáfora similar para que el sorpresivo desenlace no nos pille tan a contrapié.







Recordemos cómo, en Match point (2005), Woody Allen empezaba con una pelota de tenis que iba pasando a uno y a otro lado de la cancha para acabar dando en el filo de la red y mantenerse en el aire con incierto resultado. Gracias a esa imagen inicial y otra similar, casi al final de la película, en la que no sabíamos de qué lado de la barandilla iba a caer un anillo, lograba sustentar el significado de la historia y de su reflexión sobre los caprichos del azar. La gran estafa americana carece de esa transparencia y de esa claridad de intenciones. Posiblemente porque fía demasiado a que el espectador termine boquiabierto con su desenlace y ello provoca que el guión oculte demasiado sus cartas y los detalles de la trama queden difuminados más de lo que sería conveniente. Otra consecuencia de su planteamiento es que el tono del film va sufriendo cambios bruscos a lo largo de su desarrollo sin que parezca llegar a encontrar uno en el que se sienta definitivamente cómodo: su comienzo nos hace recordar a Uno de los nuestros (1990) de Martin Scorsese, su parte intermedia es una mezcla de Espía por mandato (1962) de George Seaton, El golpe (1973) de George Roy Hill y La noche es nuestra (2007) de James Gray pero su tramo final se aproxima a La tapadera (1993) de Sidney Pollack.










A pesar de ello, la película se salva y se puede contemplar con agrado por dos factores fundamentales. El primero, el magnífico diseño de producción que logra recrear los últimos años 70 con plena credibilidad. El segundo, las espléndidas interpretaciones de los protagonistas, destacando especialmente las de Christian Bale, Amy Adams y Jennifer Lawrence. El trabajo de los actores suple de forma sobrada las carencias del guión y logra proporcionar sustancia dramática a los conflictos en los que se encuentran atrapados los personajes y a los dilemas éticos a los que, impensadamente, se ven abocados, ya que, quienes se han limitado a intentar ir sobreviviendo a salto de mata, vislumbran que hay límites que no se deben sobrepasar.

Nominada a diez Oscar (Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor - Christian Bale-, Mejor Actriz - Amy Adams-, Mejor Actor de Reparto - Bradley cooper-, Mejor Actriz de Reparto - Jennifer Lawrence-, Mejor Guión Original, Mejor Diseño de Producción, Mejor Vestuario y Mejor Montaje), hay que considerar muy justificadas las nominaciones al reparto, al diseño de producción y al vestuario pero desproporcionado el número total obtenido en relación a otra películas como El lobo de Wall Street, Gravity o 12 años de esclavitud cuya calidad es, indudablemente, superior.



Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: Las interpretaciones de Christian Bale, Amy Adams y Jennifer Lawrence.

Lo que menos me gustó: La película nunca acaba de tener claros su tono y su ritmo.




LA VENUS DE LAS PIELES (o los fantasmas atacan al jefe)


TÍTULO: La Venus de las pieles. TÍTULO ORIGINAL: La Vénus à la fourrure. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Francia-Polonia. DIRECCIÓN: Roman Polanski. GUIÓN: David Ives y Roman Polanski, adaptando una obra teatral de David Ives, inspirada, a su vez, en la novela homónima de Leopold von Sacher-Masoch. MÚSICA ORIGINAL: Alexandre Desplat. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Pawel Edelman. MONTAJE: Hervé de Luze y Margot Meynier. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Emmanuelle Seigner, Mathieu Amalric. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.wandavision.com/site/sinopsis/la_venus_de_las_pieles.



“DIONISO: ¡Mujeres, nuestro hombre penetra en la red! Acudirá ante las bacantes, adonde va a pagar la pena con su muerte. ¡Dioniso, tuya es la acción!¡Que no está lejos! Le castigaremos. Primero sácale de sus cabales insuflándole una ligera locura. Porque, si piensa con sensatez, me temo que no quiera revestir el atuendo femenino. Pero si se le aparta de su sensatez lo hará. Quiero que él sirva de escarmiento y risa a los tebanos, cuando yo le conduzca con hábito de mujer a través de la ciudad, después de sus amenazas de antes, en las que resultaba tan tremendo. Pero voy a ajustar a Penteo el adorno con el que saldrá para el Hades, degollado en las manos de su madre. Conocerá al hijo de Zeus, a Dioniso, que es un dios por naturaleza en todo su rigor, el más terrible y el más amable para los humanos.”


(Pasaje de Las Bacantes de Eurípides)


“- ¿No me conocéis aún? Sí, soy cruel: ya que tanto te gusta esa palabra. ¿Pero no tengo derecho para serlo? El hombre es el que solicita, la mujer es lo solicitado. Esta es su ventaja única, pero decisiva. La naturaleza la entrega al hombre por la pasión que le inspira, y la mujer que no hace del hombre su súbdito, su esclavo, ¿qué digo?, su juguete, y que no le traiciona riendo, es una loca.”


(Pasaje de La Venus de las pieles de Leopold von Sacher-Masoch)




Según se dice en un momento dado en esta película, la novela de Leopold von Sacher-Masoch que le da título entronca con la tragedia de Eurípides Las bacantes. En ambas obras, una divinidad se rebaja a descender entre los mortales para dejar claros su poder y su magnificencia. En el caso de la tragedia griega, era el dios Dioniso. En el caso de la novela austríaca de 1870, era la diosa Venus. Esta película (con la intermediación de la obra teatral de David Ives, adaptación, a su vez, de la novela antes citada) recoge ese espíritu y habla, a su modo, de divinidades que imponen su ley. Sólo que, más que divinidades, son, más bien, fantasmas oscuros que sólo salen a la luz en ambientes claustrofóbicos y en situaciones alejadas de la rutina y la normalidad.


No es la primera vez que Polanski se sirve de un reparto reducido y de un escenario cerrado para indagar en los abismos de la psique. Ya en este blog comentamos Un dios salvaje (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/12/un-metodo-peligroso-y-un-dios-salvaje.html), donde sólo había cuatro actores. Pero, si repasamos su filmografía anterior, ello no es ninguna rareza. Ya en su primera película, El cuchillo en el agua (1962), el reparto se limitaba a tres personajes. En Repulsión (1965), buena parte del metraje se lo llevaba una Catherine Deneuve en solitario delirando en el interior de una casa vacía. Callejón sin salida (1966) y La semilla del diablo (1968) también se caracterizaban por un pequeño elenco interactuando en edificios que parecían, más bien, laberintos sin salida. En La muerte y la doncella (1994), eran tres personajes los que, prácticamente, centraban la acción. Se puede llegar a plantear si la auténtica vocación de Polanski no es hacer este tipo de películas en vez de las que pasan por ser sus clásicos genuinos como Chinatown (1974), Tess (1979) o El pianista (2002). La Venus de las pieles no hace más que alimentar nuestras dudas.