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jueves, 3 de mayo de 2018

LA OTRA CARA DEL FESTIVAL DE MÁLAGA. UN BALANCE PARTICULAR.




Este año, todos mis artículos sobre el 21º Festival de Málaga - Cine en Español, con la crónica de las sucesivas jornadas y reportajes de los títulos más interesantes y atractivos, pueden leerlos en ACALANDA MAGAZINE, y tengo que decir que hemos realizado un esfuerzo importante para mejorar la cobertura que haya podido realizar en certámenes anteriores. En este enlace, pueden ver el resultado de mi trabajo:



Sin embargo, también hay que decir que el material recopilado es amplio, diverso y heterogéneo por lo que hay muchas visiones y perspectivas que se han quedado fuera de esa sección pero que merece la pena recoger y mostrar para que el lector decida si tiene su interés o no. Por ello, en mi blog de cine, voy a publicar una serie de artículos bajo el título genérico de "La otra cara del Festival de Málaga" y en ellos trataré una serie de temas que, normalmente, con la premura de la crónica diaria y la visión fragmentaria de la revisión individual de cada título, se suelen dejar a un lado.



Cine Albéniz, una de las sedes principales del Festival (Fotografía de Lorenzo Hernandez)

Convendría empezar diciendo que un Festival se parece mucho más lo que estaríamos dispuestos a admitir a un ser vivo. En primer lugar, el Festival no es igual para cada persona. La abundancia de secciones y de películas y la necesidad de escoger previamente qué se ve y qué se descarta hace que cada cual viva un Festival diferente por lo que la diversidad de opiniones es, prácticamente, inevitable. En segundo lugar, el relativo caos y la propia marcha acelerada que llevas para intentar cumplir la planificación previa (que nunca se cumple) provocan que no seas tú quien controle el Festival sino que el Festival te lleva a ti de forma voluble y caprichosa. Recuerdo que el año pasado vi a última hora del martes 21 de marzo el documental Chavela de Daresha Kyi y Catherine Gund en una de las secciones especiales del certamen. No lo esperaba pero me deslumbró y, tras la proyección, intenté hablar con Daresha que había acudido a Málaga a presentar la película pero ya se había marchado. Poco esperanzado, a la mañana siguiente envié un e-mail a la productora norteamericana de la cinta, en Nueva York, por si había forma de concertar una entrevista y cual fue mi sorpresa cuando, milagrosamente, logré vía Skype hablar primero con Daresha que estaba en la habitación de su hotel en el único momento que iba a tener libre antes de marcharse y pude enviar un cuestionario a Catherine que me lo devolvió respondido al cabo de un par de días. Casi de casualidad, pude escribir uno de los artículos de los que me siento más orgulloso: Chavela, retrato de una mujer irrepetible.



El Festival de Málaga, un ordenado caos. Aquí, con Marta Moreno y Lorenzo Hernandez entrevistando a Denny Brechner y Talma Friedler, codirector y protagonista de Traigan la hierba. Yo debería salir pero Lorenzo me está tapando en el espejo. (Fotografía de Lorenzo Hernandez)


Como ser vivo, por tanto, que es, el Festival, incluso cada edición, tiene su personalidad, se ve influido por las circunstancias del momento y tiene un pasado que le marca y un futuro por proyectar. Y hay muchas cosas que podríamos decir de esta persona:

- La primera de ellas, que, este año, el Festival ha sido una mujer. La película ganadora en la Sección Oficial fue Las distancias dirigida por Elena Trapé. En Zonazine, venció Con el viento de Meritxel Colell. Nos encantó Ana de día, de Andrea Jaurrieta, y nos impactó Diana, de Alejo Moreno. Nos maravillaron Los adioses de Natalia Beristain e Invisible de Pablo Giorgelli. Los documentales que más nos gustaron fueron Tierra sola de Tiziana Panizza y El último país de Gretel Marín. ¿Hace falta más pruebas?



Rueda de prensa de Las distancias. La fotografía en blanco y negro es de Lorenzo Hernandez.


Rueda de prensa del equipo de Con el viento de Meritxel Colell (Fotografía de Lorenzo Hernandez)


Selfies con Ingrid García-Jonsson, Fernando Albizu, Mona Martínez e Irene Ruiz, integrantes del reparto de Ana de día



Alejo Moreno, director de Diana y Ana Rujas, Jorge Roldán y Lucio Romero, integrantes del equipo de Diana. (Fotografías de Lorenzo Hernandez)


- El Festival, además, ha sido una mujer preocupada por los problemas de su tiempo. Así, la posverdad y la oscura zona donde combaten la verdad y la no-verdad estuvieron presentes en Diana, en Traigan la hierba de Denny Brechner, Alfonso Guerrero y Marcos Hecht y en Casa Coraggio de Baltazar Tokman. Existió una gran inquietud por la dificultad de escapar de las circunstancias y el peso del lugar de origen en el alma de cada persona, como vimos en Ana de día, en Con el viento, en El último país, en Sergio & Serguéi de Ernesto Daranas Serrano o en Casa Coraggio. También fueron objeto de muchos análisis las relaciones de poder y de sojuzgamiento, y ahí están Diana, No dormirás de Gustavo Hernández y Tierra sola para demostrarlo. Y no faltaron los retratos generacionales en Las distancias, en Casi 40 de David Trueba, en Yo la busco de Sara Gutierréz Galve y en Desaparecer de Josecho de Linares.



Sofía Urosevich y Baltazar Tokman, protagonista y director de Casa Coraggio (Fotografía de Lorenzo Hernandez)


- Finalmente, habría que decir que el Festival ha sido una mujer que quiere hacer uso de nuevos lenguajes y nuevos estilos narrativos. Ana de día, Diana, Las leyes de la termodinámica de Mateo Gil, Yo la busco, Desaparecer, La cosa vuestra de María Cañas o La vida suspendida de Harley Prosper de Juan Manuel Sepúlveda han salido de los marcos convencionales para probar nuevos modos y nuevas estrategias. El cine se renueva y el espectador tiene, así, la oportunidad de experimentar nuevas sensaciones.


Tras los cristales, Ingrid García-Jonsson, protagonista de Ana de día (Fotografía de Lorenzo Hernandez)


Como todo ser vivo, como todo ser humano, el Festival tiene múltiples caras y vertientes, variadas perspectivas para ser visto y analizado y, en las posteriores entradas de este blog, recurriremos a los lados insólitos de un certamen que a veces parece escaparse y que, cuando menos te lo esperas, retorna a ti con una joya, un capricho o una película imposible.


Momentos antes de la rueda de prensa de la película de clausura de la Sección Oficial, El mejor verano de mi vida (Fotografía de Lorenzo Hernandez)

2 comentarios:

  1. Excelente trabajo. Ha sido un privilegio unir fuerzas contigo en este festival. Hemos aprendido mucho de ti.

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