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lunes, 24 de marzo de 2014

17º FESTIVAL DE MÁLAGA - CINE ESPAÑOL - JORNADA 4

Hoy, en la cuarta jornada del Festival de Málaga, nos enfrentamos a una situación paradójica. Tenemos una película sumamente interesante que puede ser que no tenga un éxito masivo de público. Y tenemos una película que puede triunfar en taquilla pero que a mí no me ha acabado interesando demasiado. A ver cómo lo exponemos...


10.000 KM. (o ¿la distancia es el olvido?)

TÍTULO: 10.000 Km. TÍTULO ORIGINAL: 10.000 KmAÑO: 2014. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN: Carlos Marques-Marcet. GUIÓN: Carlos Marques-Marcet y Clara Roquet. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Dagmar Weaver-Madsen. MONTAJE: Juliana Montañés.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Natalia Tena y David Verdaguer. PÁGINA WEB OFICIAL: https://www.facebook.com/10000kmfilm?fref=ts.

Toda película u obra narrativa en general parte de un convenio entre creador y espectador/lector/receptor. El creador propone unas reglas y quien se convierte en usuario de la obra tiene que aceptarlas. Si este no las acepta, no hay juego. Si alguien no acepta que un señor con una capa roja pueda volar por el aire, ¿para qué vamos a leer los cómics de Superman o ver sus adaptaciones cinematográficas? Si no nos parece verosímil que, en cualquier película, los personajes nunca tengan problemas para aparcar, ¿para qué vamos a ir a ver una película donde aparezcan automóviles? Lo que creemos lógico, no son más que puras convenciones. Esto no es sólo una disquisición teórica aplicada al cine sino que se puede aplicar a otros órdenes de la vida, que también se rigen por acuerdos tácitos. Se supone que los dos miembros de una pareja han de vivir juntos. Pero, ¿qué sucede si, por motivos de trabajo, esos dos miembros están separados entre ellos por 10.000 km.?¿En qué medida podemos decir que sigue existiendo una relación de pareja?¿Cómo afecta ello al vínculo que existe entre dos personas? Si nos sacan de la convención, nos movemos en arenas movedizas...


Carlos Marques-Marcet que, hasta la fecha, ha realizado numerosos cortos (como 5456 Miles Away -2010-, Say Goodnight -2011- o The Yellow Ribbon -2012-), debuta en el largometraje con una historia sobre el amor a distancia. Un chico y una chica que se quieren y viven juntos en Barcelona pero a ella, que es fotógrafa artística, le surge una oferta irrechazable en Los Angeles. Y, ahora, ¿qué? Pues nada, que la convención se ha roto.







La película está narrada de una forma bastante original. Sólo dos actores y con una voluntad de estilo en el terreno visual digna de encomio. Empieza con un largo plano-secuencia, brillantemente ejecutado y sigue el devenir de los protagonistas a través de sus conversaciones mediante el chat y la webcam, sus visitas a las redes sociales, sus intercambios de correos electrónicos y mensajes vía informática... Minimalismo pero lleno de sentimientos. Y, aquí, el espectador tendrá que aceptar esta forma de narración que no es mejor ni pero sino, seguramente, la más adecuada para retratar la realidad de nuestro tiempo. Si la aceptas, disfrutarás de la historia. Si no la aceptas, no entrarás en ella. Pero no se puede menos que reconocer que hay que encontrar nuevos caminos si se quieren contar historias diferentes o contar las historias de siempre de modo radicalmente distinto e innovador. 10.000 km. no es el primer ejemplo (en su momento, ya comentamos en el blog Mapa -2012- de Leon Siminiani - http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/03/mapa-y-searching-for-sugar-man.html - y también habría que recordar, aunque en un sentido narrativo sustancialmente diferente, Redacted -2007- de Brian de Palma). 10.000 km. es un paso más en este camino.

Siendo una película de sólo dos actores, el trabajo de Natalia Tena y David Verdaguer debían ser fundamentales y cumplen sobradamente con el empeño. Natalia Tena, aunque de padres españoles, ha vivido largo tiempo fuera de nuestro país y ha aparecido en numerosos títulos de la franquicia de Harry Potter y en la serie Juego de tronos, mientras que David Verdaguer ha centrado su carrera, hasta la fecha, en el humor. Con su trabajo en 10.000 km. han superado un reto complejo y hay que admitir que se convierten, pese al peso de la factura visual en la realización, en la auténtica alma de la película.

10.000 km. empieza con los dos jóvenes protagonistas haciendo el amor y termina de la misma forma. Pero dista un mundo entre un acto y otro: la distancia les ha revelado la fragilidad de sus sentimientos y la precariedad de sus certezas. La película termina con un silencio que es, básicamente, un interrogante abierto al futuro.




Nota (de 1 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: Las interpretaciones de Natalia Tena y David Verdaguer. Su originalidad visual. La capacidad de reflejar con fuerza los giros de una trama mínima.

Lo que menos me gustó: En algunas ocasiones, hay problemas para entender con claridad las frases.

Incluimos dos videoclips de dos hermosas canciones que tienen mucha importancia en la trama del film:

El don de la belleza de Roger Mas:




Veinte años, que aquí incluimos en una versión en directo de Compay Segundo y Omara Portuondo.


 


De izquierda a derecha: Natalia Tena, Carlos Marques-Marcet, el autor de este blog y David Verdaguer.

KAMIKAZE (o no todos somos genios)

TÍTULO: Kamikaze. TÍTULO ORIGINAL: KamikazeAÑO: 2014. NACIONALIDAD: España. DIRECCIÓN: Álex Pina. GUIÓN: Iván Escobar y Álex Pina. MÚSICA ORIGINAL: Manel Santisteban. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Miguel Ángel Amoedo. MONTAJE: Antonio Frutos.  INTÉRPRETES PRINCIPALES: Álex García, Verónica Echegui, Eduardo Blanco, Leticia Dolera, Carmen Machi, Héctor Alterio, Iván Massagué, María Jesús Hoyos, Daniel Gorvat, Peter Nikolas, Ajay Jethi. PÁGINA WEB OFICIAL: http://warnerbros.es/cine/comedia/kamikaze/.

Alarma en el expreso (1938) de Alfred Hitchcock es considerada la mejor película de la etapa británica de Alfred Hitchcock. Si la analizamos con cuidado, nos daremos cuenta de que el guión presenta debilidades que hacen dudar de su verosimilitud. ¿Acaso es creíble que dos estirados caballeros británicos engañen a la policía para que el tren no detenga su recorrido y así ellos puedan llegar a tiempo para ver la final de los campeonatos de cricket? Pero el gran Hitchcock tenía ese toque genial que permitía hacer verosímil la trama más intrincada. Tan difícil era imitarlo, que ni Gus van Sant copiando plano a plano la versión original para hacer el remake de Psicosis, le salió una obra aceptable y lo único que consiguió fue hacer uno de los mayores bodrios de la historia del cine. Igualmente, cuando Robert Schwentke hizo el remake de Alarma en el expreso con Plan de vuelo: desaparecida (2005), el resultado trama dejó bastante que desear.

Traigo a colación Alarma en el expreso porque la trama de Kamikaze tiene cierto paralelismo con aquella. Un grupo de variopintos pasajeros que se enfrentan, de repente, a una contingencia inesperada. En este caso, es un terrorista suicida que quiere hacer volar un avión sobre Moscú. Pero un gran temporal impide el despegue y el pasaje se tiene que quedar en tierra. Ello obliga al terrorista a conocer a las personas a las que quiere hacer morir junto a él en el atentado que quiere cometer. Pero para mezclar drama con comedia, carcajadas con lágrimas y conseguir un tono homogéneo y coherente a lo largo de todo el metraje, es necesario tener mucha genialidad, no basta con el simple talento. Y muy pocos directores lo consiguen.







Con todo ello, no quiero menospreciar la dirección de Álex Pina, guionista de numerosas series de televisión como Periodistas, Los Serrano, Los hombres de Paco, El barco o Bienvenidos al Lolita. Pero es que lo que quizás ha intentado hacer era lo suficientemente difícil como para que sólo un director muy hábil y experimentado saliera airoso del trance. Una película que mezcla escenas bélicas, comedia típica española, comedia romántica, drama lacrimoso y escenas de acción requiere de un pulso firme que sólo se gana con la genialidad y/o con un oficio muy consolidado.

En el haber de Álex Pina, hay que colocar, no obstante, que consigue hacer una película ágil, que se ve sin demasiado esfuerzo (siempre que el espectador acepte ciertas reglas de juego, como decíamos en la anterior película) y que el film cuenta con las notables interpretaciones de Verónica Echegui, Eduardo Blanco y Héctor Alterio (que siempre están geniales).

Creo que esta película tendrá éxito en taquilla. A lo mejor, tampoco pretendía más.



Nota (de 1 a 10): 5.

Lo que más me gustó: Las interpretaciones de Verónica Echegui, Eduardo Blanco y Héctor Alterio.

Lo que menos me gustó: Está absolutamente descompensada en su tono.

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