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lunes, 21 de julio de 2014

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ y GANGS OF WASSEYPUR


Hoy, empezamos en Suecia (con vuelta al mundo incluida) y terminamos en la India. De una visión de la realidad teñida de humorismo, pasaremos a otra visión marcada por tintes negros y trágicos.

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ (o cuando la narración se justifica a sí misma)

TÍTULO: El abuelo que saltó por la ventana y se largó. TÍTULO ORIGINAL: Hundraaringen som klev ut genom fönstret och försvann. AÑO: 2013. NACIONALIDAD: Suecia-Croacia. DIRECCIÓN: Felix Herngren. GUIÓN: Felix Herngren y Hans Ingemansson, adaptando la novela homónima de Jonas Jonasson. MÚSICA ORIGINAL: Matti Bye. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Göran Hallberg. MONTAJE: Henrik Källberg. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Robert Gustafsson, Iwar Wiklander, David Wiberg, Mia Skäringer, Jens Hultén, Bianca Cruzeiro, Alan Ford, Sven Lönn, David Shackleton, Georg Nikoloff, Simon Säppenen, Manuel Dubra, Cory Peterson, Kerry Shale, Philip Rosch, Koldo Losada. PÁGINA WEB OFICIAL: http://www.acontracorrientefilms.com/pelicula/299/el-abuelo-que-salto-por-la-ventana-y-se-largo/.

Si tuviera que recordar mis contactos con el humor sueco, sólo vendrían a mi mente dos películas. En primer lugar, Pasión (1969) de Ingmar Bergman. En un momento dado, Erland Josephson, que interpreta a un arquitecto, dice que ha diseñado un centro cultural en Milán. Entonces, le preguntan: “¿Y qué es un centro cultural?”. Esboza una leve sonrisa y responde: “Un monumento al sinsentido de nuestras vidas”. En segundo lugar, estaría Las aventuras de Picasso (1978) de Tage Danielsson, film que narra en clave de comedia la vida del pintor malagueño (al que da vida el actor Gösta Ekman) y que no pasa de ser una insustancial gamberrada. Tendría que sumar ahora a tan exigua lista El abuelo que saltó por la ventana y se largó, adaptación de una exitosa novela de Jonas Jonasson, en la que un peculiar y extravagante humor es parte fundamental de toda la historia.

La película parte de la situación que describe el título: un anciano que va a cumplir 100 años y que va a ser agasajado con una fiesta y con la visita de las autoridades locales al geriátrico donde reside, decide marcharse huyendo por la ventana de su habitación. En realidad, dicha acción no constituye un hecho aislado en su trayectoria vital sino que, como veremos a lo largo del film, guarda una indudable coherencia con todos los actos de su biografía, caracterizada por una permanente despreocupación por las consecuencias que se pudieran desprender de ellos. Este hecho provoca que su huida se acabe convirtiendo en una reacción en cadena de sucesos inesperados que conducen la trama a circunstancias totalmente imprevisibles.







Se ha intentado comparar esta película con Forrest Gump (1994) de Robert Zemeckis. Ello se debe a que veremos al protagonista en diversos momentos históricos ocupando un lugar principal junto a Franco, el físico Robert Oppenheimer, Harry S. Truman, el primer ministro sueco Tage Erlander, Stalin o Ronald Reagan. Sin embargo, hay dos diferencias cruciales entre esta película y Forrest Gump. Si esta última era una fábula con moraleja (con un poco de esfuerzo y voluntad, cualquiera puede conseguir las metas que se proponga en la vida), en El abuelo que saltó por la ventana… la moraleja brilla por su ausencia o, en todo caso, es la contraria a la de la película protagonizada por Tom Hanks: las cosas acaban pasando porque tienen que pasar y, por ello, tampoco debemos obsesionarnos demasiado con que podemos cambiar el curso de los acontecimientos. Por otro lado, frente a la visión optimista que ofrecía Forrest Gump sobre las posibilidades del marco institucional existente para poder progresar en él, el film sueco arremete contra todos los sistemas políticos a los que repasa, transmitiendo por ello una visión más bien ácrata o libertaria. Finalmente, El abuelo que saltó por la ventana… acaba siendo una película cuya motivación principal acaba siendo el modo en que una narración puede acabar autojustificándose, es decir, el modo en que puede prescindir de cualquier tipo de excusa filosófica, doctrinal o moral y apoyarse exclusivamente en ella misma para desarrollarse, crecer, retorcerse, dar giros inesperados y llegar a un desenlace que se abre a la posibilidad de un bucle infinito que permitiría que dicha narración no acabase nunca.

En este sentido, son ilustrativas las palabras iniciales de la novela, las cuales corresponden a la dedicatoria:

“Nadie era capaz de hechizar a su público como el abuelo, sentado allí, en el banco de madera, inclinado ligeramente sobre su bastón y mascando rapé.
- Pero ¿es eso cierto, abuelo? – preguntábamos pasmados sus nietos.
- Quienes sólo saben contar la verdad no merecen ser escuchados – contestaba el abuelo”.

En consonancia con lo dicho, la película posee un ritmo agilísimo (demasiado acelerado en algunos momentos), resulta francamente entretenida y se beneficia de una gran interpretación de Robert Gustafsson, que da vida al personaje principal desde su juventud hasta la vejez y que se permite hasta ciertos guiños que pudieran entenderse como homenaje a Mario Moreno Cantinflas o Peter Sellers (que sólo podrán llegar a ser captados si se ve la película en versión original). En definitiva, una película que se deja ver con agrado y que hace que sus dos horas de duración pasen, realmente, volando y sin dar ni un respiro al espectador.

Nota (de 1 a 10): 7.

Lo que más me gustó: Es francamente entretenida.

Lo que menos me gustó: 1) Un pelín acelerada. 2) ¿Es creíble ver a Franco bailando flamenco?


GANGS OF WASSEYPUR (PARTE 1 Y PARTE 2) (o cómo las mafias se parecen en todas partes)

TÍTULO: Gangs of Wasseypur – Parte 1 y Gangs of Wasseypur – Parte 2. TÍTULO ORIGINAL: Gangs of Wasseypur – Part 1 y Gangs of Wasseypur – Part 2. AÑO: 2012. NACIONALIDAD: India. DIRECCIÓN: Anurag Kashyap. GUIÓN: Akhilesh Jaiswal, Anurag Kashyap, Sachin K. Ladia y Zeishan Quadri. MÚSICA ORIGINAL: Sneha Khanwalkar. DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Rajeev Ravi. MONTAJE: Shweta Venkat. INTÉRPRETES PRINCIPALES: Manoj Bajpayee, Richa Chadda, Nawazuddin Siddiqui, Tigmanshu Dhulia, Jameel Khan, Piyush Mishra, Jaideep Ahlawat, Huma Qureshi, Zeishan Quadri, Vipin Sharma, Satyakam Anand, Aditya Kumar, Rajkummar Rao, Vineet Singh, Mukesh Chhabra, Anurita Jha, Murari Kumar, Reema Sen, Pankaj Tripathy. PÁGINA WEB OFICIAL: https://www.facebook.com/wasseypurworld. PÁGINA EN FILMIN: https://www.filmin.es/pelicula/gangs-of-wasseypur-parte-1-y-2.

En Occidente, si se nos habla del cine de la India, pensaremos en Satyajit Ray (con su imprescindible Trilogía de Apu: Pather Panchali – 1955 -, Aparajito – 1956 – y Apur Sansar – 1959 -) y en las típicas producciones de Bollywood cuyo estilo se utilizó en Slumdog Millionaire (2008) de Danny Boyle. Por ello, es noticia que una producción de ese país se haya podido ver en España. Pero es que Gangs of Wasseypur no es una película cualquiera. Para empezar no es la típica película de Bollywood que, en principio, podemos esperar. La escena inicial es, en este sentido, toda una declaración de principios. Porque lo que vemos es, precisamente, la habitual escena musical que, inmediatamente, asociamos a dichas películas. La cámara, entonces, empieza a retroceder y nos damos cuenta de que se trata de una emisión televisiva. La cámara sigue retrocediendo y descubriremos que el televisor se halla en un bar donde el público presente contempla en silencio el programa. Y, de repente, una ráfaga de metralleta interrumpe la tranquilidad. La cámara gira violentamente hacia el origen de los disparos y comprobamos cómo procede de una furgoneta de la que desciende un grupo armado. Frente a una historia y un escenario idílicos, la dura e implacable realidad hace acto de presencia, mostrada a través de un magnífico plano-secuencia que, más allá de ser un mero ejercicio de estilo, es el anuncio de que las intenciones estéticas del director tienen una enjundia y profundidad que van más allá de nuestras expectativas iniciales.

No será esa la única andanada anti-Bollywood de Gangs of Wasseypur. En la segunda parte del film, uno de los personajes principales (el político incombustible que sobrevive a todas las vendettas), pregunta a sus interlocutores que por qué piensan que sigue vivo. Su respuesta es que la causa de ello es que no se dedica a ver las películas de gangster y matones que tanto gustan al público. Y su frase final es lapidaria:

“… mientras Bollywood siga haciendo esas putas películas, en este país seguirá habiendo idiotas”.

Es decir, esto no es Bollywood, esto es otra cosa bastante distinta.





Gangs of Wasseypur tiene una duración total de 5 horas y 16 minutos. Debido a su largo metraje, ha sido estrenada en salas comerciales dividida en dos partes. No obstante, fue proyectada íntegramente en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes en el año 2012 (http://entretenimiento.terra.com.mx/cine/peliculas-seleccionadas-para-la-quincena-de-realizadores-de-cannes,d5475ab8ef3e6310VgnVCM10000098cceb0aRCRD.html) y su éxito fue inmediato. La razón de ello es que Gangs of Wasseypur es un impactante retrato (basado en hechos reales) de la lucha de clanes mafiosos en las ciudades de Dhanbad y Wasseypur, que pertenecen actualmente al estado indio de Jharkhand, aunque anteriormente estaban adscritas, primero, a la región de Bengala y, después, con la independencia de la India en 1947, al estado de Bihar. Gangs of Wasseypur es el implacable y duro retrato de un territorio en el que el Estado como tal no existe, sino que es un mero conjunto de estructuras de poder destinadas a succionar los recursos en beneficio de una minoría dirigente y en el que una sociedad civil desarticulada y sin medios de defensa tiene que buscar el amparo de grupos violentos para sobrevivir a los ataques de otros grupos mafiosos. La película es una saga que empieza años antes de la independencia india y que se prolonga por tres generaciones que, aun cambiando sus modos, maneras y apariencias, mantiene intactas sus mentalidades y sus pautas de conducta, llevando las mismas a una violencia permanente, siempre brutal y despiadada.





Gangs of Wasseypur bebe de las influencias de muchos films de gangsters occidentales y no será difícil encontrar influencias de títulos como A quemarropa (1967) de John Boorman, El Padrino (1972) y El Padrino (2ª parte) (1974) de Francis Ford Coppola, El precio del poder (1983) de Brian de Palma, Érase una vez en América (1984) de Sergio Leone, Uno de los nuestros (1990) y Casino (1995) de Martin Scorsese o Ciudad de Dios (2002) de Fernando Meirelles y Kátia Lund e, incluso, de clásicos ajenos al género como Iván el Terrible (1944) y La conjura de los boyardos (1958) de Sergei M. Eisenstein. Pero lo más sorprendente es que todos estos influjos adquieren una vida distinta y se renuevan en un contexto completamente diferente. Siendo reales y evidentes las huellas de todos estos títulos, Gangs of Wasseypur es una obra original y poderosa, con una personalidad propia que nos atrapa desde el primer instante con unas imágenes hipnóticas y un ritmo trepidante y que se ha convertido, por sus méritos y virtudes, en una de las más gratas sorpresas cinematográficas de los últimos años. A partir de ahora, su director, Anurag Kashyap - realizador de títulos como Black Friday (2004), Bombay Talkies (2013) y Ugly (2013)- será un nombre al que hay que seguir muy atentamente para ver si su obra nos depara films tan soberbios como el que nos ha brindado con esta saga que ya forma parte de lo mejor que ha brindado el género negro en las últimas décadas.


Nota (de 1 a 10): 9.

Lo que más me gustó: La grandiosidad de la propuesta. Su ritmo ágil y trepidante. Su implacable retrato de una realidad despiadada. Los dos magníficos planos-secuencia del asalto a la casa del protagonista.

Lo que menos me gustó: Es inevitable que la banda sonora nos chirríe en Occidente en algunos momentos.

 

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