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jueves, 31 de julio de 2014

SALVAJES y SÓLO DIOS PERDONA



ASIGNATURAS PENDIENTES

Hoy, en nuestra sección “Asignaturas pendientes”, hablaremos de Salvajes de Oliver Stone y de Sólo Dios perdona de Nicolas Winding Refn.

* * *

A la hora de hablar del cine negro, en este blog siempre he hablado de que hay dos tendencias dentro del mismo: la tendencia arty y la tendencia dirty. La tendencia arty asume que sus películas forman parte de un género que tiene unas reglas concretas y, por tanto, prefiere siempre la estilización y el ajuste a unas normas que afectan al clima, al ritmo, a la fotografía, a las interpretaciones, al fraseo y a otros muchos elementos de la realización. En la medida en que hay toda una serie de títulos que van convirtiéndose en clásicos del género, las obras posteriores utilizan los mismos como referencia y como engarce dentro de un mundo y un universo específicos. Crecientemente, las obras inscritas en la tendencia arty se van desprendiendo de la intención original del género de crítica de unas circunstancias concretas de un momento concreto para adoptar un aire intemporal que logra recrear el espíritu de grandes títulos como Scarface (1932) de Howard Hawks, de Los violentos años veinte (1939) de Raoul Walsh, de  El halcón maltés (1941) de John Huston, de Perdición (1944) de Billy Wilder, de El sueño eterno (1946) de Howard Hawks, de Forajidos (1946) de Robert Siodmak, de Force of evil (1948) de Abraham Polonsky, de Al rojo vivo (1949) de Raoul Walsh, de El beso mortal (1955) de Robert Aldrich o de A quemarropa (1967) de John Boorman. Es decir, el género se van convirtiendo poco a poco en autorreferencial.

Por su parte, las películas de la tendencia dirty utilizan la cobertura del género y emplean algunos de sus tópicos pero, en realidad, lo que pretenden es retratar la realidad circundante y denunciar la situación de violencia, criminalidad y corrupción que reina en ella. Estas películas intentan desprenderse de cualquier referencia anterior, buscan transmitir una sensación de contemporaneidad y, para llamar la atención del espectador sobre la virulenta situación a la que los medios de comunicación suelen dar la espalda, ponen gran énfasis en la violencia y tensión extremas y en la falta de piedad y escrúpulos en que incurren quienes pasan a formar parte del mundo del crimen pero, siempre, asociados a un contexto social, económico y político explícitos y claramente descritos. Hoy, en esta sección, vamos a hablar de dos títulos que ejemplifican a la perfección ambas tendencias.

SALVAJES (o tan cercanos, tan distantes, tan similares)

TÍTULO: Salvajes. TÍTULO ORIGINAL: Savages. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: Oliver Stone. GUIÓN: Shane Salerno, Oliver Stone y Don Winslow, adaptando una novela de este último. MÚSICA ORIGINAL: Adam Peters. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Daniel Mindel. MONTAJE: Joe Hutshing, Stuart Levy y Alex Marquez. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Blake Lively, Taylor Kitsch, Aaron Taylor-Johnson, Benicio del Toro, Joaquín Cosío, John Travolta, Demian Bichir, Salma Hayek, Sandra Echeverría. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.oliverstone.com/savages/.

Cuando hicimos el comentario de Una noche en el viejo México de Emilio Aragón (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2014/03/17-festival-de-malaga-cine-espanol_29.html), ya apuntamos lo peculiar que era el "cine de frontera". Cuando hablamos de "frontera", nos referimos al límite territorial entre México y Estados Unidos, 3.185 km. sin barreras naturales de importancia pero que separan dos mundos, dos visiones, dos culturas... Cuando en una película se pasa de un lado a otro de esa línea geográfica, se realiza no sólo un viaje físico sino, sobre todo, un viaje interior. Salvajes puede ser incluida sin ambages dentro de ese tipo de cine porque los personajes se mueven entre uno y otro país con total libertad y espontaneidad, porque viven una experiencia que cambiará sus vidas para siempre y porque la historia parece fundamentarse en el choque de dos mentalidades y formas de vida (a continuación, veremos que ello no es así exactamente). Pero, frente a otras películas que citábamos en la reseña antes enlazada, Salvajes se centra más en mostrar cómo esa frontera se ha difuminado, cómo las trabas administrativas y burocráticas son, esencialmente, inútiles para controlar los movimientos que la atraviesan y cómo los modos y maneras se han copiado y mimetizado de forma que cuesta distinguir cuáles son los rasgos diferenciales de una y otra sociedad. De hecho, podemos afirmar que, según se puede deducir del film, el factor esencial que separa Estados Unidos de México sería su diferente ubicación en el proceso de producción y venta de drogas (en este caso, la marihuana): México sería el centro comercializador por antonomasia mientras que Estados Unidos sería el centro de consumo.

Tal como es presentada la batalla de los dos protagonistas (Taylor Kitsch y Aaron Taylor-Johnson) por preservar la independencia de su negocio de estupefacientes frente a las intenciones de absorción del cártel mexicano comandado por "La Madrina" (interpretada por Salma Hayek),  la misma no parece ser algo muy distinto a la lucha que se derivaría de la estrategia empresarial de una gran corporación por intentar adquirir un competidor pequeño pero quizás valioso, quizás molesto. Cuando llega el desacuerdo y las armas y el juego sucio empiezan a hablar, nos adentramos ya en territorio habitual de Oliver Stone y en el que hallamos ecos de Platoon (1986), Wall Street (1987), Nacido el 4 de julio (1989), JFK: Caso abierto (1991) o Nixon (1995): aquel en el que Estados Unidos es visto como un lugar en el que se han roto los ideales que sirvieron para su fundación y donde el materialismo más grosero y la lucha por el poder más despiadada se han adueñado de las mentes y de las conductas.





jueves, 24 de julio de 2014

PELO MALO y SNOWPIERCER (ROMPENIEVES)

En nuestro blog, hoy empezaremos en Venezuela y seguiremos en ninguna parte, en un momento futuro que no sabemos si llegará a ser real o no (aunque hay muchos elementos actuales que apuntan al escenario inquietante que muestra la película que comentaremos).


PELO MALO (o las ficciones estériles como vía de escape)

TÍTULO: Pelo malo. TÍTULO ORIGINAL: Pelo malo. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Venezuela-Alemania-Argentina-Perú. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Mariana Rondón. MÚSICA ORIGINAL: Camilo Froideval. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Micaela Cajahuaringa. MONTAJE: Marité Ugas. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Samuel Lange Zambrano, Samantha Castillo, Beto Benites, Nelly Ramos, María Emilia Sulbarán, Luis Domingo González, Martha Estrada, Julio Méndez, Alí Rondón, Roimer Enrique Parrales, Gabriel Guédez. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.pelomalofilm.com/.

Hay unos versos de una copla de Quintero, León y Quiroga que van mucho más allá de lo que la misma narra (http://lapoesiadelacopla.blogspot.com.es/2010/12/yo-no-me-quiero-enterar.html) y que representan la actitud que muchas veces tenemos ante la vida: “De lo que me está pasando/yo no me quiero enterar,/prefiero vivir soñando,/a conocer la verdad”. En vez de afrontar la realidad tal como es, creamos velos y mistificaciones que ocultan la auténtica naturaleza de lo que ocurre o, incluso, que esconden todo aquello que tenemos miedo (tal vez, irracional) que pueda llegar a ocurrir. Esta actitud conduce a que no vivamos, realmente, la vida, sino una especie de sustituto virtual que sólo sirve para enquistar indefinidamente los problemas. Yendo un poco más allá, cuando ese comportamiento se instala socialmente y ya no es sólo privativo de algunos individuos, provoca un ambiente de represión y de falta de libertad que acaba siendo dañino para el desarrollo espontáneo de las personas, el cual ya sólo tendrá lugar bajo trabas, restricciones y obstáculos que sólo responden a temores infundados y a prejuicios vanos.

Ese es el fondo del que habla la película venezolana Pelo malo, dirigida por Mariana Rondón - que, previamente, cuenta en su haber con A medianoche y media (1999) y Postales de Leningrado (2007) - y ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián de 2013 (http://vozpopuli.com/ocio-y-cultura/32387-la-pelicula-venezolana-pelo-malo-gana-la-concha-de-oro-en-san-sebastian). Junior es un niño de 9 años con el pelo rizado. Pero, para la foto del colegio, quiere alisárselo y dar la apariencia de un cantante melódico. La madre se niega completamente y, aún más, manifiesta un inexplicable rechazo hacia la idea de su hijo.Cuando, ya avanzada la película, sepamos el motivo de la madre, nos puede sorprender o parecer chocante. Pero, tal como la directora ha sido capaz de mostrarnos con habilidad y sutileza, ello acaba encontrando su explicación en un contexto donde las más diversas ficciones sirven de refugio de una realidad áspera y escasamente ilusionante.





lunes, 21 de julio de 2014

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ y GANGS OF WASSEYPUR


Hoy, empezamos en Suecia (con vuelta al mundo incluida) y terminamos en la India. De una visión de la realidad teñida de humorismo, pasaremos a otra visión marcada por tintes negros y trágicos.

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ (o cuando la narración se justifica a sí misma)

TÍTULO: El abuelo que saltó por la ventana y se largó. TÍTULO ORIGINAL: Hundraaringen som klev ut genom fönstret och försvann. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Suecia-Croacia. DIRECCIÓN: Felix Herngren. GUIÓN: Felix Herngren y Hans Ingemansson, adaptando la novela homónima de Jonas Jonasson. MÚSICA ORIGINAL: Matti Bye. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Göran Hallberg. MONTAJE: Henrik Källberg. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Robert Gustafsson, Iwar Wiklander, David Wiberg, Mia Skäringer, Jens Hultén, Bianca Cruzeiro, Alan Ford, Sven Lönn, David Shackleton, Georg Nikoloff, Simon Säppenen, Manuel Dubra, Cory Peterson, Kerry Shale, Philip Rosch, Koldo Losada. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.acontracorrientefilms.com/pelicula/299/el-abuelo-que-salto-por-la-ventana-y-se-largo/.

Si tuviera que recordar mis contactos con el humor sueco, sólo vendrían a mi mente dos películas. En primer lugar, Pasión (1969) de Ingmar Bergman. En un momento dado, Erland Josephson, que interpreta a un arquitecto, dice que ha diseñado un centro cultural en Milán. Entonces, le preguntan: “¿Y qué es un centro cultural?”. Esboza una leve sonrisa y responde: “Un monumento al sinsentido de nuestras vidas”. En segundo lugar, estaría Las aventuras de Picasso (1978) de Tage Danielsson, film que narra en clave de comedia la vida del pintor malagueño (al que da vida el actor Gösta Ekman) y que no pasa de ser una insustancial gamberrada. Tendría que sumar ahora a tan exigua lista El abuelo que saltó por la ventana y se largó, adaptación de una exitosa novela de Jonas Jonasson, en la que un peculiar y extravagante humor es parte fundamental de toda la historia.

La película parte de la situación que describe el título: un anciano que va a cumplir 100 años y que va a ser agasajado con una fiesta y con la visita de las autoridades locales al geriátrico donde reside, decide marcharse huyendo por la ventana de su habitación. En realidad, dicha acción no constituye un hecho aislado en su trayectoria vital sino que, como veremos a lo largo del film, guarda una indudable coherencia con todos los actos de su biografía, caracterizada por una permanente despreocupación por las consecuencias que se pudieran desprender de ellos. Este hecho provoca que su huida se acabe convirtiendo en una reacción en cadena de sucesos inesperados que conducen la trama a circunstancias totalmente imprevisibles.






sábado, 12 de julio de 2014

VIVA LA LIBERTÁ, FRANCES HA y COMPLIANCE



En la entrada de hoy, empezamos en Europa con Viva la libertá y acabamos en Estados Unidos con Compliance. Entre medias, haremos la reseña de Frances Ha, que, aunque norteamericana, está, en realidad, a caballo entre los dos continentes.

VIVA LA LIBERTÁ (o la política como forma de esquizofrenia)

TÍTULO: Viva la libertá. TÍTULO ORIGINAL: Viva la libertá. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Italia. DIRECCIÓN: Roberto Andó. GUIÓN: Angelo Pasquini y Roberto Andó, adaptando una novela de este último. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Maurizio Calvesi. MONTAJE: Clelio Benevento. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Toni Servillo, Valerio Mastandrea, Valeria Bruni Tedeschi, Michela Cescon, Gianrico Tedeschi, Eric Nguyen, Andrea Renzi, Judith Davis. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.caramelfilms.es/site/sinopsis/viva_la_liberta.

El término persona proviene de la palabra latina persōna, el cual deriva, a su vez, del término etrusco phersona, que puede ser traducido como “máscara del actor” o “personaje”. Este último término tiene su origen en el griego prósôpon, el cual hacía referencia, precisamente, a las máscaras que utilizaban los actores en las representaciones teatrales de la Grecia clásica. Es fácil deducir que, frente a referirse a una individualidad perfectamente definida, parece que con la palabra persona se quiere definir, más bien, al sujeto en función de la forma en que se presenta ante los demás. Es decir, más bien como apariencia que como esencia. Esa dicotomía entre lo que parecemos ser y lo que somos realmente, puede ser el punto de partida del tema literario del “doble” o Doppelgänger, el cual tiene ejemplos tan brillantes como El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson, William Wilson de Edgar Allan Poe, Lejana de Julio Cortázar, El vizconde demediado de Italo Calvino o El hombre duplicado de José Saramago.

El tema también ha sido tratado en el cine y la televisión y podemos recordar Tinieblas (The Man Who Haunted Himself, 1970) de Basil Dearden (película que, a su vez, se basaba en una historia de Anthony Armstrong titulada “The case of Mr. Pelham”, la cual se convirtió en uno de los episodios de la serie Alfred Hitchcock presenta), El otro (1972) de Robert Mulligan, Inseparables (Dead Ringers, 1988) de David Cronenberg o El club de la lucha (1999) de David Fincher.

La utilización del tema del “doble” en un argumento de carácter político cuenta con un antecedente tan ilustre como El gran dictador (1940) de Charles Chaplin. Con posterioridad, en títulos poco conocidos se volvió a emplear esta misma conexión: en ¿Quién soy yo? (1970) de Ramón Fernández, en la película para la televisión Angel on my Shoulder (1980) de John Berry (que era, a su vez, un remake de El diablo y yo -1946- de Archie Mayo) o en Dave, presidente por un día (1993) de Ivan Reitman. El gran mérito de Viva la libertá es que el tema del “doble” es utilizado para explicar un contexto político muy concreto, el que se refiere al momento histórico actual, un momento en que la política se obstina en ir por caminos trillados y rutinarios cuando las circunstancias parecen pedir otros modos, otras maneras y otros discursos.





lunes, 7 de julio de 2014

10.000 NOCHES EN NINGUNA PARTE y OCHO APELLIDOS VASCOS


Hoy, vamos a hablar de dos títulos españoles, absolutamente contrapuestos y diferentes en todos los sentidos que podamos imaginar.

10.000 NOCHES EN NINGUNA PARTE (o cuando el refugio está nuestro interior)

TÍTULO: 10.000 noches en ninguna parte. TÍTULO ORIGINAL: 10.000 noches en ninguna parte. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: España-Francia-Alemania. DIRECCIÓN Y GUIÓN: Ramón Salazar. MÚSICA ORIGINAL: Najwa Nimri e Iván Valdés. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Miguel Ángel Amoedo y Ricardo de Gracia. MONTAJE: Abián Molina y Ramón Salazar. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Andrés Gertrúdix, Lola Dueñas, Najwa Nimri, Susi Sánchez, Rut Santamaría, Manuel Castillo y Paula Medina. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.10000noches.com/. PÁGINA EN FILMIN: https://www.filmin.es/pelicula/10000-noches-en-ninguna-parte.

El malagueño Ramón Salazar tiene tres largometrajes como director (Piedras -2002-, 20 centímetros -2005- y este que hoy reseñamos) y ha sido también el guionista de Tres metros sobre el cielo (2010) y Tengo ganas de ti (2012) de Fernando González Molina. Indudablemente, con 10.000 noches en ninguna parte su trayectoria ha dado un salto de madurez y de nivel artístico verdaderamente notable y ha logrado crear uno de los mejores y más originales films españoles de los últimos años. Me parece loable, sobre todo, su audacia y valentía al plantear una película sin concesiones y que encierra unas dosis de riesgo poco habituales en nuestro cine y, más, en los tiempos actuales.

Aunque un análisis precipitado de la película podría hacerla remitir al cine de Terrence Malick (http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2011/09/el-arbol-de-la-vida-o-alguien-sabe-lo.html y http://elespectadorimpertinente.blogspot.com.es/2013/04/to-wonder.html), Ramón Salazar huye de cualquier tipo de misticismo y, sin renunciar al lirismo y a una visión fuertemente poética,  acaba  asentando las claves del film en elementos terrenales y cotidianos, en el dolor de vivir y en la búsqueda de una luz al final del túnel, una luz que puede ser imaginada o soñada pero que acaba iluminando nuestras zonas más oscuras y nuestros deseos más íntimos.




viernes, 4 de julio de 2014

EL SUEÑO DE ELLIS (o la sombra de Sirk es alargada)



EL SUEÑO DE ELLIS (o la sombra de Sirk es alargada)

TÍTULO: El sueño de Ellis. TÍTULO ORIGINAL: The Immigrant. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Estados Unidos. DIRECCIÓN: James Gray. GUIÓN: James Gray y Ric Menello. MÚSICA ORIGINAL: Christopher Spelman. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Darius Khondji. MONTAJE: John Axelred y Kayla Emter. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Marion Cotillard, Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, Angela Sarafyan, Maja Wampuszyc, Ilia Volok. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.elsueñodeellis.es/.

En los años 60, los géneros clásicos del viejo Hollywood entraron en crisis y acabaron desapareciendo en su formulación tradicional en los años 70. El musical, el western, el peplum o el cine histórico de aventuras se fueron apagando para dejar paso a otras opciones. Lo mismo sucedió con el melodrama, que fue sustituido por la comedia dramática o dramedy, género que ha dado títulos interesantes pero que tampoco, vistos con perspectiva, despiertan excesivo entusiasmo: Tributo (1980) de Bob Clark, La fuerza del cariño (1983) de James L. Brooks, Crímenes del corazón (1986) de Bruce Beresford, Magnolias de acero (1989) de Herbert Ross, Mujeres bajo la luna (1995) de David Anspaugh, Quédate a mi lado (1998) de Chris Columbus…

Quizás por el limitado recorrido de la comedia dramática, de vez en cuando se ha intentado recuperar el melodrama en estado puro (o casi puro) y, así, cabe mencionar títulos como Gente corriente (1980) de Robert Redford, La edad de la inocencia (1993) de Martin Scorsese, Lo que queda del día (1993) de James Ivory, Tierras de penumbra (1993) de Richard Attenborough, El paciente inglés (1996) de Anthony Minghella o Lejos del cielo (2002) de Todd Haynes. Adicionalmente, cabe hablar de las personales recreaciones del género realizadas por cineastas como Rainer Werner Fassbinder (Las amargas lágrimas de Petra von Kant -1972-, El viaje a la felicidad de mamá Küster -1975-, El matrimonio de María Braun -1979-) o Pedro Almodóvar (La ley del deseo -1987-, Tacones lejanos -1991-, La flor de mi secreto -1995-, Todo sobre mi madre -1999-, Hable con ella -2002, La mala educación -2004-).
En función de los títulos indicados, cabría distinguir tres tendencias claramente diferenciadas:

- La que trataría de abordar el género desde una perspectiva canónica y tradicional, con escasas rupturas e innovaciones (Tierras de penumbra, El paciente inglés, Lo que queda del día...).

- La que utilizaría el molde del melodrama para actualizar los temas tratados y abordar cuestiones contemporáneas (Gente corriente, Lejos del cielo).

- Finalmente, está quien se limita a utilizar las formas y modos del género para que el realizador dé rienda suelta a sus ideas y obsesiones (La edad de la inocencia y los títulos de Fassbinder y Almodóvar).

El sueño de Ellis viene a unirse a todas estas películas y, en una primera visión, resulta difícil clasificarla y justificarla aunque, profundizando un poco en su trama, se puede llegar a ciertas conclusiones posiblemente válidas.